El delantero del Mallorca Vedat Muriqi ha confesado, tras el empate contra Osasuna (2-2), que " hasta que no metieron el primer gol pensaba que el partido estaba ganado".
"Un día que empezamos los dos equipos esperando un fallo del rival y al segundo tiempo salimos metiendo dos goles en cuatro minutos contra un equipo cerradísimo. Hasta que no nos metieron el primer gol pensaba que ya estaba ganado, pero si te relajas pasa lo que pasa y te vas con las manos vacías", dijo el atacante kosovar.
"Hemos merecido ganar pero los últimos 10 minutos nos meten dos goles en casa, no estamos contentos", explicaba después del encuentro.
"No quiero decir relajado, pero piensas más para la defensa, el rival tiene más pelota y entonces un final que ni hemos pensado después de 70 minutos de partido, no hemos imaginado ese final. Lo siento personalmente y como equipo", sentenciaba.