Esparza baja el perfil en la visita de Barkos al Parlamento y la estrategia de UPN da síntomas de agotamiento
La expresidenta del Gobierno foral ha respondido con calma a muchas preguntas que no tenían que ver con la investigación. Sin tensión entre ambos, con cordialidad, Barkos ha planteado a UPN que hubiese sido interesante aprovechar la comisión para investigar, y no para celebrar un “acto de fe”
Hasta ahora, había habido síntomas. Hoy es más patente que ningún otro día: la comisión que investiga obra pública en el Parlamento está agotada. Al menos, en todo lo relativo a las obras de Belate y otras adjudicaciones a las empresas Acciona y Servinabar.
La investigación tendrá que seguir su cauce policial y judicial, pero en lo estrictamente político, el tema ya no da más de sí. UPN siempre ha pensado que la comisión de investigación iba a servirle de escaparate de precampaña, una especie de tirapichón de implicados a los que poder acorralar a preguntas. No ha tenido los réditos políticos esperados y hoy, durante la visita al Parlamento de Uxue Barkos, expresidenta del Gobierno, la actitud ha sido otra.
UPN ha bajado el pistón. Esparza ha desarrollado un cuestionario con un tono tranquilo, pausado, lleno de curiosidad por detalles absolutamente irrelevantes para la investigación, preguntas para que Barkos dé su opinión política sobre asuntos o suposiciones.
“¿Qué sintió cuando vio que a Cerdán lo detenían? ¿Se ha explicado suficientemente la adjudicación de Belate? ¿Conocía que Cerdán y Alonso eran amigos?”, ha preguntado Esparza, que con dos de sus últimas cuestiones ha dado la medida exacta de cómo vive UPN el final de esta comisión, abocada poco más que a la intriga palaciega. “¿Cree que el cese de Alzórriz contribuye a la confianza?, ¿Cree que la última crisis de Gobierno tiene que ver con Belate?”, ha preguntado.
Barkos no se acordaba de esa última crisis de Gobierno. “Refrésqueme la memoria”, le ha pedido. Esparza le ha recordado la salida de Félix Taberna. “Ah, no”. Y ya. Son las típicas preocupaciones de un partido con demasiado tiempo libre en la oposición, que ve fantasmas políticos donde no los hay. No se trata, ha dicho Barkos, de tener que hacer “actos de fe”. Esto es una comisión parlamentaria, un “instrumento potente” para investigar. “Pero ese trabajo de investigación es trabajo de ustedes”, les ha lanzado.
El ambiente lo ha resumido bien el parlamentario Adolfo Araiz, de EH Bildu, que ha dicho que lo de hoy ha parecido más “una tertulia política”. “Me ha decepcionado el señor Esparza. Pensaba que iba a hacer un interrogatorio duro, ¡y ha parecido más una entrevista! Quizá sea porque el señor Esparza no lo tenga claro”, ha dicho.
Sin interlocución con Cerdán y sin trato preferente a Servinabar
De toda esta entrevista, lo más reseñable de la visita de Barkos. Primero, que Cerdán nunca fue su interlocutor a la hora de negociar políticamente con el PSN. Siempre lo ha sido la portavoz y presidenta, María Chivite, ha remarcado en varias ocasiones. "Yo no he ido a Madrid a reunirme con Cerdán", ha dicho, Barkos, en un mensaje cargado de intención que ha captado bien Esparza, que sí mantuvo reuniones con Cerdán en Madrid en 2019 para intentar conformar un gobierno UPN-PSN en Navarra.
Ha dicho, también, que las reuniones que mantuvo durante su mandato con Antxon Alonso fueron reuniones entre el Gobierno foral y quien era el representante de Geoalcali en un momento en el que el proyecto de Mina Muga estaba en pleno auge.
Barkos ha dicho que vivió con incredulidad las noticias sobre los registros y detenciones de personas como Cerdán o Alonso, y ha lamentado que algunos partidos políticos (con recado implícito a UPN) hayan aprovechado la coyuntura para poner a Navarra en el disparadero. Sobre todo, porque Barkos ha dicho tener claro que “la trama”, de existir y de que los tribunales confirmen los hallazgos de la UCO, “no ha tenido su ámbito de desarrollo en Navarra”.
"La trama, de existir y de que los tribunales confirmen los hallazgos de la UCO, no ha tenido su ámbito de desarrollo en Navarra”
“Me da la sensación, ha dicho, que por partidismo se ha tratado de vincular a personas implicadas con la puesta en marcha de gobiernos legítimos”, ha remarcado, en referencia a la campaña contra Cerdán, señalado como eje de la supuesta trama pero que además tuvo un enorme peso político en Navarra y el Estado en los últimos años. Por lo demás, y en respuesta a varias preguntas, ha dejado claro que Servinabar no tuvo un trato preferente durante su gobierno.
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