La Inteligencia Artificial ya no solo decide qué vemos en redes o automatiza tareas invisibles: ahora aspira a algo mucho más ambicioso —detectar el odio, anticipar conflictos sociales y frenar la desinformación en Internet. Con ese horizonte arranca en Pamplona un encuentro internacional que sitúa a Navarra en el centro de uno de los debates más urgentes de nuestro tiempo.
Desde este miércoles 29 de abril, la Universidad Pública de Navarra reúne a investigadores de Europa y América en las jornadas ‘Inteligencia Artificial e Investigación Social: enfoques innovadores para el análisis de formas de antagonismo’, un foro que durante dos días convierte la ciudad en un espacio de reflexión sobre el papel de la tecnología en la convivencia social.
Expertos procedentes de Estados Unidos, Colombia, El Salvador, Alemania y España pondrán sobre la mesa cómo la IA puede aplicarse al análisis de fenómenos complejos como la polarización, la radicalización o la xenofobia, rompiendo las barreras tradicionales entre disciplinas académicas.
Entre los nombres destacados figuran Beth Lyon, Piedad Barreto, Karla P. Ramos o Shauna Siggelkow, junto a perfiles nacionales como Tomás Fernández, vinculado al desarrollo de herramientas institucionales contra el discurso de odio.
Detrás de la organización está el investigador Sergio García-Magariño, que coordina estas jornadas desde el instituto I-COMMUNITAS en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Un algoritmo que “mide” el odio: así funciona ‘Xenometer’
Uno de los grandes focos del encuentro es ‘Xenometer’, un proyecto internacional impulsado por la Cornell University que busca algo hasta hace poco impensable: cuantificar la xenofobia en redes sociales en tiempo real.
La herramienta actúa como un sistema de vigilancia digital, capaz de rastrear mensajes, identificar patrones de odio y representar su evolución mediante mapas geolocalizados. En su desarrollo colaboran instituciones como la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, la Universidad Cooperativa de Colombia y equipos de investigación de la propia UPNA. Más allá del laboratorio, el objetivo es claro: dotar a administraciones, medios y organismos públicos de herramientas concretas para intervenir ante dinámicas de odio y desinformación antes de que escalen.
De la teoría a la prevención: la IA como herramienta social
El programa de las jornadas refleja ese cruce entre tecnología y sociedad. Durante el miércoles, las sesiones abordarán desde el propio proyecto Xenometer hasta el papel de la IA en la investigación social o su vínculo con los procesos de radicalización. La jornada culminará con una mirada más amplia a cargo de Cristina Monge, que conectará Inteligencia Artificial y transición ecológica.
El jueves, el foco girará hacia uno de los grandes campos de batalla digitales: la desinformación, con mesas que reunirán tanto a académicos como a responsables institucionales y expertos en comunicación.
Una pregunta de fondo: ¿puede la tecnología evitar el conflicto?
Más allá de ponencias y debates, las jornadas plantean una cuestión de fondo: si la Inteligencia Artificial puede ayudarnos no solo a entender los conflictos sociales, sino también a prevenirlos. Los organizadores parten de una premisa clara: la tecnología no es neutral, pero sí puede convertirse en una aliada decisiva para interpretar la realidad y actuar sobre ella. El encuentro se prolongará hasta el jueves 30 de abril, con sesiones repartidas entre el campus de la UPNA, la sala Pinaquy y el Polo Iris, un espacio clave en la estrategia de transformación digital de Navarra.