Osasuna cerró la temporada 2019-2020 con 2,7 millones de beneficio

La temporada 2020-2021 contará con un presupuesto de 65 millones de euros

21.11.2020 | 18:53
Vista de El Sadar tras las obras

Osasuna contará la próxima temporada con un presupuesto cercano a los 65 millones de euros y espera cerrar la campaña con un ligero beneficio de 300.000 euros. La reducción de ingresos por socios y entradas impactará negativamente, así como un aumento menor de lo previsto en los ingresos por televisión. Aun así, la entidad compensará una parte de esta caída con un aumento de los ingresos por comercialización y publicidad de casi un 15%. La entidad ha manejado un escenario realista a día de hoy para la confección de las cuentas con el objetivo de no tener pérdidas y sortear así por segundo año consecutivo el impacto del COVID-19. En la medida en que la situación sanitaria pueda mejorar en los próximos meses, algunas partidas podrían verse afectadas positivamente.

Los ingresos por televisión se han calculado en 49 millones de euros, mientras que en publicidad el club espera rozar los 6 millones de euros. Las grandes cifras son muy similares a las de la pasada temporada, pero se alcanzarán los 65 millones de euros de presupuesto debido a los traspasos realizados el pasado verano. En cuanto a los gastos, se mantienen estables en casi todas las partidas con respecto al presupuesto de la pasada campaña y sube el gasto en la plantilla deportiva como consecuencia del aumento del límite salarial concedido por LaLiga.


La temporada 19-20 cerró con 2,7 millones de beneficio

Osasuna ha cerrado finalmente la temporada 2019-2020 con un beneficio de 2,7 millones de euros a pesar del impacto del COVID-19 en el sector del fútbol. Al inicio de la pandemia, la entidad comunicó a sus socios los distintos escenarios económicos que manejaba y que contemplaban desde unas posibles pérdidas de 3,5 millones de euros si no se reanudaba la competición a un beneficio máximo de 5 millones en el escenario más optimista. Finalmente las cuentas que se someterán a la aprobación de la Asamblea General recogen un beneficio de 2,7 millones. Son 750.000 euros menos que la estimación inicial que hizo la entidad en el mes de julio, pendiente entonces del cierre del ejercicio. La variación responde fundamentalmente a los cerca de 600.000 euros que se han devuelto a los socios como compensación por los partidos disputados sin público la campaña pasada. Además se ha producido una pequeña reducción de ingresos, esencialmente en los alquileres que percibe el club, tanto por la afectación que la obra ha tenido sobre los locales del estadio como por el COVID-19. Aun así, la entidad ha logrado sortear con beneficio una temporada muy complicada por la ausencia de público en los estadios.

El balance, que el club pone a disposición de todos sus socios, confirma una cifra de negocios de 57,5 millones y unos ingresos totales de 60 millones de euros. Finalmente los ingresos por televisión se situaron en el entorno de los 48 millones de euros, mientras que los derivados de comercialización y publicidad alcanzaron los 5.5 millones de euros a pesar de la crisis, lo que supone el doble que la anterior temporada en Segunda División. El club ha logrado sortear el impacto negativo del COVID-19 en este apartado con la incorporación de nuevos patrocinios.

11 millones pagados de la obra de El Sadar a final de temporada

El balance de la entidad recoge por un lado el efecto de la remodelación del estadio de El Sadar y también del acuerdo alcanzado con la plantilla tras la paralización de la competición en el mes de marzo. Son, fundamentalmente, los dos hechos con mayor incidencia. En el caso de la obra del estadio de El Sadar, en el balance se refleja en el activo el incremento del valor de terrenos y construcciones debido a las inversiones realizadas. Además, la deuda a corto plazo, la que hay que pagar en el plazo de 12 meses, sube de 1 a 7 millones. Esto es debido a los 6 millones de euros que hay que pagar del préstamo avalado por el Gobierno de Navarra para la reforma de El Sadar. El préstamo de 16 millones recogía la condición de que el club pagase 3 millones de euros en cada temporada que estuviese en Primera. Los primeros 3 millones se pagaron en el mes de septiembre y entran por lo tanto en las cuentas de la temporada 2020-2021 y los siguientes 3 millones se pagarán en el mes de mayo. Este es el motivo que explica ese incremento en el balance.

