Txema Mauleón (Pamplona-Iruña, 1973) es ya un veterano en política, cabeza visible de Batzarre, espacio que apuesta por reforzar la coalición Contigo-Zurekin, con Podemos dentro y ampliando el espacio de independientes.
¿Cuál es el margen para acomodar a Podemos en Contigo-Zurekin?
–La clave es profundizar en la democratización de las organizaciones. Construir un proyecto común donde la militancia de las organizaciones más independientes sean los que tomen la decisión...
Pero los militantes de Podemos hablaron, cambió su dirección y esta marcó distancias.
–En una coalición puedes ir a un sistema de cuotas o al que a nosotros nos gustaría, más ambicioso, de mayoría de personas integrantes.
¿Una coalición asamblearia?
–Creemos que en ese terreno se puede avanzar muchísimo. Resolver democráticamente las diferencias en una coalición lo suficientemente plural para recoger sus matices. Somos fuerzas políticas con proyectos diferentes en determinadas cuestiones y discrepamos en determinadas cosas, como no puede ser de otra manera. Incluso en los partidos todo el mundo tenemos diferencias, pero eso se tiene que resolver siempre de forma democrática y también respetando que las partes tengan una voz autónoma en lo que esté tasado.
Aquí no se habla de matices, sino de que la nueva dirección de Podemos propugna salir del Gobierno foral.
–Desde luego nosotros y nosotras hacemos una valoración claramente positiva de las políticas sociales, ambientales y de todo tipo. En el contexto estatal e internacional ahora mismo los gobiernos progresistas son casi de las últimas barcas a flote con la deriva ultra de Trump y de tantos países europeos. Desde luego en Contigo-Zurekin tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para que la ultraderecha no gobierne. Leía recientemente a Miguel Sanz. Se han quitado la careta y ya dejan caer que UPN tiene que pactar con normalidad con el Partido Popular pero también con Vox. Esa es la alternativa en Navarra. Evidentemente no es lo mismo un Gobierno con una consejera de Contigo-Zurekin que con un peso mucho más importante. Es a lo que tenemos que aspirar, porque de esa manera las políticas van a ser más ambiciosas, transformadoras, ecologistas y sociales.
Hay un debate histórico en una parte de la izquierda: qué relación adoptar con el Partido Socialista.
–Puede haber una posición donde se facilite un gobierno progresista sin participar en él. Quiero imaginar que en una tesitura entre que María Chivite sea presidenta o lo sea la señora Ibarrola acompañada por Vox tendremos claro a quién votar. Participar o no de la gestión es un debate.
“Imagino que entre que María Chivite sea presidenta o lo sea la señora Ibarrola junto con Vox tendremos claro a quién votar”
Pero se decía que Contigo-Zurekin tiene vocación de gobierno.
–Por supuesto, nosotros eso lo tenemos muy claro, y yo personalmente clarísimo. El papel que juega Contigo-Zurekin tanto en el Gobierno de Navarra como en el Ayuntamiento de Pamplona me parece clave. Estamos siendo puente de entendimiento entre el mundo nacionalista y el Partido Socialista. Y ese papel es muy importante para que aguante como aguanta el Gobierno de Navarra y que la alcaldía de Pamplona no sea un Gobierno monocolor nacionalista, cuando la ciudad, además, mayoritariamente no lo es. Segundo, creo que somos los que tenemos políticas sociales o ambientales más ambiciosas de lo que ha sido vanguardia de la izquierda transformadora de este país. También tenemos el proyecto más ambicioso en vivienda, ahora sin duda el mayor problema de Navarra. Sin nosotros en los gobiernos progresistas de Navarra habría un problema serio de menor estabilidad y más dificultades, y un proyecto mucho menos pegado a las necesidades de la sociedad navarra y de los sectores que lo están pasando peor.
¿Qué le han parecido las palabras de Lizarbe, exdirigente del PSN?
–Suele ocurrir que quien no tiene en las organizaciones el poder en ese momento a veces agudice las contradicciones críticas para buscar una alternativa. A mí me han sorprendido, porque Lizarbe pasó en su día por ser un poco el ala más a la izquierda de Roberto Jiménez y sin embargo ahora parece ocupar el espacio más crítico con la actual trayectoria del Partido Socialista gobernando con la izquierda y con el apoyo nacionalista. Viendo la dinámica de la relación entre UPNy PSN en Navarra y en general con la dinámica de bloque es que hay en el Estado, pensar en volver a la teoría del quesito, a los acuerdos UPN-PSOE lo veo prácticamente imposible, afortunadamente. Eso sí, para eso es clave también que fuerzas como la nuestra tengan relevancia para evitar que eso ocurra, porque, evidentemente, nunca digas de este agua no beberé.
¿Teme que la posición de Podemos haya un componente personal contra Begoña Alfaro? Entiendo que su liderazgo es innegociable.
–Los proyectos políticos tienen que estar por encima de las personas en cuanto a candidaturas.
Pero el factor personal marca, siendo además vicepresidenta tercera.
