Aseguran identificarse con animales no humanos y actúan como tal, tapando sus rostros con máscaras, moviéndose a cuatro patas, saltando o reptando: son los 'therians', un fenómeno que se ha hecho viral en redes sociales y que hoy y mañana reunirá en ciudades como Pamplona, Barcelona y Bilbao a los miembros de la comunidad.
El movimiento 'therian' surgió en la década de los 90, pero es ahora cuando ha alcanzado su máxima popularidad gracias a redes como TikTok, Instagram o Youtube, donde estas personas, en su mayoría adolescentes, comparten vídeos con sus experiencias de identidad animal.
En estos vídeos, que acumulan miles de visitas, se puede ver a 'therians' enmascarados o enfundados en trajes de perros, gatos, zorros o serpientes, imitando sus movimientos y sonidos. Algunos incluso interactúan con animales reales en parques y sitios públicos.
Hay 'therians' que llegan a gastarse grandes sumas de dinero para parecerse a un animal, como Toco, un japonés que pagó 12.000 euros para lograr su "sueño": convertirse en un perro border collie con un traje canino hiperrealista, con el que pasea por Tokio ante la mirada atónita de peatones y otros canes.
Conexión personal y espiritual
La mayoría de 'therians', sin embargo, utilizan únicamente máscara, rabo u orejas como seña de identidad. Es el caso de Fin -nombre ficticio-, un joven de 17 años de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) que hace nueve que forma parte de esta comunidad y que se identifica con un lobo gris albino.
"Me siento conectado a este animal, siento que fácilmente podría ser uno en mi vida pasada", explica Fin, que llega a la entrevista ataviado con una máscara hecha por él, orejas peludas y una larga cola blanca.
Este joven asegura que se pone de forma habitual estos accesorios para salir a la calle, aunque no suele correr a cuatro patas en público: "Solo lo hago a veces en mi casa, pero como deporte, porque me ayuda a conseguir agilidad, equilibrio y masa muscular".
Fin es consciente de que su vestimenta causa extrañeza y le divierte ver cómo reaccionan las personas que se cruzan con él. Entiende que bromeen o critiquen su aspecto, pero lamenta "los ataques irracionales de ira" que en ocasiones sufren los 'therians'.
"A veces se crean cuentas falsas en las que gente que se hace pasar por 'therian' propone hacer quedadas para atraer a personas e ir a atacarles", asevera.
De Latinoamérica a Europa
Los 'therians' no se consideran animales como tal, pero aseguran sentir una conexión profunda con ellos en un plano espiritual.
"Ser 'therian' significa identificarse psicológica, espiritual o neurológicamente como un animal no humano. No es un hobby, disfraz ni elección, es una parte integral de la identidad de la persona", explica la Comunidad Therian Argentina en su página web.
De muy pequeño, Fin imitaba a los animales y sentía que compartía características con ellos. "Soy persona de comunicarme más con movimientos físicos que verbalmente. Son pequeños comportamientos que te invitan a cuestionarte algo", señala.
El fenómeno 'therian' hace años que está en auge en Latinoamérica y ahora ha llegado al Estado, donde se han organizado las primeras quedadas de adeptos: este viernes en Pamplona y en Bilbao y el sábado en el Arco de Triunfo de Barcelona.
La visibilidad de los 'therians' va en aumento, así como la curiosidad que genera su forma de actuar. La psicóloga sanitaria Claudia Rossy explica que algunos jóvenes se unen a esta comunidad por curiosidad, mientras que otros describen una conexión profunda real con un alma animal.
Si los 'therians' pueden llevar una vida normal y este sentimiento no les afecta a nivel funcional, entonces no habría problema. "Pero hay que estar muy pendientes de la evolución, porque es durante la adolescencia cuando uno desarrolla su identidad como ser humano", subraya Rossy. "Cuando se produce una desconexión y el chico o chica está más centrado en actuar como animal que como ser humano, ahí hay que valorar a nivel clínico si se está desviando de un funcionamiento saludable", advierte la especialista.