El 9 de marzo de 2001, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros celebrada en el Palacio de la Moncloa, el por entonces titular de Defensa, Federico Trillo, pronunció ante los periodistas una frase que ha pasado a la historia: “Señoras y señores, se acaba la mili”. Era su forma de anunciar la aprobación por el Gobierno presidido por José María Aznar del real decreto que adelantaba en un año el fin del servicio militar obligatorio.
La conscripción forzosa ya había sido sentenciada con la ley promulgada anteriormente en 1999, una norma que tuvo mucha cocina política por detrás. Entre los chefs que propiciaron aquello estaba Iñaki Anasagasti, portavoz del Grupo Parlamentario Vasco en el Congreso en esa época. Todo comenzó cuando, tras ganar las elecciones de 1996 sin mayoría absoluta, Aznar necesitaba apoyos para acceder a la presidencia. Así, logró el respaldo de Convergència i Unió tras la firma del conocido como Pacto del Majestic –por haber sido rubricado en el Hotel Majestic de Barcelona–, uno de cuyos puntos más emblemáticos era precisamente el final de la mili obligatoria y la implantación del ejército profesional. Una condición que también puso el PNV cuando le tocó negociar con el líder del PP su investidura. “Era un tema candente. Lo pusimos encima de la mesa conjuntamente con los catalanes, porque en la negociación nos informábamos los unos a los otros de lo que estábamos hablando”, recuerda Anasagasti, quien reconoce que “además, también teníamos la presión de la gente joven”.
Remarca el exdiputado jeltzale que “aquello no era fácil”, porque en algunos estamentos la resistencia era férrea: “Yo estaba en la Comisión de Defensa y hubo un debate en el Congreso de los Diputados en el que comparecieron militares. Recuerdo que un general decía que España no podía tener un ejército profesional porque la esencia de la patria requería una defensa altruista y no pagada”. Por ello, entiende Anasagasti que “Aznar, que venía de la derecha pura y dura, tendría sus problemas con los militares para aprobar aquello”.