–Siempre me parece clave dar la palabra a las personas. Tenemos que elegir en todas las instituciones a quien nuestra base social considere la más adecuada. ¿Primarias? Opino que es la mejor opción. Una persona un voto, es lo más democrático, también en el ámbito interno. No podemos pedir democracia hacia fuera y luego no tenerla. Begoña Alfaro está haciendo un muy buen trabajo. Siempre existen conflictos internos, yo también los tengo en Batzarre, siempre hay gente crítica, por ejemplo con la gestión que estamos haciendo en el Ayuntamiento de Pamplona. Entra en la normalidad democrática de una organización política. Si somos inteligentes tenemos que elegir siempre a quien consideremos que mejor nos representa y mejor resultado electoral puede obtener. Yo pediría eso en lugar de plantear de entrada cuotas. Porque de ahí depende nuestra capacidad de intervención política y de cambiar la sociedad, que es para lo que estamos, para tener la máxima fuerza y transformar la realidad.
Es conveniente que la coalición transmita vertebración interna.
–Eso es. En la anterior legislatura tuvimos dos grandes virtudes a mi modo de ver. Hicimos la tarea pronto, un año antes de las elecciones ya teníamos acordados todos los términos de la coalición en lo programático y en lo organizativo. Éramos el lugar de todo el Estado donde más unidad había habido en las izquierdas transformadoras y los que primero hicimos esa unidad. Fue muy positivo, nos permitió durante hacer una precampaña de prácticamente un año, sin una sola discrepancia pública entre las organizaciones a pesar de los debates internos que lógicamente se producen en todos los lados, en la derecha y en la izquierda, otra cosa es que algunos tengan más habilidad para ocultarlo. Conseguimos trabajarlo bien, máxima unidad y máxima coherencia en el discurso sin mostrar esas discrepancias que muchas veces son más de matiz que de fondo.
IUN ha planteado abordar la reedición de Contigo-Zurekin en este semestre. ¿Lo ven adecuado?
–Estamos absolutamente de acuerdo. Compartimos la hoja de ruta al cien por cien. La otra vez lo conseguimos para comienzos de julio. Se suele decir que en Pamplona antes de San Fermín se acaba el mundo y nosotros queremos acabarlo con la tarea hecha. Ese sería el escenario ideal, el proyecto político esencial armado para entonces. Y a partir de ahí un proceso amplio de elaboración del programa, candidatos... pero que el armazón base esté hecho. Es la manera de transmitir a la sociedad que somos gente con solvencia y con capacidad de entendimiento.
¿Y Batzarre cómo se posiciona? ¿Les toca marcar más impronta o están bien como están?
–Contigo-Zurekin es claramente el futuro que deseamos para las izquierdas transformadoras en esta tierra. Hoy día cada vez tiene menos sentido una fragmentación tan grande de este espacio político, y por tanto nuestra ambición es que Contigo-Zurekin a futuro sea un proyecto prácticamente único de todas las izquierdas transformadoras en Navarra. Un proyecto autónomo, aunque por supuesto también en colaboración con el resto de las izquierdas del Estado. Damos un papel esencial a las personas independientes, que han aportado muchísimo. En ese sentido, no aspiramos a que Batzarre, por así decirlo, tenga más poder dentro de la coalición. Lo que primamos es la cohesión del proyecto y la democratización, que seamos lo suficientemente inteligentes para poner a los mejores y a las mejores y no tanto a las que son de un partido u otro. Esa es la clave para nosotros.
“Estamos siendo puente de entendimiento entre el mundo nacionalista y el Partido Socialista. Y ese papel es muy importante”
Ha citado antes a Ibarrola. Ella y usted son concejales en Pamplona. ¿Da por hecho que será la candidata de UPN a la presidencia foral?
–Me sorprendería que no lo sea, porque si algo estoy viendo en estos dos años en la concejalía es su ambición más personal que de proyecto político, y no le veo haciendo ese ejercicio de humildad de dejar que otra persona lidere el proyecto político. Ahora mismo UPN está liderado por los mayores ultras del partido, creo que la deriva que están marcando Ibarrola y Toquero es claramente un acercamiento a la ultraderecha, en posiciones incluso rozando la xenofobia en algunos casos, lo cual es muy preocupante en términos de convivencia, cuando en general UPN había mantenido históricamente una visión de sociedad bastante integradora, dentro de una política de derechas. Y sin embargo, probablemente por miedos electorales al auge de la extrema derecha está claramente posicionándose en una actitud de crispación y utilización de discursos xenófobos, ligando la migración con la delincuencia. De ahí nuestra petición de dimisión de Ibarrola por esa deriva ultra que está imponiendo.
Volviendo a Contigo-Zurekin. ¿y si Podemos decidiera ir en solitario? El daño estaría claro en espacios cuando menos concomitantes.
–En los proyectos políticos siempre hay tiranteces. Me consta que en Geroa Bai entre los Socialverdes y el PNV no es todo amor idílico, en el Partido Socialista no sé si Lizarbe agrupará fuerzas, pero habrá movimientos. En UPN el choque Toquero-Ibarrola ahí está y veremos en qué se concreta. Y Vox se partió por la mitad en esta legislatura. Todo lo que sea fracturar y romper desgasta los proyectos. Lo esencial es ser capaces de convencer a la sociedad, crecer, ser un agente relevante y transformador de la sociedad navarra atendiendo sus principales demandas, que es para lo que estamos en política.
¿Cómo ve el planteamiento de Maíllo sobre la superación de Sumar?
–Más importante que las siglas es el proyecto político. Lo mejor es que se haga lo que quiera la militancia de todas las organizaciones, que sea un espacio lo más unitario y fuerte. Hace falta un reimpulso de la izquierda transformadora tanto en Contigo como en el conjunto del Estado, y es clave la unidad y sobre todo el proyecto. El debate es entre si una sigla nueva puede reilusionar, pero también tiene su desventaja de que puede despistar al votante.