Síguenos en redes sociales:

El feminismo busca recuperar su espacio ante el auge de discursos negacionistas que calan en jóvenes

El porcentaje de jóvenes que se definen feministas cae al 38,4% tras rozar el 50% en 2021, pero sigue por encima de la de hace una década l Expertas avisan de que los derechos se pueden perder y abogan por defender la igualdad, también en las redes sociales donde se informa y socializa la juventud

El feminismo busca recuperar su espacio ante el auge de discursos negacionistas que calan en jóvenesPatxi Cascante

El movimiento feminista vuelve a salir hoy a las calles para recuperar su espacio y responder al auge de los discursos que cuestionan la igualdad y niegan la violencia machista. Lo harán después de que los últimos datos del Barómetro de Juventud y Género de 2025 hayan hecho saltar las alarmas por el descenso del porcentaje de jóvenes que se identifican como feministas. Después de rozar el 50% al calor de la enorme movilización social vivida en el ámbito del feminismo entre 2019 y 2021, en la actualidad sólo el 38,4% de las personas de entre 15 y 29 años se define como feminista, un porcentaje inferior al del conjunto de la población (42%). Esta tendencia a la baja y la proliferación de discursos antifeministas en las redes sociales invitan a no bajar la guardia para no perder los derechos que tanto han costado conseguir.

A juicio de un equipo de docentes de Sociología de la Universidad Pública de Navarra, vinculados a la Cátedra de Estudios de Género y Feministas, “no podemos hablar de retroceso con certeza”, ya que con respecto a 2017, cuando el porcentaje de jóvenes que se identificaba como feminista era del 34,6, la tasa actual es mayor. “Es pronto para saberlo, tendremos que estar pendientes de la evolución de los datos, pero por el momento, lo más sensato es esa lectura de pico en los años 2019 y 2021 que coincidió con un periodo de movilización social en el ámbito feminista”, aseguran Irantzu Recalde Esnoz, Zuriñe Miranda Solís, Lucia Pérez Peña y Xabier Tirapu Intxaurrondo.

“Hay gente que defiende posturas feministas, pero se muestra reticente a identificarse como tal”

Irantzu Recalde Esnoz . Profesora de Sociología de la UPNA

Asimismo, estos profesores recuerdan que varias investigaciones evidencian que hay personas a las que les cuesta definirse como feministas sin que esto implique el necesario rechazo a la igualdad. “En muchas ocasiones se puede estar de acuerdo o incluso se defienden posturas feministas que buscan la igualdad, pero se muestra reticencia a identificarse como feministas”, afirman estos docentes, que añaden que el propio barómetro “muestra datos más elevados en cuestiones como la igualdad o la equidad”.

Desde su experiencia, limitada al referirse a un perfil concreto de juventud, estos profesores no perciben un retroceso significativo en la identificación feminista del alumnado universitario. Al contrario, aseguran que encuentran con frecuencia discursos “profundos y reflexivos”.

Para la técnica de igualdad Silvia Gómez González, esta aparente disminución del número de jóvenes (especialmente chicos) que se identifican como feministas responde a una combinación de factores. “Por un lado, muchas personas jóvenes han crecido con la idea de que la igualdad ya está conseguida porque existe igualdad legal entre mujeres y hombres. Sin embargo, los datos siguen mostrando desigualdades claras: menos ingresos, carreras profesionales más inestables... y en el extremo los asesinatos machistas”, recuerda.

“El feminismo debe estar en las redes para explicar desigualdades y combatir el negacionismo”

Silvia Gómez González . Técnica de Igualdad

Por otro lado, esta técnica recuerda que el feminismo interpela directamente a los hombres y les invita a revisar privilegios y comportamientos que contribuyen a mantener desigualdades, “algo que puede generar incomodidad o rechazo, especialmente en un contexto en el que circulan discursos que presentan el feminismo como una amenaza o una ideología política”. A ello se suma un desconocimiento sobre su base teórica y su historia, pese a que muchos de los derechos actuales son fruto de más de un siglo de lucha feminista. “Estos avances nunca han estado exentos de resistencias y debemos saber que los derechos conquistados no son irreversibles, por lo que seguir defendiendo la igualdad sigue siendo necesario”, remarca.

Esta misma advertencia realiza Iratxe Álvarez Reoyo, portavoz de la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista. “La historia nos dice que cada vez que hay avances sociales se producen movimientos reaccionarios. Es cíclico. Pero los retrocesos se dan y no podemos quedarnos de brazos cruzados. A las mujeres nos ha costado mucho esfuerzo conseguir los derechos que tenemos y sin embargo es muy fácil perderlos, más de lo que nos imaginamos”, asegura.

