La presidenta de Navarra, María Chivite, ha anunciado este martes que el Gobierno de Navarra se plantea negociar con sus socios una posible deflactación del IRPF para paliar los efectos de la inflación en las familias. Esta medida se abordará en la próxima mesa de fiscalidad, una vez que se analice la evolución de los precios y el impacto del incremento del coste de la vida en la Comunidad Foral. Chivite ha subrayado que, aunque este miércoles se aprobará un primer paquete de medidas para mitigar las consecuencias económicas de la guerra en Irán, el Ejecutivo seguirá "monitorizando" la situación para implementar nuevas acciones de refuerzo.

En declaraciones a los medios, la presidenta ha confirmado que el consejero de Hacienda detallará mañana, tras la sesión de Gobierno, las primeras ayudas urgentes. No obstante, ha insistido en que la fiscalidad será una herramienta clave a corto plazo. "Queremos ver cómo nos puede afectar la inflación para llevar a la negociación con los socios una posible deflactación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas", ha manifestado, señalando que este será un elemento central de las próximas reuniones de seguimiento con los grupos que sustentan al Ejecutivo.

Por otro lado, respecto al destino del superávit de 2024, María Chivite ha indicado que ya se han puesto en común las propuestas de los distintos departamentos y de los socios de Gobierno. Según la presidenta, existe una "bastante coincidencia" en las prioridades de inversión, aunque el plan definitivo se ajustará teniendo en cuenta también las previsiones del superávit de 2025, cuyas cifras finales aún no se han concretado.

Debido al paréntesis de la Semana Santa, la presidenta ha señalado que no habrá sesión de Gobierno ordinaria la próxima semana. Por tanto, previsiblemente habrá que esperar hasta el miércoles 15 de abril para conocer nuevos detalles sobre el plan de inversiones y la hoja de ruta definitiva para el uso de los remanentes presupuestarios de la Administración foral.