Cuando acabe la temporada 2020-2021, Osasuna habrá hecho frente con esos dos pagos a 6 de los 16 millones del préstamo concedido por tres entidades bancarias para la reforma del estadio de El Sadar. Además las ventas de jugadores realizadas el pasado verano aportarán casi un millón de euros más al préstamo en el plazo de dos años. A la conclusión de la presente temporada, Osasuna habrá reducido el préstamo en unos 6,4 millones de euros, quedando por lo tanto pendientes de pago 9,6 millones. Además, el club ya ha hecho frente con su tesorería a 4,4 millones de euros de las mejoras adicionales que la entidad solicitó tras el ascenso.

Como se recordará, Osasuna planteó estando en Segunda División una reforma de 16 millones de euros y un plan de pago durante varios años. La estancia del equipo en la máxima categoría durante las dos últimas campañas ha acelerado la amortización del préstamo, que a final de temporada se verá reducido ya en un 40%. Además, al ascender a la máxima categoría, el club tomó la decisión de añadir una serie de mejoras al estadio teniendo lógicamente garantizados unos ingresos mayores por estar en Primera División. Las principales fueron la sustitución de unos 15.000 asientos no contemplados en el proyecto de 16 millones para que todos los socios pudiesen disfrutar de un asiento nuevo y de mayor calidad; los nuevos vestuarios y oficinas para Marketing y Comunicación; la sustitución de la cubierta de Preferencia, la reforma del graderío bajo para obtener locales comerciales, el cierre de la segunda planta o la creación de un museo por primera vez en la historia del club coincidiendo con el centenario de la entidad. Todas estas modificaciones se añadieron por decisión del club al proyecto inicial, pensado en Segunda División, una vez consumado el ascenso y a día de hoy ya se han abonado 3,4 millones de euros y se abonará uno más en los próximos meses hasta los 4,4.

Es decir, cuando acabe la temporada, Osasuna habrá pagado casi 11 millones de euros de la obra, 6,4 de ellos correspondientes al préstamo de 16 millones.

El balance recoge también también 7,8 millones de euros pendientes de pago a la plantilla a 30 de junio, una cantidad más alta de lo habitual (3,6 el curso anterior) debido al pacto alcanzado tras la paralización de la competición y el retraso en la conclusión de la misma.

Se cumplen los ratios exigidos por LaLiga

Estos dos hechos hacen que la deuda neta pase de 16 millones a 31, efecto fundamental del préstamo para la reforma del estadio. El auditor indica que "esta situación se irá corriegiendo en la temporada 20-21". Hay que tener en cuenta que en esa cantidad no se refleja todavía el pago de 6 millones del préstamo indicado anteriormente y que lógicamente reducirá la deuda, así como los pagos a la plantilla.

Aun así, el ratio de deuda neta que exige LaLiga debe ser inferior al 100% y Osasuna, pese a la circunstancia comentada, lo tiene actualmente en el 33%. También consigue el club superar con holgura el punto de equilibrio exigido por LaLiga. En este caso puede ser negativo hasta en 5 millones y Osasuna tiene 5,8 millones en positivo. Finalmente, el ratio de gastos asociados a la primera plantilla debe ser inferior al 70% y el club lo tiene esta temporada en el 51%. Estos tres factores son decisivos para que el club pueda cumplir el Reglamento General de LaLiga.

20 millones de euros para la Hacienda Foral

Además, Osasuna ha aportado cerca de 20 millones de euros a las arcas de la Hacienda Foral de Navarra. En las últimas tres temporadas Osasuna ha abonado 68 millones de euros en impuestos que repercuten en toda la sociedad navarra. Aproximadamente un 35% del presupuesto del club se destina al pago de impuestos ya sea a través del IVA (televisión, entradas, abonos, traspasos...) o IRPF (nóminas del personal deportivo y no deportivo).