Jesús Areso regresará este fin de semana a El Sadar, un estadio donde sí rindió a buen nivel con la camiseta de Osasuna, pero del que salió envuelto en polémica tras sus declaraciones posteriores al pago de su cláusula por parte del Athletic Club, que no sentaron bien en el entorno rojillo.
El lateral navarro fue un jugador importante durante su etapa en Pamplona, ganándose el respeto de la afición por su rendimiento y compromiso sobre el césped. Sin embargo, su salida rumbo al Athletic dejó un poso amargo, no tanto por la operación en sí, sino por unas palabras posteriores que generaron malestar y rompieron parte del vínculo con la grada de El Sadar.
Ahora, Areso regresa como rival en un contexto distinto y con sensaciones deportivas irregulares en el presente curso. El lateral ha alternado actuaciones solventes con otras en las que le ha costado encontrar continuidad, sin terminar de asentarse como un fijo indiscutible, en una temporada marcada por la competencia y los altibajos.
Además, su regreso a Pamplona puede venir marcado por un duelo clave en banda. Si Víctor Muñoz y el jugador de Cascante parten como titulares en sus diversos equipos (especialmente el navarro, que no está siendo titular regularmente), el enfrentamiento directo entre ambos puede resultar decisivo para el desarrollo del partido. La velocidad, el desborde y la capacidad de Víctor para atacar el espacio pondrán a prueba a Areso, en una batalla individual que puede inclinar el partido hacia uno u otro lado. Seguro que Osasuna trata de explotar las debilidades defensivas del navarro, algo que aún es su mayor déficit.
El reencuentro con El Sadar estará cargado de simbolismo. Será la primera vez que Areso se mida a Osasuna en Pamplona tras su salida, en un partido de máxima exigencia y con una afición que no olvida su buen rendimiento como rojillo, pero tampoco la forma en la que se produjo su adiós. Ahora falta ver si Valverde lo pone de titular y hay oportunidad de verlo, pero sin duda de que seguro que no es el panorama que Areso se planteaba cuando comenzó todo su culebrón allá por verano.