El Departamento de Educación del Gobierno de Navarra ha concedido este viernes los Premios Extraordinarios de ESO y Bachillerato a siete estudiantes —tres de ellas, de Educación Secundaria Obligatoria y cuatro de Bachillerato— que, durante el curso académico 2024-2025 obtuvieron una nota igual o superior a 8,75 puntos, lograron una calificación de sobresaliente en el último curso y, además, destacaron durante una prueba que se centró en las materias de Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas, Lengua Vasca y Primera Lengua Extranjera, en el caso de la ESO, y de Lengua y Literatura, Historia de España, realizaron un cuestionario cultural, literario y gramatical vinculado a la primera lengua extranjera y desarrollaron un tema a elegir en las modalidades de artes, ciencias y tecnología, humanidades y ciencias sociales o general, en el caso de Bachillerato.

Como consecuencia de este galardón, los estudiantes galardonados se beneficiarán de la gratuidad de los servicios académicos en el primer curso de los estudios superiores en centros públicos de Navarra, más allá de una dotación económica de 400 euros. Asimismo, las estudiantes de ESO, además del reconocimiento, también reciben una dotación de 250 euros.

Los galardonados

En esta ocasión, los premios han sido entregados a Aiuri Lasa Kamiruaga, alumna del IES Askatasuna BHI de Burlada; Mónica García Gasca, alumna del colegio Anunciata FESD de Tudela y a Leyre Trasierra Martín, alumna del IES Sancho III el Mayor de Tafalla.

En lo que respecta a los Premios Extraordinarios de Bachillerato en Navarra, los galardonados han sido Samaa Kadri Kasmi, alumna del IES Alhama de Corella; Marlen Gil Chivite, alumna de la EASDI (Escuela de Arte y Superior de Diseño) de Corella; Iker Hualde Vaca, alumno del IES Mendillorri de Pamplona, y María Isabel Mangado del Castillo, alumna del colegio Liceo Monjardín de Pamplona.

Gil Sevillano, director general de Educación, ha dado la enhorabuena a los galardonados, pero también ha querido destacar la importancia de los familiares y docentes que, durante su etapa educativa, les han apoyado, enseñado y animado a que continuaran por un "camino orientado a la excelencia", que, por cierto, es una constatación del alto nivel de competencia, aptitudes y comprensión de estos siete estudiantes.

Un talento que revierte en la mejora de la sociedad

En esa misma línea, el consejero de Educación, Carlos Gimeno, ha añadido que han ejercido su "responsabilidad con la Comunidad Foral y la sociedad", ya que su "talento revierte en la mejora de todos los aspectos" que configuran Navarra. Por otro lado, al igual que Sevillano, también ha querido poner el foco en los familiares, acompañantes y representantes de los respectivos centros educativos. "Representáis el primer y más influyente núcleo educativo, fundamental en la transmisión de valores y hábitos. Todo lo que se trabaja en un contexto cálido siempre es más fácil", ha apuntado.

Asimismo, también ha hecho énfasis en la importancia del aprendizaje, que es "para toda la vida y no se detiene". De esta forma, también ha destacado la importancia, en este proceso, de la enseñanza pública en Navarra. "Siempre digo que el objetivo es trabajar por una escuela pública de calidad basada en la equidad y orientada a la excelencia. En ese sentido, vosotros sois exponentes".

El acto también ha contado con la participación del director general de Educación, Gil Sevillano, y el director del Servicio de Inspección Educativa, Alberto Urrutia Lecumberri. El director general de Educación ha explicado las características de estos premios, destacando los excelentes resultados académicos del alumnado premiado y su alto nivel de conocimientos. Asimismo, ha manifestado su agradecimiento público al Servicio de Inspección Educativa y ha mostrado su convencimiento de que estos reconocimientos servirán de estímulo añadido al alumnado para seguir formándose en sus proyectos de vida. Dos alumnos de enseñanzas profesionales de viola del Conservatorio Profesional Pablo Sarasate de Pamplona, Asier Lara y Marcos Muñoz, se han encargado de poner música al acto, acompañados de su profesora y jefa de estudios del Conservatorio, María Fernández Molina.