Representantes del colectivo del Valle de Sakana de mujeres en peri y posmenopausia –Alazne Juaniz Ezpeleta, Kitz Mendiola, Nora Pascual Armendáriz y Lidón Soriano Segarra– reclamaron ayer en el Parlamento la necesidad de avanzar hacia un plan foral “integral y operativo” de atención a la manopausia y al climaterio, que es una realidad de la que falta información y hay “una escucha escasa” por parte de “los sistemas sanitarios”.
Durante la sesión, se abordó la situación actual de la asistencia a mujeres que transitan hacia esa etapa y se analizó las carencias y necesidades para mejorar su calidad de vida durante este periodo. Así, señalaron que muchas mujeres se sienten “solas, desinformadas y asustadas” ante síntomas como sofocos, ansiedad, insomnio o dolores articulares. Y criticaron que la respuesta sanitaria ha sido normalizar estos síntomas sin que se realizara un acompañamiento adecuado. Las representantes subrayaron que la menopausia ha condicionado la vida, descanso y desempeño laboral de muchas mujeres, y reclamaron más herramientas, recursos y un enfoque basado en derechos para cubrir el “vacío existente en la sanidad pública”.
En ese sentido, defendieron la necesidad de una atención integral que tenga en cuenta tanto los aspectos físicos como los emocionales y sociales de esta etapa. Durante la sesión también se abordó la necesidad de incorporar educación desde etapas tempranas sobre la menstruación y los cambios hormonales, al tiempo que se ha denunciado el estigma que rodea a los procesos biológicos femeninos. Además, se hizo referencia a la falta de investigación en patologías como la endometriosis, en contraste con otros ámbitos médicos que han contado con mayor inversión y desarrollo científico. De esta forma, hicieron hincapié en la necesidad de “avanzar hacia un plan foral” que evite que las conclusiones de la sesión hayan quedado en una mera declaración de intenciones.
En el turno de intervenciones de los grupos parlamentarios, todos los partidos se mostraron de acuerdo con la existencia de una discriminación hacia esta etapa vital de las mujeres que resulta desconocida para muchas personas y, entre otras cosas, se incidió tanto en el tabú social que existe con respecto a este tema como en la urgencia de “garantizar información accesible y comprensible para todas las mujeres”. Asimismo, también se habló acerca de la importancia de “incorporar el enfoque de género en las políticas de salud como herramienta imprescinsible para corregir desigualdades”.