El Instituto de Salud Carlos III ha cifrado en 153 las muertes atribuidas a altas temperaturas durante los primeros días de julio, concretamente desde el 1 al 4 de julio de 2026, lo que supone un 59,3% menos (223 fallecimientos menos) que durante el mismo periodo de 2025.
Según las cifras del sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), durante los cuatro primeros días de 2025 se produjeron 376 muertes relacionadas con altas temperaturas, casi 100 personas por día, mientras que este año se han producido 51 el día 1; 36 el día 2 y 33 tanto el día 3 como el 4.
Por su parte, en junio de 2026 se han cifrado en 937 las muertes asociadas al calor. Las cifras más cercanas a esta se produjeron en los meses de junio de 2022 y 2017, con 828 y 1.000 defunciones, respectivamente.
Los registros históricos que ha recabado el sistema MoMo han evidenciado una gran variabilidad en la mortalidad asociada al calor en el mes de junio durante el último lustro. Así, en junio de 2025 se contabilizaron 380 muertes atribuibles al exceso de temperatura en el territorio nacional, mientras que en el mismo mes de 2024 la cifra se situó en 32 fallecimientos, estimaciones que, a su vez, contrastan con los 142 decesos que se reportaron en junio de 2023.
De este modo, los datos de este año han multiplicado casi por tres las muertes registradas el año anterior y han superado ampliamente las estadísticas de los ejercicios precedentes.
Durante junio, la mayoría de muertes se produjeron en los últimos días del mes, siendo el día 25 el día con más muertes. En cuanto al perfil de los fallecidos, 366 fueron hombres y 571, mujeres. La gran mayoría tenía más de 65 años (940) y, de estos, 632 eran mayores de 85 años.
Euskadi, a la cabeza de la mortalidad por altas temperaturas
Por comunidades autónomas, se estima que en Euskadi se ha producido el mayor número de muertes (153) asociadas al calor en junio, seguida de Catalunya, con 127, Castilla y León (90), Comunidad de Madrid (93), Galicia (88), Andalucía (73), Comunidad Valenciana (62), Navarra (54), Asturias (51), Cantabria (50), Aragón (45), Castilla-La Mancha (30), La Rioja (13), Extremadura (7) y Murcia (3). En Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla el sistema no ha notificado fallecimientos por esta causa.
El organismo público ha recordado que el sistema de estimación MoMo no realiza un recuento directo de muertes clínicas o certificadas por golpe de calor, sino que ha desarrollado una aproximación estadística.
El modelo ha comparado la mortalidad diaria observada por todas las causas con la mortalidad esperada según las series históricas, y ha cruzado estas desviaciones con la evolución de las temperaturas extremas.
Mediante esta metodología, el Instituto de Salud Carlos III ha estimado el exceso de mortalidad global y ha extraído la proporción de decesos que se ha podido asociar directamente con las anomalías térmicas.