“Que nuestros hijos o sobrinas sean más machistas que nosotros es un fracaso colectivo”

Iratxe Álvarez Reoyo . Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista

Ciencia y coeducación para combatir discursos contrarios a la igualdad

Ante la banalización o el cuestionamiento de la violencia machista detectado en algunos sectores juveniles, estos profesores de la UPNA defienden el papel de la universidad y del conocimiento científico. “La principal herramienta contra la desinformación y las fake news es la ciencia, los datos y la calidad metodológica”, subrayan estos docentes, que ponen en valor el trabajo de la Cátedra de Estudios de Género y Feministas de la UPNA.

Las personas expertas consultadas insisten en la necesidad de avanzar hacia una coeducación real que atraviese todo el sistema educativo. “Hay que dotar de recursos el programa Skolae y que el Gobierno se lo tome en serio”, asegura Álvarez, que apela también a la responsabilidad de los medios de comunicación y a una reflexión colectiva como sociedad. “Que nuestros hijos o sobrinas sean más machistas que nosotros es un fracaso colectivo”, afirma.

A juicio de la técnica de igualdad, es necesario trabajar desde edades tempranas “para identificar cómo se reproducen las desigualdades y las violencias en lo cotidiano, fomentar relaciones basadas en el respeto y reforzar el empoderamiento de las chicas”. Asimismo subraya la importancia de explicar que la violencia machista adopta muchas formas (desde el acoso o el control hasta la violencia digital o simbólica) y de estar presentes en redes sociales, donde hoy se construye buena parte del debate y de las percepciones de la juventud sobre la igualdad.

Redes sociales: oportunidad o riesgo para el feminismo

Todas coinciden en el papel que tienen las redes sociales como formadoras de opinión y espacio de socialización. Para Silvia Gómez las redes sociales son una oportunidad. “Han permitido visibilizar desigualdades y violencias que durante mucho tiempo estuvieron silenciadas y que muchas mujeres vivían como problemas individuales, además de facilitar que el feminismo llegue a públicos mucho más amplios, especialmente a la juventud”, subraya y aboga porque el feminismo esté presente en estos espacios “para explicar con rigor las desigualdades y contrarrestar los discursos simplistas o negacionistas que circulan en redes”.

"Siempre va a haber una brecha en la percepción de la igualdad entre hombres y mujeres: un grupo es privilegiado y otro oprimido"

Xabier Tirapu Intxaurrondo . Profesor de Sociología de la UPNA

En esta misma línea, Álvarez cree que las redes sociales pueden ser una herramienta útil para acercar el mensaje a las generaciones más jóvenes. “En un vídeo de TikTok no se pueden desarrollar teorías feministas completas, pero sí contar lo esencial y poner en valor el feminismo frente a los discursos de odio”, remarca.

Ambas muestran su preocupación al ver cómo ciertos discursos antifeministas están ganando presencia y visibilidad, pero se niegan a creer que representen a una generación. “Me niego a comprar el relato de que la juventud sea mayoritariamente de ultraderecha y antifeminista. No es cierto”, zanja Álvarez y se pregunta “qué responsabilidad tenemos como sociedad, qué estamos haciendo o qué no estamos haciendo para que la juventud compre mensajes que van en contra de sus intereses”.

La principal herramienta contra la desinformación y las fake news es la ciencia, los datos y la calidad metodológica

Lucía Pérez Peña . Doctoranda de la UPNA

El equipo de docentes de la UPNA reconocen que las redes han permitido visibilizar situaciones de violencia machista y amplificar denuncias, como con el movimiento #MeToo. Sin embargo, advierten de que estos altavoces “no son neutrales” y en un contexto en el que se compite por captar la atención “tratan de hacerlo mediante algoritmos, titulares, eslóganes y discursos sensacionalistas que generan un clima polarizado y crispado”.

Así, estos profesores consideran que, si bien la difusión de este tipo de discursos se ha podido dar siempre, a través de medios de comunicación tradicionales, “hoy en día las redes sociales suponen un ecosistema propicio para expandir algunos discursos que, en el espacio físico, son penalizados, enfrentados o contestados, aunque eso no significa que representen el sentir mayoritario de la sociedad”.

