Las entidades locales vinculadas a la residencia de personas mayores Amavir Ibañeta, en Erro, han alcanzado un acuerdo que evitará el cierre del centro y garantiza su continuidad, poniendo así fin a meses de incertidumbre y preocupación en la comarca. El pacto se ha cerrado con la empresa Planiger S.L., que hasta ahora ejercía como accionista mayoritaria, abriéndose así la puerta a una nueva etapa en la gestión de la residencia.
Según han confirmado este miércoles las entidades locales, “todas aquellas que contaban con participación en la residencia pasarán a conformar el nuevo consejo de administración”, asumiendo de manera conjunta la responsabilidad de la gestión. El acuerdo, que se formalizará en las próximas semanas, permitirá no sólo mantener abierto el centro, sino también iniciar una “reflexión profunda sobre el modelo de cuidados” que necesita un territorio rural como éste, así como entablar un “diálogo serio y responsable con el Gobierno de Navarra acerca de las medidas necesarias que debe implantar para sostener estos recursos en zonas rurales y en riesgo de despoblación”.
FIN A LA INCERTIDUMBRE
La posibilidad de cierre se puso de manifiesto el pasado mes con una pancarta colgada en el propio centro con el mensaje “No al cierre de la residencia”, pero la empresa Planiger S.L. ya anunció su intención de abandonar el proyecto en marzo por motivos de rentabilidad.
Desde entonces, las casi cuarenta trabajadoras y trabajadores, las familias y las cerca de medio centenar de personas residentes han vivido meses de incertidumbre, ya que, con la retirada del accionista mayoritario, la residencia estaba abocada a su clausura y la responsabilidad última recaía sobre las ocho entidades locales que participan: valles de Erro, Esteribar, Arce/Artzibar y Aezkoa, junto con los ayuntamientos de Luzaide/Valcarlos, Auritz/Burguete, Orreaga/Roncesvalles y Orotz/Betelu. Lejos de mirar hacia otro lado, las corporaciones asumieron el reto con compromiso y discreción, trabajando con el objetivo claro de que la residencia siguiera abierta y lo hiciera en condiciones dignas.
La confirmación de que la gestión quedará en manos locales ha sido recibida en la zona con alivio y emoción. Aunque todavía queda por definir el modelo definitivo de gestión y los posibles nuevos servicios que pueda albergar la residencia en el futuro, el acuerdo alcanzado ya supone una victoria para el territorio.