El modelo islandés de atención integral a niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, conocido como Barnahus, y su implementación en las comunidades autónomas, donde en Navarra ya ha inaugurado un centro especializado, se abordó ayer en la cuarta reunión interautonómica sobre esa iniciativa, que se celebra en Pamplona. El modelo, que se traduce como la casa de la infancia, supone el establecimiento de locales que tienen por objetivo proporcionar un entorno protector, amable y no intimidatorio para las personas menores de edad víctimas de violencia sexual y sus familias.

La consejera de Justicia, Inma Jurío, afirmó que la protección de la infancia “no puede depender únicamente de la acción aislada de una institución o de un territorio”. “Requiere cooperación, compromiso político y una visión común basada en los derechos de la infancia. El modelo Barnahus representa precisamente ese cambio de paradigma”, aseguró.

Señaló que durante “demasiado tiempo”, los sistemas de protección y de justicia “obligaron a los niños y niñas víctimas de violencia a recorrer un camino complejo: múltiples entrevistas, distintos entornos institucionales y procesos largos que, en ocasiones, podían generar una revictimización”. Barnahus plantea “un espacio seguro, adaptado a la infancia, donde todos los sistemas implicados -justicia, servicios sociales, sanidad, fuerzas policiales y atención psicológica- puedan trabajar de manera coordinada”, expuso.

El secretario de Estado de Juventud e Infancia, Rubén Pérez, dijo que la implantación de Barnahus es “un ejemplo de colaboración entre administraciones del cual nos tenemos que felicitar, en un tiempo político en que esto no es a veces habitual”. “En el momento en que se implanta, los logros son inmediatos. El tiempo de denuncia de un menor que ha sido víctima de violencia sexual se retrae muchísimo y, por lo tanto, todo lo que es la medida preventiva y la reparación se puede realizar de una manera más rápida”, ha afirmado. Ha señalado que Navarra “fue una de las comunidades piloto” y ha recordado que se ha implementado el centro de Pamplona. “Se trata de un espacio muy doloroso, pero que es infinitamente más acogedor que cualquier juzgado. Requiere financiación, durante un largo tiempo y estabilidad para el personal que trabaja en esos centros. Así podemos construir un país muy garantista con la protección del menor”.

Katiuska Tarquis, de la Comisión Europea, recordó que el proyecto de implantación de Barnahus está respaldado por fondos europeos y que las cifras señalan que uno de cada cinco niños en Europa es víctima de violencia sexual y que una cuarta parte de los menores de la UE ha sido víctima de trata. Avanzamos a un modelos de Justicia que se adapta y priorice los derechos del menor”.

María Asensio, del Consejo de Europa; junto a otra representante del organismo; la consejera de Interior, Función Pública y Justicia, Inma Jurío; Rubén Pérez Correa, secretario de Estado de Juventud e Infancia y Katiuska Tarquis, de la Comisión Europea. Patxi Cascante

La Administración de Justicia de Navarra fue quien empujó el modelo

La responsable del modelo Barnahus en Save the Children España, Emilie Rivas, detalló a Efe que con este evento se pretende “tener una fotografía actualizada sobre la implementación del ‘Barnahus’ en España”. Ha agregado que también se aspira a compartir “buenas prácticas”, “retos” y “recursos”. Además, se busca el alineamiento.

“Es muy fácil, dada la diversidad que hay en España, que nos podamos todos alejar un poquito del modelo. Esto sería una pena, puesto que es un modelo que ha demostrado que funcionaba”, ha expuesto.

Preguntada por las disparidades que se podrían dar en las comunidades autónomas, ha admitido que algunas de ellas son “buenas” porque al final el modelo Barnahus es “un modelo flexible que se tiene que adaptar al territorio”.

“En Navarra la Administración de Justicia fue quien empujó el modelo y quien ha creado un poquito el embrión donde después Infancia se ha juntado, pero en Cataluña es más el sistema de protección de la infancia el que lo ha impulsado. Estas son diferencias buenísimas que al final quieren lo mismo y se trabaja con las fortalezas de cada territorio”, ha comentado.