"En un vídeo de TikTok no se pueden desarrollar teorías feministas pero sí contar lo esencial y poner en valor el feminismo frente a los discursos de odio"

Iratxe Álvarez Reoyo . Portavoz Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista

Pero el riesgo está ahí. “La juventud está bombardeada por todo tipo de información y muchos contenidos que circulan simplifican debates complejos y reproducen o banalizan la violencia machista, mientras que los algoritmos amplifican los mensajes más polarizados porque

El riesgo está ahí. “La juventud está bombardeada por todo tipo de información y muchos contenidos que circulan simplifican debates complejos y reproducen o banalizan la violencia machista, mientras que los algoritmos amplifican los mensajes más polarizados porque generan más interacción y les da más dinero”, advierte Gómez, que insta a los gobiernos por avanzar en marcos regulatorios que hagan responsables a las plataformas del contenido que difunden y frenar así discursos de odio. 

“La brecha al percibir la igualdad se explica por las experiencias diarias de hombres y mujeres”

Zuriñe Miranda Solís . Profesora de Sociología de la UPNA

La portavoz de la Plataforma contra la violencia sexista pone también el foco en el modelo de consumo. “La juventud accede a esos contenidos en solitario, sin poder contrastar lo que ve”, afirma Álvarez, que insiste en que la responsabilidad va más allá de las redes. “Los medios de comunicación, la política, la sociedad en general juegan un papel en cómo se transmiten y perciben los mensajes sobre violencia machista”.

Brecha de género en la percepción de la igualdad

Las mujeres y los hombres tienen una percepción muy distinta de la igualdad. Seis de cada diez chicas jóvenes ven desigualdades elevadas entre sexos, frente al 36% de los chicos, según datos del último Barómetro de Juventud y Género 2025.

¿Por qué existe esta brecha de género? Profesores del Departamento de Sociología de la UPNA explican que esta diferencia responde en gran medida a las propias experiencias vitales. “Siempre va a haber una brecha en la percepción de igualdad de género entre hombres y mujeres, como la hay entre personas racializadas o no racializadas. Un grupo es privilegiado y otro es oprimido”, señalan Zuriñe Miranda, Irantzu Recalde, Lucia Pérez y Xabier Tirapu. A su juicio, quienes pertenecen al grupo que concentra los privilegios suelen normalizar esa posición porque han crecido socializándose en ella. “Es lo natural, lo dado. Por ello es muy difícil hacerse consciente de la distinta realidad que viven las mujeres. No es posible que un hombre pueda experimentar las discriminaciones cotidianas que acompañan a las mujeres”, añaden.

Debemos saber que los derechos conquistados no son irreversibles por lo que seguir defendiendo la igualdad sigue siendo necesario

Itziar Gómez González . Técnica de Igualdad

Desde la Plataforma de Mujeres contra la Violencia Sexista, Iratxe Álvarez subraya que esta brecha tiene también que ver con el contexto generacional. “La gran mayoría de personas jóvenes, de 15 a 30 años, han sido educadas en la igualdad formal. Han crecido escuchando que chicos y chicas son iguales y que tienen los mismos derechos, por lo que a veces les cuesta entender que las mujeres seguimos viviendo discriminaciones”, explica. En su opinión, esta percepción cambia con la edad. “Las mujeres somos más conscientes de las desigualdades que vivimos al sumar años y experiencias, asegura Álvarez, quien añade que “el patriarcado es estructural, tiene una parte visible y otra menos obvia, y esa es la más difícil de combatir”.

En la misma línea, la técnica de igualdad Silvia Gómez destaca que las chicas suelen identificar antes estas situaciones porque las experimentan desde edades tempranas. “Desde la infancia viven comentarios sobre su cuerpo, situaciones de control, acoso, humillaciones o miedo en ciertos espacios”, señala. Durante un tiempo, añade, incluso las mujeres tuvieron dificultades para identificar estas violencias cuando no eran explícitas, pero el movimiento feminista ha contribuido a visibilizarlas y nombrarlas.

En el caso de los chicos, la reacción habitual es pensar que estas conductas no les interpelan. “Muchos responden con un ‘yo no hago eso’ o ‘yo no soy así’, en lugar de analizar el sistema en el que han sido socializados”, reflexiona Gómez. Y es que, recuerda, el feminismo no habla solo de comportamientos individuales, sino de un sistema de desigualdad que se reproduce desde la infancia. “A niños y niñas se les educa con expectativas, roles y formas de relación distintas, y eso hace que muchas desigualdades o violencias no explícitas se reproduzcan sin que quienes las ejercen sean conscientes de ello”.

Muchos hombres responden con un 'yo no hago eso' o 'yo no soy así' en lugar de analizar el sistema en el que han sido socializados

Itziar Gómez González . Técnica de Igualdad

De ahí la necesidad de que los hombres revisen sus propias actitudes. “Si siguen pensando que el feminismo no va con ellos y que basta con apoyarlo desde fuera, sin revisar sus roles, sus comportamientos y sus privilegios, la igualdad avanzará solo por el empuje de las mujeres”.