pamplona - El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aseguró ayer "con absoluta certeza" que ETA son "sus presos y poquito, poquito más", por lo que volvió a apelar a que la organización terrorista asuma su situación "agónica" y su derrota, y decida ya desaparecer definitivamente. Fernández Díaz pronunció estas palabras en la presentación en el Senado del libro Relatos de plomo. Historia del terrorismo en Navarra 1960-1986, un acto en el que incidió en que la situación de ETA es de debilidad desde hace ya tiempo debido a la actuación de las fuerzas de seguridad.
"ETA está hoy mucho más débil que cuando anunció el cese de su actividad. Está absolutamente agónica", destacó el titular de Interior.
Por ello, continuó Fernández Díaz, la banda armada tiene que desaparecer y asumir que ha sido derrotada y que "no tiene nada que decir ni en Navarra ni en el País Vasco ni en el resto de España".
"Si no asumen esto seremos nosotros los que les hagamos entenderlo porque es el único lenguaje que entienden", subrayó el ministro ante el presidente del Senado, Pío García-Escudero, y la presidenta Yolanda Barcina, así como de algunas víctimas de ETA. Fernández Díaz reiteró que no negociarán "jamás" con ETA y que "la política de dispersión ha sido clave y va a continuar mientras ETA no se disuelva".
Aprovechó también para insistir en la obligación de hacer justicia con las víctimas con el relato verdadero del terrorismo frente a otros que quieren "imponer el suyo". En esta labor, el ministro elogió la publicación del primer volumen de Relatos de plomo, editado por el Gobierno foral, que incluye 190 crónicas sobre actos violentos cometidos en Navarra entre 1960-1986 y 25 entrevistas a víctimas del terrorismo. Durante 2014 está previsto que se publique el segundo volumen de esta obra con las crónicas y testimonios desde 1987 hasta la actualidad.
Barcina expresó su gratitud hacia muchos de los testimonios que aparecen recogidos en el libro y que "demuestran el ejemplo de moral de las víctimas, muchas de ellas dispuestas incluso a perdonar a los asesinos de sus familiares, frente a la conciencia de los verdugos no arrepentidos de sus crímenes"0.
A la presentación de este primer volumen también acudió la periodista Carmen Imaz, hija de Joaquín Imaz, el primer asesinado por ETA en Navarra, en 1977. - Agencias