La ampliación de Sarriguren se perfila como uno de los mayores desarrollos residenciales de la Comarca de Pamplona para la próxima década, con una previsión de alrededor de 5.000 viviendas. El proyecto, que ocupará cerca de 90 hectáreas, ha dado sus primeros pasos con la adjudicación de la redacción del Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS), que deberá definir el modelo urbano y la ordenación del ámbito.

El crecimiento se plantea como una extensión de la actual ecociudad, con un peso mayoritario de vivienda protegida y una planificación orientada a la sostenibilidad, siguiendo el modelo que convirtió a Sarriguren en uno de los principales focos de expansión en los años posteriores a la anterior crisis inmobiliaria.

Problemas de movilidad

Sin embargo, el desarrollo arrastra dudas importantes en materia de movilidad. La mejora de las conexiones con Pamplona será determinante, con alternativas sobre la mesa como nuevas vías de acceso o incluso un túnel por Badostáin. Sin una solución clara, el ritmo de ejecución podría verse condicionado.

Huarte: un crecimiento limitado en una zona demandada

Huarte analiza el desarrollo de un nuevo ámbito residencial en la zona del chalet de Orbaiceta, ubicado entre el río (camino de Berroa) y el entorno comercial de Itaroa. El plan, del que se viene hablando desde hace años, prevé la construcción de alrededor de 300 viviendas.

Se trata de un desarrollo de tamaño reducido pero significativo para un municipio con escasa oferta de vivienda y una demanda creciente. La falta de suelo disponible ha limitado hasta ahora su capacidad de crecimiento.

El proyecto, presentado al Consistorio por un promotor privado, incluye hasta cinco variantes diferentes para el desarrollo, tanto en lo que atañe a la urbanización, las conexiones viarias y las parcelas del nuevo barrio, como a la configuración y altura de los edificios y la tipología de las viviendas (libre, VPT y VPO). Presenta cierta complejidad técnica, ya que requerirá nuevas infraestructuras e incluso podría implicar la construcción de un nuevo puente sobre el río Arga.

Burlada se regenera y busca nuevos espacios para desarrollarse

Burlada centra su crecimiento en actuaciones de regeneración urbana, como el proyecto de la antigua fábrica de Ciganda, que permitirá construir 287 viviendas con un alto porcentaje de protección pública. En concreto, el 49% serán VPO y el 29%, VPT. 

La intervención, ya en una fase avanzada, transformará un espacio en desuso en un nuevo ámbito residencial con zonas públicas abiertas a la calle Mayor, contribuyendo a mejorar la integración urbana del municipio.

Con las obras de la plaza central de Erripagaña, que avanzan a buen ritmo, Burlada tiene ya poco más espacio en el que desarrollarse en un momento en el que la demanda sigue siendo muy elevada.

Por el momento, sigue sin desarrollarse la gran bolsa de suelo de la Morea, donde hace años se proyectaron más de 1.000 viviendas junto al nuevo parque de Txantrea Sur. Su desbloqueo permitiría un crecimiento mucho más significativo, pero a día de hoy es un proyecto que está paralizado.