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"El perfil del transeúnte está cambiando; ahora hay más jóvenes y mujeres"

Después de casi 60 años de gestión, Cáritas deja el albergue de transeúntes San Fermín en manos de la nueva empresa adjudicataria elegida por el Consistorio mediante concurso, Xilema. Una asociación especialmente dedicada al apoyo familiar, a las mujeres y a la infancia

"El perfil del transeúnte está cambiando; ahora hay más jóvenes y mujeres"P.CASCANTE

pamplona. Xilema, asociación que tiene una larga trayectoria en el trato con distintos colectivos, afronta con incertidumbre el reto de dirigir el albergue. No obstante, para Juan Miguel Ruiz, director de la asociación, y Rubén Unanua, director del área de inserción, coordinar este servicio se les presenta como un reto y una oportunidad.

¿Cuáles van a ser los principales cambios en el funcionamiento del albergue bajo su gestión?

Juan Miguel Ruiz: Hasta ahora la atención a estas personas se entendía desde tres recursos diferenciados: el albergue de transeúntes de Cáritas, el centro de sin techo gestionado por la asociación Bidexka junto al club Natación, y la atención en la calle que desarrolla Lantxotegi. En este caso, por parte del Ayuntamiento se ha decidido reestructurar la atención a las personas sin hogar y se ha gestado un proyecto integral. Éste consiste en que para empezar se va a incrementar la atención a las personas empadronadas en Pamplona. Además la atención, que hasta ahora era solamente nocturna, pasará a ser de 24 horas. Eso va a permitir que los acompañamientos vitales a estas personas sean más intensos, y que se les puedan ofrecer diversas actividades de tipo ocupacional.

Es decir, la intención es ayudar a la reinserción en la sociedad de estas personas con diversas problemáticas...

J.M.R: Sí, la reinserción es complicada porque son personas, en general, que vienen de situaciones muy cronificadas, desde toxicomanía o alcoholismo hasta problemas mentales. Por eso, nuestra idea es intentar parar el proceso de deterioro de estas personas. La idea es que ellos mismos, más allá de sus hándicaps, puedan construir un proyecto vital con sentido.

¿Y qué actividades específicas van a desarrollar a nivel ocupacional?

Rubén Unanua: Las actividades variarán en función del tipo de personas que tengamos y de su situación, pero serán tanto a nivel de habilidades como de capacidades.

Una parte muy importante de los albergados lo conforman personas con problemas de consumos, pero ¿en qué medida está cambiando el perfil de los transeúntes debido al la crisis?

J.M.R: Aún no hemos tenido tiempo de comprobar nada a pie de calle porque no hemos comenzado todavía con la gestión, pero por los datos y números que se nos han facilitado, parece que el nuevo perfil del transeúnte es de personas jóvenes. Aunque también se destaca un aumento de mujeres.

A nivel práctico ¿cómo van a plantear la atención a gente con problemas tan diferenciados?

J.M.R: Tendremos varios programas. Por un lado, el de las personas sin techo itinerantes que no son de aquí; y por otra parte, el de las personas empadronadas en Pamplona desde hace más de tres años. Para los primeros se ha diseñado una estancia de tres días y las atenciones serán sobre todo asistenciales. Pero la mayor novedad se plantea en el trato a los empadronados. Para ellos se prevé una estancia media de unos seis meses. La estancia, que servirá para trabajar con estas personas, estará estructurada por fases que irán definiéndose en función del grado de compromiso que vayan adquiriendo. Además habrá atención personal y trabajo grupal e individual.

¿En qué van a cambiar las infraestructuras y qué capacidad tendrá el albergue?

R.U: Se está construyendo un nuevo edificio en Trinitarios y esperamos que las obras estén concluidas en diciembre. Mientras, ubicaremos el albergue provisional, que abrirá el 15 de julio, en la calle González Tablas. El nuevo edificio será mucho más amplio y con más luz, y tendremos 35 plazas para personas transeúntes itinerantes y 15 para empadronados. Otra novedad será también la de crear un observatorio de las personas sin hogar. Es decir, nos comprometemos a hacer estudios anuales en el que extraeremos datos precisos de cual es la incidencia de esta problemática en Pamplona y del progresivo cambio de perfil del transeúnte.

¿Cuáles son las cifras del último año respecto a atenciones?

J.M.R: Los últimos datos que tenemos son que en 2009 el albergue acogió a 227 personas empadronadas, de las cuales 149 eran casos nuevos y 78 antiguos. De ellos, 209 eran hombres, es decir, el 92%, mientras que el 8% eran mujeres.

¿Qué características deberán cumplir las personas que quieran hospedarse?

J.M.R: A las personas itinerantes apenas se les pondrá ninguna condición, excepto que no hayan utilizado el albergue el año anterior y que sean mayores de 18 y menores de 65 años. Y para las personas residentes se pide que cumplan tres años de empadronamiento en Pamplona.

¿Cuantos profesionales atenderán el albergue y cual será el horario?

J.M.R: Habrá 9 personas subrogadas, 5 de Cáritas y 4 procedentes de Lantxotegi y Bidexka. Y además contaremos con una trabajadora social, un psicólogo, y un coordinador. El horario de recepción será de 8.00 a 22.00 horas, aunque el albergue permanecerá abierto 24 horas.