Este viernes 27 de marzo, a las 20.45 horas, la ciudad de Pamplona vivirá uno de los momentos más emblemáticos de la Semana Santa: el traslado del paso procesional de La Dolorosa (Nuestra Señora de la Soledad) desde la iglesia de San Lorenzo hasta la Catedral de Pamplona.

El paso de La Dolorosa es el más antiguo de la ciudad y el único de propiedad municipal, formando parte central de la Procesión del Santo Entierro, que se celebra el Viernes Santo. Tras la procesión y el Sermón de la Soledad, que tendrá lugar el 3 de abril a las 23 horas en la iglesia de San Agustín, la imagen regresará a San Lorenzo, donde permanecerá durante el resto del año.

El traslado será llevado a cabo por integrantes de la Cofradía de la Hermandad de la Paz y la Caridad, que portarán la imagen en andas por un recorrido que recorrerá calles muy conocidas del Casco Antiguo: calle Mayor, San Saturnino, Plaza Consistorial, Mercaderes y Curia, hasta llegar a la Catedral. Este año, la Cofradía de San Saturnino, por motivos de espacio, cantará a la Dolorosa en la Plaza Consistorial en lugar de hacerlo en los porches de su iglesia.

Patrimonio de Pamplona

La imagen de La Dolorosa, junto con sus ropajes, las andas procesionales y el resto de elementos del paso, son bienes patrimoniales del Ayuntamiento de Pamplona. Realizada en 1883, la talla mide 166 centímetros de altura y, junto con el resto del paso, alcanza un peso de 980 kilos. Cuando se añade el conjunto de luminarias diseñadas por Víctor Eusa, las torretas elevan el peso total hasta 1,2 toneladas, convirtiendo su traslado en un acto que combina devoción, tradición y destreza de los cofrades.

El evento atrae cada año a numerosos vecinos y turistas, que se concentran para acompañar a La Dolorosa y vivir de cerca la riqueza patrimonial y religiosa de la Semana Santa pamplonesa. Para muchos, este recorrido no solo representa un acto de fe, sino también una oportunidad de revivir la historia y la cultura local que envuelve a uno de los símbolos más queridos de la ciudad.