El Replasa Beti Onak venció en Sagunto al saber sobreponerse a un pésimo inicio de partido en el que el Morvedre llegó a colocarse con 5 goles de renta, doblando a las visitantes en el electrónico (10-5) y en el que se fue al descanso con 4 goles de renta (14-10). Pero el equipo navarro reaccionó en la segunda parte, se puso por delante en el minuto 37 y acabó logrando un triunfo tranquilo. Había avisado Miguel Etxeberria de que no se fiaba del rival, por muy penúltimo que fuese. Y las suyas lo sufrieron en sus propias carnes en el inicio de partido. Le faltó intensidad al Replasa Beti Onak en esos primeros compases, dando alas a un Morvedre muy enchufado que, tras unos primeros compases de toma y daca, metió una marcha más y aprovechó los errores de precisión de su rival para abrir una brecha sorprendente antes del minuto 13 (10-5).
Una situación que parecía que iba a complicarse para las visitantes con la exclusión de Kelly Fonkeng, pero justo entonces el Beti empezó a crecer. Lo hizo desde la defensa, frenando al equipo local para llevar el partido a unos minutos de igualdad. La intensidad era máxima, pero no conseguían las visitantes recortar diferencias y se iban al descanso perdiendo por 4 goles. La actitud de Beti Onak fue completamente diferente en el inicio de la segunda mitad. Las visitantes salieron mucho más enchufadas, haciéndose fuertes con el balón y metiendo tres marchas más a su juego ofensivo para destrozar la defensa local y colocarse, en apenas un minuto, a solo un gol de su rival (14-13).
Había partido y el Morvedre no estaba dispuesto a bajar los brazos. Las locales se emplearon a fondo en defensa para tratar de frenar las acometidas y el juego por los extremos de su rival, y conseguían en un nuevo arreón irse al 17-13 (minuto 34). Pero aparecía entonces Mica Casasola para liderar el ataque de las navarras y con tres goles suyos ponía el 17-17 en el luminoso.
No quedó ahí la cosa y las visitantes completaban un parcial de 0-6 que las colocaba por delante en el marcador por primera vez en todo el partido a falta de 20 minutos para el final (17-19). Ahora las visitantes debían aguantar y no bajar la guardia, y en ello se emplearon a fondo las de Etxeberria para mantener a raya a un BM Morvedre que lo intentó todo, pero que ya no consiguió neutralizar la renta de un Beti Onak que sufría, pero no cedía y acababa forzando exclusiones en las filas de su rival para aprovechar su superioridad y mantenerse siempre con un mínimo de dos goles de ventaja. Arriesgaban las locales, y Mica aprovechaba los contragolpes para dar un paso más y lanzar a las suyas, que ampliaban su renta hasta los 5 goles a falta de cinco minutos para la conclusión. Cinco minutos en los que el Beti Onak se limitó a defender ante un rival que no encontró ya ni las ideas ni las fuerzas para pelear.