Un control rutinario de velocidad de la Policía Foral en la carretera N-121C, a su paso por Murchante, acabó destapando este pasado miércoles un grave cúmulo de infracciones administrativas y posibles delitos relacionados con la seguridad vial y la tenencia de drogas. Los hechos se produjeron cuando el operador del radar detectó un furgón circulando a 129 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80.

Una vez interceptado el vehículo, los agentes notificaron al conductor la correspondiente sanción por exceso de velocidad, castigada con 300 euros de multa y la retirada de dos puntos del carné. Sin embargo, la intervención no terminó ahí. Al solicitarle la documentación, los policías comprobaron que el permiso de conducir estaba caducado, lo que supuso una nueva denuncia administrativa, en este caso de 200 euros.

La situación se agravó aún más cuando los agentes sometieron al conductor a una prueba de detección de drogas, que arrojó un resultado positivo indiciario en THC y anfetamina. Ante estos indicios, se activó la intervención de los guías caninos, que localizaron nueve gramos de speed y varios cogollos de marihuana, ocultos en un doble fondo de una botella metálica.

Droga hallada en el interior de la botella metálica. POLICÍA FORAL

Durante el posterior registro de la furgoneta, las patrullas de Seguridad Ciudadana encontraron en el interior varias navajas, un bate de béisbol y distintos utensilios para el consumo de sustancias estupefacientes, además de dosis de speed ya preparadas para un consumo inminente. Dada la gravedad de los hechos, el vehículo quedó inmovilizado.

En la actuación participaron patrullas de Tráfico, Radar y Seguridad Ciudadana de la Comisaría de Tudela, así como la unidad de Guías Caninos de la Policía Foral.