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El ayuntamiento se plantea que iturrama y lezkairu tengan edificios comunitarios como el de Mendillorri

El nuevo local reduce un 90% el consumo de la energía usadaSerá gestionado por jóvenes del barrioPuede servir de modelo de construcción de espacios similares o de futuras escuelas infantiles

pamplona - El Ayuntamiento está analizando la posibilidad de trasladar a otros barrios el proyecto de edificios modulares y de consumo energético casi nulo destinados a usos comunitarios como el que se construye en estos momentos en Mendillorri. Las posibilidades que ofrece este tipo de construcciones, que se montan en menos de tres semanas gracias a un sistema similar al de los mecanos, y su bajo coste en comparación con los tradicionales edificios de hormigón, las pueden hacer viables para el caso de Iturrama, donde el vecindario lleva tiempo reclamando un espacio social, o en Lezkairu, para albergar la futura escuela infantil.

Así se puso de manifiesto ayer durante la visita que la comisión de Urbanismo realizó por la mañana al nuevo edificio dotacional de Mendillorri, cuyas obras están casi acabadas. Ya se han realizado los trabajos de cimentación, estructura, cubierta y aislamiento y se están concluyendo los de carpintería, de manera que el edificio ya puede verse casi acabado. Solo queda por adecuar el interior del inmueble y colocar el revestimiento -láminas onduladas de aluminio blanco que cubrirán toda la superficie que ahora es negra- de manera que se espera que pueda estar concluido durante el próximo mes de enero.

Una de las potencialidades que más se valora en este proyecto es que el edificio en cuestión puede ser trasladado a otro punto de la ciudad si la situación lo exige. Por ejemplo, si se decide que la futura escuela infantil de Lezkairu se construya con este modelo, el edificio podría ser desmontado y levantado en otro barrio con necesidades similares si el centro de Lezkairu deja de tener ocupación.

315.500 euros El precio es otra de las ventajas que ofrece. El Ayuntamiento invertirá 315.588 euros en el proyecto y obras del nuevo edificio y 98.400 en las de urbanización del entorno, una cantidad que permitiría acometer proyectos parecidos en otros barrios. Iturrama puede ser el primero, dada la carencia de espacios comunitarios y las exigencias vecinales en tal sentido, ya que en Azpilagaña, con una situación muy parecida, la solución que se está analizando puede ir en otra dirección.

El tercer aspecto novedoso, y posiblemente el más trascendental, que presenta la nueva dotación de Mendillorri tiene que ver con los criterios de eficiencia energética con el que se ha construido, lo que le va a permitir convertirse en el primer edificio de consumo energético casi nulo de titularidad municipal en el Estado.

El consumo, principalmente de calefacción y aire acondicionado, se reducirá hasta en un 90% con respecto a los gastos energéticos de un edificio típico. De esta manera, Pamplona se adelantará en casi dos años a la aplicación obligatoria que plantea la directiva europea 2010/31/UE, de 19 de mayo de 2010, relativa a la eficiencia energética de los edificios.

Esta norma especifica que, como máximo a partir del 31 de diciembre de 2018, todos los edificios nuevos que estén ocupados y sean propiedad de autoridades públicas europeas, deberán ser edificios de consumo de energía casi nulo.

ByE arquitectos El proyecto, redactado por ByE Arquitectos, va más allá de la citada norma comunitaria y a las especificaciones básicas suma varias propuestas con las que se minimiza en más de un 30% el consumo de energía y en un 30% también las emisiones atmosféricas. Estas medidas son una mejora de la envolvente del edificio (con aislamiento bajo solera y aislamiento de lana mineral en cubierta y fachadas, así como carpinterías de madera de altas prestaciones y vidrios triples); una mejora de la hermeticidad del edificio; aerotermia; y una instalación de ventilación mecánica de doble flujo con recuperador de calor.

Dado que se busca un edificio de consumo energético casi nulo, uno de los elementos importantes es la monitorización del edificio con equipamiento específico tanto en interior y exterior, con sondas de temperatura y humedad, de CO2 y contadores de energía, entre otros.

Todo el sistema estará conectado a una plataforma digital que permitirá el procesamiento de los datos de monitorización, su visualización en tiempo real, el diseño de análisis específicos, etc., de modo que todos los datos analizados sean procesados de manera automática, lo que exigirá un control riguroso.

El edificio tendrá certificación energética A, con una demanda de calefacción y una demanda de refrigeración total inferiores a 15 kWh por metro cuadrado al año; una demanda de energía primaria para calefacción, refrigeración, energía auxiliar y electricidad en general inferior a 120 kWh por metro cuadrado al año y unas características de hermeticidad al paso del aire.

Casi 300 m2. El nuevo edificio de Mendillorri ocupa una superficie de 299,59 metros cuadrados construidos, 260,39 de superficie útil, en la calle Concejo de Sarriguren, junto al Civivox.

Organización de los jóvenes. El edificio está destinado a los jóvenes del barrio, que serán los encargados de la organización interna del espacio.

Conocer el funcionamiento. Dadas las características del edificio, será necesario que los usuarios conozcan los detalles de su funcionamiento con respecto a la eficiencia energética.

Una planta. El edificio se desarrolla completamente en planta baja y se compone de dos cuerpos principales, con fachada abierta al sur, y con el cuerpo más alto cerrando la orientación de los vientos fríos. El acceso se realizará desde la nueva plaza abierta frente al edificio, protegido por una marquesina.

Cinco espacios. La distribución se organiza a través de una cancela de doble vidrio que da paso a un pequeño distribuidor que articula por un lado el volumen de doble altura (6 metros de altura libre) donde se alojarán y podrán ensayar los gigantes del barrio, y por otro, las aulas propiamente dichas, aseos y una pequeña oficina.