Después una jornada atípica, los socios de Gobierno foral PSN y Geroa Bai llegan a la votación de la proposición de ley de UPN para blindar los conciertos educativos sin acuerdo. Ambas formaciones han amagado con un acuerdo de mínimos que, al poco, ha saltado por los aires. La votación de mañana puede suponer un antes y un después en la legislatura.
El acuerdo entre el PSN y Geroa Bai se ha conocido pasadas las dos de la tarde. Ambas formaciones han enviado sendas notas de prensa en las que avanzaban que habían llegado a un consenso e iban a votar en contra la proposición de Ley Foral de UPN.
Geroa Bai ha reconocido que era un “acuerdo de mínimos “que no satisfacía el 100% de sus aspiraciones, pero que permitía incorporar el “grueso de sus revindicaciones”. Entre los compromisos logrados, Geroa Bai ha puesto en valor que “se garantiza que la decisión sobre el cierre de aulas no tendrá una proyección automática ni se arrastrará en los próximos cursos sin revisión y análisis”. Igualmente ha defendido que se “incorpora un cambio de criterio del Departamento de Educación, de forma que todos los centros sostenidos con fondos públicos podrán participar en el proceso de matriculación extraordinaria en condiciones de equidad”.
Por su parte, los socialistas han anunciado que el Gobierno foral se comprometía a impulsar un estudio sobre el cierre de aulas públicas “que estén en la misma situación que aulas concertadas susceptibles de cierre”.
En materia de variación de unidades concertadas, el acuerdo “contempla la posibilidad de que los centros que hayan suscrito el concierto educativo con el Departamento de Educación puedan modificar, durante la vigencia del mismo, el número de unidades, con el objeto de garantizar la adecuación a la demanda del centro que lo solicite”. Y en cuanto a la equiparación de ratios entre la pública y concertada, el Ejecutivo esperará a las sentencias pendientes del TSJN para, “previo estudio, aceptar las mismas”.
Parecía que todo estaba despejado para el pleno. Incluso EH Bildu, viendo que había acuerdo, ha retirado las enmiendas presentadas a la proposición de ley de UPN.
Críticas de las ikastolas
Pero todo se ha torcido. Y es que la realidad es que ninguna formación ha aclarado qué iba a pasar con las 15 aulas que el consejero Gimeno anunció que iba a cerrar. La cosa no estaba clara y la primera en reaccionar ha sido la Federación Navarra de Ikastolas. Varios de sus integrantes han comparecido a las 17.30 horas para mostrar su rechazo a ese principio de acuerdo y exigir a los partidos una propuesta que recogiera las demandas mostradas por la comunidad educativa navarra, y en concreto, por el colectivo de ikastolas.
Minutos después, Geroa Bai ha anunciado que veía peligrar el consenso hecho público horas antes al considerar que “no se dan garantías suficientes para el cumplimiento de los acuerdos que Geroa Bai había puesto encima de la mesa”.
En concreto, la coalición se ha referido a las dos aulas que pide Lizarra ikastola con 31 preinscripciones. “La voluntad y propuesta del PSN dista con mucho de la solución planteada por Geroa Bai, que ya viene avalada en jurisprudencia del Tribunal Supremo”, afirma.
El PSN no ha tardado en contestar. Ha ratificado el acuerdo anunciado “en su totalidad” y ha pedido a sus socios de Gobierno que recapacite y mantenga su compromiso. “Es un acuerdo sólido y con visión de futuro, orientado a la excelencia del sistema educativo navarro y al interés general de la ciudadanía”, afirmó y añadió que “no podemos aceptar que se pretenda incorporar, una vez cerrado el acuerdo,cuestiones que deben ajustarse al marco legal vigente”, ha remarcado.