Santos Cerdán ha sido la persona más influyente en la política navarra en los últimos años. Ha tenido mucho poder y ha controlado mucha información. Era más o menos obvio, después de su comparecencia en el Senado, que iba a aprovechar su turno para responder e incluso ajustar alguna cuenta, porque como él mismo ha dicho, “en Navarra somos pocos y nos conocemos todos”.
Ha ocurrido durante el arranque del interrogatorio de Javier Esparza (UPN). El portavoz regionalista ha querido provocarle preguntándole si le ha extrañado no llegar al Parlamento de Navarra y no ser recibido por los “palmeros” del PSN o por la presidenta Chivite, que incluso se cuadraba, ha dicho. “Usted está calificando de palmeros a excompañeros míos, aprenda a tener respeto y educación. Para ir acompañado de usted, prefiero ir solo”.
Las llamadas entre Cerdán y Esparza
Ha sido el comienzo más tenso posible, sucedido de una serie de reproches que hasta cierto punto eran previsibles. Cerdán ha tenido mucha influencia y Esparza tiene mucho pasado en la política navarra, así que el exsecretario de Organización del PSOE le ha propuesto si querían hablar de las llamadas telefónicas mantenidas en el pasado por Cerdán y el propio Esparza, llamadas “en las que incluso usted me llamaba llorando”, le ha dicho el exsocialista al regionalista. “Llorando, no”, le ha respondido Esparza.
"En Navarra somos pocos y nos conocemos todos"
Esparza le ha preguntado por Mina Muga. Cerdán le ha respondido que lo que más le llama la atención de aquello fue la actitud del gobierno de Barcina, que ha dicho que firmó “una encomienda para que la gestión no se realizase en Navarra ni en Aragón y pasase a Rajoy” una vez UPN perdió el Gobierno en Navarra. “No sé por qué tenían tanto interés en que esto lo gestionase Rajoy”, ha insinuado.
"Esparza, como yo, es un muerto político"
Cerdán ha considerado que Esparza “está más dolido por los pactos del PSOE”. “Esta es la comisión de la venganza y el rencor personal del señor Esparza, que como yo es un muerto político, ha pasado a la historia”.
Esparza se ha rebotado y le ha dicho que él no ha estado en la cárcel y que ya veremos “dónde termina la carrera política de Esparza”, ha dicho de él mismo.
Después, Cerdán ha recordado a Esparza el papel que tuvo como consejero del Gobierno de Barcina en la adjudicación de la ampliación de la primera fase del Canal, rodeada de cierta polémica en Navarra. “Usted paralizó una adjudicación el día de antes y hubo una reunión en su casa”, le ha dicho a Esparza, al que ha recordado que un informe de Comptos censuró su actitud. En su día, la Cámara de Comptos cuestionó la actuación del consejero. El órgano fiscalizador no observó irregularidades en la actuación del consejero de Administración Local, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, pero sí criticó que paralizara la adjudicación -de 158 millones, la más importante de esa legislatura-, para reclamar a la mesa de contratación que solicitara informes adicionales a los colegios profesionales. Algo que atenta contra la “autonomía” y la “independencia” del órgano responsable del concurso.
“Usted no quiere que hablemos de la ampliación de la primera fase”, ha rematado.
"Esparza me tiene odio y rencor porque no fue presidente"
Sobre cómo conoció a Antxon Alonso, propietario de Servinabar, Cerdán ha dicho que llegó a él a través de un "alcalde de UPN" con mucho predicamento en el partido. Cerdán ha especificado que conoció a Alonso sobre el año 2004, cuando era concejal socialista en Milagro. Antxon tenía un proyecto urbanístico en el pueblo al que Cerdán se oponía, ha dicho. "Era Miguel Sanz, presidente del Gobierno de Navarra, el que quería esa obra no, una ciudad de vacaciones más grande. Milagro 2, le llamaba", ha dicho.
Cerdán, ha dicho, entiende la actitud de Esparza porque el hoy portavoz de UPN no le perdona que no llegara a presidente. "Me tiene odio y rencor, porque me lo ha dicho él, me tiene odio y rencor porque no ha sido presidente de Navarra por mí", ha dicho.
La comisión continúa con el cuestionario de Esparza (UPN).