Aimar Oroz vivió un partido realmente curioso en cuanto a las apreciaciones del árbitro con su actuación. El centrocampista de Osasuna volvió a ser uno de los jugadores que más sufrió las acometidas de los rivales, pero por contra fue amonestado por la labor coercitiva que de otros el árbitro no consideraba. A Aimar le amonestaron en el minuto 33 por derribar a un contrario “evitando un ataque prometedor”. Es decir, por un piscinazo de Vinicius cerca del área. El centrocampista de Arazuri vio la quinta amarilla de su ciclo de amonestaciones, por lo que será sancionado con un encuentro de suspensión y no estará el próximo domingo en Mestalla ante el Valencia.
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