PAMPLONA. El juicio que comenzó ayer en la Audiencia Nacional por el asesinato de Inaxio Uria en 2008 en Azpeitia no estuvo exento de sorpresas. Y es que, frente al habitual mutismo que suele caracterizar a los miembros de ETA que se sientan en el banquillo de los acusados, Manex Castro Zabaleta, el activista acusado de asesinar al empresario, fue prolijo en explicaciones para rechazar cualquier responsabilidad en la acción. Así, aseguró que el día de los hechos se encontraba trabajando en Villabona y que se enteró del atentado por la radio.

A preguntas de su abogado -se negó a responder a la acusación-, Castro alegó que el 3 de diciembre de 2008 estaba trabajando en una empresa de jardinería en la localidad guipuzcoana junto a su jefe y un compañero de trabajo. Explicó que "estaba en la furgoneta y de pronto escuché en la radio la acción contra Inaxio Uria. Yo estaba en Villabona, mi pueblo, debajo de mi casa en el barrio de Larrea". Agregó que llevaba dos años trabajando de jardinero y que en la mañana del asesinato no estuvo en Azpeitia.

Esta versión fue corroborada en la vista de ayer por el socio y un trabajador de la empresa dedicada al mantenimiento de jardines. Los testigos propuestos por la defensa indicaron que mantenían una "relación laboral" con Castro y aseguraron recordar "perfectamente" que ese día escucharon a través de la radio "la noticia de que se había producido un atentado en Azpeitia".

CONDENADO Manex Castro no es un desconocido para los tribunales de justicia. La Audiencia Nacional le condenó en junio de 2011 a 382 años de prisión por intentar asesinar en enero de 2009 a 21 ertzainas, dos agentes municipales y dos técnicos mediante la colocación de dos bombas trampa ocultas en las cercanías de un repetidor situado en un monte de Hernani.

Castro se enfrenta ahora por el asesinato de Uria a 59 años y dos meses de prisión por delitos de integración terrorista, detención ilegal terrorista, robo de vehículo, asesinato terrorista y daños terroristas. En el juicio que comenzó ayer, el fiscal también pidió para Iraitz Santa Cruz Ugalde una pena de 10 años de cárcel por colaboración con banda terrorista.

Santa Cruz, que sí contestó a la acusación, negó haber colaborado con ETA. Eso sí, reconoció haber prestado "por amistad" su vehículo, que fue utilizado en el asesinato de Uria, al miembro de ETA Beñat Aguinagalde a sabiendas de que no tenía permiso de conducir. Así, aseguró que no "pensó, temió o imaginó" que el turismo fuera a ser empleado en el atentado.

El fiscal solicitó ayer que los dos acusados indemnicen a la viuda de Uria con 160.000 euros y a sus hijos con 240.000 euros. Enmarcó además el atentado en la estrategia de la organización armada de dar "un salto cualitativo" dentro de la campaña que venía desarrollando contra las obras del TAV. ETA reivindicó el atentado y lo justificó por la "responsabilidad" de Uria en este proyecto y por "negarse a pagar el impuesto revolucionario". Inaxio Uria, propietario de la empresa Altuna y Uria, recibió tres disparos cuando se encontraba en Azpeitia en diciembre de 2008.

'Comando Otazua' La Audiencia Nacional condenó ayer a 19 años de prisión a Iñigo Zapirain y Beatriz Etxebarria y a 22 a Daniel Pastor por pertenencia a ETA, tenencia de armas y sustancias explosivas y falsedad de documentos oficiales. A su vez, absolvió a Lorena López Díaz, pareja de Pastor, porque mantenían "un vínculo afectivo anterior a su militancia".

El miembro de ETA Manex Castro, durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia Nacional. Foto: Efe

Castro fue condenado en junio de 2011 a 382 años de prisión por el intento de asesinato de 21 ertzainas en Hernani

Iraitz Santa Cruz niega haber colaborado con ETA, pero reconoce que prestó un vehículo utilizado en el atentado