pamplona - El Sadar estuvo sin luz durante dos horas y media como consecuencia del corte del suministro del fluido eléctrico. La empresa Iberdrola procedió a ello por el impago de una factura pero, a media mañana, ya había vuelto la normalidad a las instalaciones del club tras abonarse la cantidad correspondiente.

En una muestra más de dejadez en la gestión del día a día, la persona encargada de estos pagos menores no atendió el requerimiento que vía carta certificada había llegado hasta el club hace unos días. Ayer, a las 8.30 horas, operarios de Iberdrola procedieron al corte del suministro eléctrico del bloque del estadio que afectó a las oficinas del club, Fundación Osasuna, tienda oficial y los dos establecimientos hosteleros que ocupan las esquinas del inmueble -los bares El Bodegón y el Txoko del Sadar, que abrieron sus puertas más tarde-. Las oficinas del club se encontraban abiertas al público ya que ya se rigen por el horario de verano y pudieron levantar la persiana antes del corte.

Mientras se mantuvo el corte eléctrico, los empleados de Osasuna no pudieron realizar su actividad y, para rematar la nota rocambolesca de la situación, la sobrina del aún presidente, abandonó el club para realizar la copia del plan de viabilidad en otra parte ya que no había posibilidad de hacerlo en las oficinas de la entidad.

Poco antes de las once de la mañana, tras dos horas y media de apagón en el estadio, la luz volvió al inmueble.