La otra crónica

Barja prende la mecha

25.10.2020 | 01:38
Rueda de prensa de Kike Barja

Osasuna sumó ayer tres importantes puntos que le colocan en una privilegiada situación clasificatoria y que se convirtieron además en la guinda perfecta para la celebración de su centenario. Con poco fútbol y mucho trabajo, los rojillos doblegaron a un Athletic que fue mejor durante muchos minutos, pero al conjunto navarro le bastó la chispa de Kike Barja para forzar un penalti que Rubén García transformó en el tanto de la victoria.

A Osasuna le bastó con disparar un par de veces entre los tres palos para marcar un gol y, gracias a su excepcional despliegue defensivo, conseguir el triunfo el día de su cumpleaños. Porque, para ganar, tan importante es la puntería como mantener la portería propia a cero, algo que los rojillos ya han logrado en cuatro de los seis compromisos ligueros que han disputado hasta la fecha, los tres últimos, además, de forma consecutiva. Y todos ellos con Sergio Herrera, recién renovado hasta 2023, como guardameta.

Capítulo especial en el triunfo del conjunto navarro ante el Athletic merece Kike Barja, al que Jony relegó de inicio al banquillo. Sin embargo, el canterano se reivindicó nada más saltar al terreno de juego y, tras una bonita combinación con Adrián, otro recién incorporado mediada ya la segunda parte, forzó un infantil penalti de Ander Capa, un extremo reconvertido en lateral al que le cuesta aplicarse con rigor en tareas defensivas.

Si gran parte del mérito de la victoria rojilla debe recaer en Kike Barja, otro pedazo debe llevárselo Jagoba Arrasate, que viró el rumbo del partido con sus sustituciones. El técnico planificó un encuentro en el que los jugadores de ataque apenas tuvieron protagonismo, pero, cuando se dio cuenta de que el Athletic le estaba comiendo la tostada, retiró a su delantero de referencia (Enric Gallego) y al penúltimo de los fichajes del último mercado (Jony) para dar entrada a Adrián, un atacante más versátil, y a Kike Barja, un extremo más vertical. Ambos se aliaron a los pocos segundos de entrar en acción, pero no fue hasta la segunda de sus combinaciones cuando encontraron las costuras de la zaga del Athletic. Fue una pared milimétrica que Barja aprovechó para forzar un penalti que, sin Roberto Torres en el campo, Rubén García se encargó de transformar. El canterano prendió la mecha del centenario y el valenciano la hizo explotar. Y el resto ya es historia. Historia de Osasuna.

Osasuna sumó otros tres puntos gracias a su puntería, ya que tiró dos veces a puerta y marcó un gol, y a su solidez defensiva