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Errigora, una cadena de miles de cajas para alimentar el euskera

Korrika reconoce la labor de esta iniciativa de 13 años de vida que defiende la soberanía alimentaria y apoya a los euskaltzales de la zona no vascófona

Errigora, una cadena de miles de cajas para alimentar el euskera

Se ha alimentado en el Sur la idea del euskera como si fuera una amenaza, una imposición y lo que realmente es diversidad y derechos. Lo que tenemos que hacer es que el pueblo reconozca el valor del euskera y la urgencia de impulsarla. Solo así se darán pasos”.

Con esta idea trabaja el colectivo Errigora cuya labor será reconocida por la Korrika en esta edición. Como destaca su portavoz, Aintzane Ariztegi, Errigora es una iniciativa popular que tiene como base Euskal Herria y como herramienta el trabajo comunal. Su eje es el sur de Navarra y quiere influir en la denominada zona no vascófona, donde el euskara no es oficial, “abriendo paso a los alimentos propios de esta tierra en Euskal Herria. Desde, en y para el euskera”.

Voluntarios

Errigora es, de esa forma, una iniciativa popular y comunitaria que aspira a impulsar el euskera y apoyar la producción local en el sur de Navarra, a través de la venta de cestas y cajas de alimentos locales de calidad, para fomentar la soberanía alimentaria, el trabajo digno de los agricultores y financiar proyectos de euskera, dedicando el 25% de los beneficios obtenidos.

Este reconocimiento que va a entregar Korrika tiene un gran valor para los cientos de voluntarios que de forma desinteresada preparan miles de cajas y cestas cada año, con los únicos objetivos de promover la soberanía alimentaria difundiendo el producto local de la Ribera y promover el uso del euskera. “Nos hace mucha ilusión. Korrika es un escaparate muy especial, una iniciativa que genera muchas ilusiones. Nos llena de orgullo que hayan elegido homenajear nuestro trabajo que se hace pueblo a pueblo. Son más de 300 personas de una red de voluntarios que como hormiguitas trabajan campaña a campaña”.

Precisamente uno de los valores de Errigora es su red de personas que, de forma desinteresada, trabajan durante horas para tejer estos nexos de unión entre el Sur y el Norte de Euskal Herria. “Si el euskera ha dado pasos adelante ha sido gracias al pueblo, que es el que ha cogido la bandera de defensa y promoción del euskera. Desde Errigora se creó una iniciativa en 2019 llamada Agerraldia que trabaja para crear actitudes a favor del euskera que es lo que se necesita”.

Crecimiento

Los números los dicen todo y reflejan el crecimiento de una iniciativa, sin ánimo de lucro, que nació en 2013 para dar un impulso económico a la ikastola Argia, que celebraba el Nafarroa Oinez y se encontraba en serios problemas económicos. Pero lejos de perder impulso ha seguido creciendo pasando de los dos productores en 2013, a los 15 en 2015 y los 23 en 2026, si bien detrás de los productores hay, en la actualidad alrededor de 900 agricultores de Tierra Estella, Ribera y Sangüesa, “la dimensión es bastante importante y damos trabajo a 900 agricultores. Es un impacto muy importante en el sector que esperamos que siga creciendo”. De hecho de las 10.000 cestas del primer año se pasó a 12.000 en la segunda campaña y la cifra no ha dejado de crecer hasta las 15.000. Pero además de las cestas de productos también hay otros parámetros para medir el éxito de Errigora. En 2025, en la campaña de otoño (Euskarari Puzka) recogieron 256.500 euros para los agentes que trabajan en favor del euskera en la zona: ikastolas, AEK, Sortzen y Agerraldia. En total hubo 10.682 pedidos, 29.117 litros de aceite vendidos y 30.699 lotes de conservas (pasta, arroz, legumbres, vinos...).

La diferencia de oportunidades que las leyes han marcado en Navarra abren el camino para que proyectos como Errigora traten de equilibrar los derechos con respecto al euskera, “en Navarra, según tu código postal tienes unos derechos u otros con el idioma, por lo que nosotros cogemos la zona donde el euskera no es oficial y la gente no tiene aún modelo D o está en camino. Los productos son de esa zona y el dinero que recogemos vuelve a la misma tierra de donde han salido los productos”.

Aintzane Ariztegi explica cómo Errigora actúa también como portavoz para que el resto del territorio conozca la realidad de los euskaltzales en la zona no vascófona, “no toda la gente de Euskal Herria conoce la realidad de la zona y es una manera de acercarla y dar a conocer la situación tan grave que vive el euskera en la zona y las dificultades de los eukaltzales para aprender el idioma. Damos así un impulso entre todos. Es problema de todos los euskaldunes que el euskera siga vivo en todo el territorio y si la herramienta es la comida pues mejor, doblemente disfrutón”.