Gerencia de Urbanismo ha aprobado en su reunión de este miércoles la adjudicación de un contrato de redacción de un estudio de transformación del eje entre la avenida del Ejército, Baja Navarra y la carretera de Sarriguren. Ayuntamiento de Pamplona y Mancomunidad de la Comarca de Pamplona firmaron el pasado mes de octubre un protocolo de colaboración para realizar conjuntamente estudios que impulsen ese eje sostenible.
El estudio abordará cuestiones como la accesibilidad peatonal y ciclista, la mejora del transporte público, el calmado de tráfico y las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático. En definitiva, se trata de realizar un estudio técnico valorado en el que, en un futuro, el Ayuntamiento de Pamplona pueda basarse a la hora de elaborar el proyecto de reurbanización y transformación de este eje. El ámbito del estudio es el eje formado por las avenidas del Ejército, del Conde Oliveto y de la Baja Navarra y las carreteras de Badostáin y Sarriguren, que tiene su inicio en la intersección de la avenida de Pío XII con avenida del Ejército y su fin en la carretera de Sarriguren, junto a la rotonda de acceso a Sarriguren. La longitud del eje es de 4 kilómetros aproximadamente.
DH Proyectos de Ingeniería SLP es la empresa propuesta como adjudicataria para la realización de este estudio, tras la licitación llevada a cabo. El presupuesto del trabajo asciende a 89.999 euros (IVA incluido). El periodo de ejecución del contrato es de ocho meses, por lo que el estudio podría estar terminado para final de año. El estudio deberá contemplar también posibles fases para implementar las medidas que recoja el documento.
Contenido del estudio
La propuesta que se redacte deberá ser consecuente con condicionantes relativos a movilidad, accesibilidad y adaptación al cambio climático. Los viales que se planteen deberán mejorar significativamente, la movilidad peatonal y ciclista, así como la circulación de aquellas líneas de transporte público comarcal cuyos recorridos transcurran por ellos. Deberá proporcionar el calmado del tráfico motorizado privado en estas calles, entendiéndose de manera global, es decir, tanto en su vertiente de reducción de la velocidad media como de reducción de volumen.
El estudio recogerá la mejora de la permeabilidad peatonal transversal a lo largo de todo el eje, facilitando la conectividad urbana, y evitando el efecto ‘barrera’ que se produce a día de hoy. Se diseñará un carril reservado para el transporte urbano comarcal, se tendrán en cuenta los recorridos de las líneas, la situación de las paradas en las calles objeto del estudio y se plantearán alternativas para optimizar el servicio. Asimismo, se diseñará una infraestructura ciclista, que recorra toda la longitud del eje y que entronque con la infraestructura ciclista existente.
El estudio propondrá soluciones viables, funcionales y seguras para la regulación y control del tráfico rodado y peatonal en los numerosos cruces existentes, teniendo en cuenta las alteraciones que se producen con la inserción de nuevas vías de uso exclusivo para bicicletas. Deberá concluir también la necesidad o no de construir la rotonda, al inicio de la Cuesta de Beloso, señalada en el Plan Municipal de Pamplona y deberá plantear soluciones para la plaza de la Paz, la plaza Príncipe de Viana y la plaza de Merindades. El estudio deberá tener en consideración los diferentes planes municipales, ordenanzas y legislación relacionadas, en especial en materia urbanística, que se encuentren actualmente en vigor.
En línea de cumplimiento de los objetivos señalados en la Estrategia de Transición Energética y Cambio Climático, el estudio deberá tener en cuenta la mitigación y adaptación al cambio climático. Por ello, deberá establecer corredores ecológicos que comuniquen las zonas verdes entre ellas, utilizar espacios que puedan actuar como embalses de absorción de las puntas de precipitación (SUDS) y conservar y aumentar la superficie de captación de CO2 introduciendo especies vegetales adaptadas al clima y a las condiciones locales, de elevado valor ecológico, alta capacidad de retención de CO2 y reducidas necesidades de mantenimiento. Asimismo, el estudio recogerá medidas para que las funciones urbanas puedan realizarse satisfactoriamente con el menor consumo de recursos materiales, agua y energía, con la menor producción de residuos posible y tendiendo a cerrar localmente los ciclos.