Osasuna quiere mantener la línea de mejoría en Vigo
Lisci prepara para esta noche una alineación frente al Celta con novedades ante las importantes bajas
Si en Vallecas se trataba de romper la racha fuera de casa, ese espacio futbolístico en el que no se había ganado de visitante, ahora se trata de mantener ese impulso en esta nuevo desplazamiento, la siguiente tras aquella victoria primera (1-3). Más allá de que es un objetivo obligado ganar en todas partes, Osasuna tiene el estímulo general de mantener las buenas sensaciones que le han llevado a sumar tres partidos seguidos sin derrota, nueve puntos que le han impulsado en la clasificación y que le han apartado un poco de la zona de los apuros.
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Osasuna, que realizó una buena exposición de fortalezas en el encuentro con el Villarreal (2-2), a pesar de que el resultado no respondió a los méritos, tiene por delante un encuentro difícil ante uno de esos rivales con personalidad que, en estos momentos, quizás es el mejor exponente de incorporación de futbolistas de la cantera al primer equipo. Su rendimiento en la Liga es bueno y su participación en Europa también está resultando interesante, lo que habla de un grupo en forma con muchos jugadores ayudando a la tarea.
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El conjunto rojillo atraviesa por su mejor estado de forma de la temporada, que sale del cóctel de ánimo y juego. Lisci, sin embargo, cuenta con bajas importantes para configurar la alineación inicial. La ausencia de Lucas Torró y Jon Moncayola toca en el tuétano a la habitual formación titular porque afecta a dos de los habituales en las alineaciones ocupantes del mismo espacio sensible. La normalidad en los relevos señala a Iker Muñoz –que se marchó a los vestuarios con antelación por un golpe– como el primer candidato para estar en el once, pero hay sitio para otro jugador más en el eje. El entrenador italiano no ha ofrecido pistas, pero dejó abierta la puerta a la entrada en el once también de Asier Osambela, o incluso al cambio de sistema –dejar la línea de cuatro y volver a la de cinco–. Anunció que tiene decididos a diez hombres. Los perfiles de los elegidos le darán un aire u otro al equipo.
El Celta está funcionando mejor fuera de casa –ha conseguido 19 puntos– que de local, en donde ha ganado tan solo tres partidos de los once que ha disputado –ha sumado 14 puntos–. Pero el conjunto gallego es complicado porque ofrece a partir de cinco hombres atrás, combinaciones de líneas con integrantes en número diferente. Si a ello se unen que abunda la calidad, resulta un conjunto peculiar y peliagudo.
