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Berriozar conmemora su 35º aniversario como municipio independiente

El Salón de Plenos ha reunido este viernes a quienes han ostentado alcaldías y concejalías desde 1979 en un acto institucional

Fotos de la celebración del 35º aniversario de Berriozar como municipio independienteIñaki Porto

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El Ayuntamiento de Berriozar ha celebrado esta tarde un emotivo acto institucional para conmemorar el 35º aniversario de su constitución como municipio independiente. El Salón de Plenos ha sido el escenario de un reencuentro histórico que ha reunido a más de medio centenar de representantes de las distintas corporaciones que han liderado la localidad desde 1979.

Tras la apertura, Saioa Izura y Asier Costa, concejala de Euskera y concejal de Cultura respectivamente, han tomado la palabra para realizar un detallado relato histórico sobre la evolución del municipio. En su lectura, han recordado el paso de aquel pequeño núcleo rural al pie del monte Ezkaba a “la sociedad vibrante, plural y solidaria” que representa el Berriozar actual.

Por su parte, el alcalde de Berriozar, Iker Mariezkurrena, ha aprovechado su intervención para remarcar que estos 35 años son "el relato de una voluntad colectiva". Mariezkurrena ha querido reivindicar la figura de quienes han pasado por el Salón de Plenos, definiendo el cargo de concejal/a o alcalde como "un acto de generosidad mayúsculo" que implica poner la energía al servicio del vecindario. Asimismo, ha destacado con orgullo que, por encima de cualquier ideología, la mayoría de las decisiones que transforman la vida del pueblo se han tomado por unanimidad: "Hemos demostrado que somos capaces de construir puentes donde otros ven muros".

La música y el baile son señas de identidad de la localidad y no podían faltar en un acto como este. Txori Zuri Dantza Taldea ha sido el encargado de abrir el homenaje a ritmo de txistu bailando Agintariena y Launango. Posteriormente, la Coral Elkarrekin Abesbatza ha interpretado el pasacalles “Mendirik Mendi”, una pieza elegida para agradecer el trabajo desinteresado de todas las personas celebradas hoy y que refleja el orgullo de pertenencia.

El acto ha concluido de forma solemne con la actuación conjunta de la Banda de Música Doinua y la Coral Elkarrekin, quienes han entonado el Himno de Berriozar, marcha a la que puso música el fundador de la banda y coral José Germán Antón, y a la que puso letra el componente de la coral Carmelo Urra.

Berriozar: del "milagro social" a referente de la acogida

Históricamente, Berriozar fue un pequeño pueblo agrícola y ganadero donde el tiempo parecía detenerse entre los campos de cultivo y el paso de las vías del tren. En 1900 apenas vivían 170 personas y hasta 1967 el crecimiento fue casi nulo. Sin embargo, entre 1968 y 1970 se vivió una explosión demográfica que hoy se califica de "milagro social": Navarra despertaba al mundo industrial y Berriozar se convertía en uno de sus epicentros.

Ese crecimiento forjó a Berriozar como pueblo de acogida. Llegaron familias jóvenes con las manos vacías pero llenas de sueños, procedentes de la Ribera de Navarra y de zonas industrializadas como la Sakana. Pero el alma del municipio se terminó de forjar con quienes vinieron de lugares más lejanos: Andalucía (con especial mención a Jaén), Extremadura, Castilla y León, Cantabria, Aragón o Galicia. Estas personas se convirtieron en el pulmón de empresas históricas como Argal, Inasa o Potasas, transformando a Berriozar en un bastión de la clase obrera de Navarra. Esta vocación de acogida se mantiene viva hoy con la llegada de vecinos y vecinas de Marruecos, Colombia, Ecuador, Venezuela, Rumanía o Portugal, que completan nuestra identidad actual.

Finalmente, el acto ha puesto en valor el tejido asociativo y la solidaridad vecinal como los verdaderos motores de la autonomía. Desde los inicios, el espíritu colaborativo de la población permitió dar respuesta a cada necesidad: desde la cultura y el euskera hasta la salud, el deporte y la igualdad. Berriozar es hoy el resultado de esa apuesta por lo social y de un compromiso inquebrantable con la convivencia y la participación ciudadana.