El Ministerio Fiscal acusa de un delito de lesiones por imprudencia grave a un conductor que causó un accidente de tráfico en Pamplona en el que resultó herido de gravedad un motorista y solicita para él una multa de 2.700 euros y 15 meses de retirada del carné. La acusación particular, por su parte, eleva la petición de condena a 3 años de cárcel y 5 años de retirada del carné por considerar que los hechos son constitutivos de un delito de conducción temeraria en concurso con un delito de lesiones por imprudencia grave.
Según el escrito de calificación provisional de la fiscal, los hechos ocurrieron sobre las 21.45 horas del día 3 de mayo de 2025. El acusado conducía su vehículo por la Cuesta de Beloso en dirección a Mendillorri cuando él y un motorista que circulaba por el carril derecho se detuvieron ante un semáforo en rojo. Al ponerse en verde, los dos iniciaron la marcha y giraron a la izquierda para acceder a la carretera de Badostain.
Fue en ese momento cuando el conductor del turismo, según la Fiscalía, invadió el carril derecho al ir "totalmente desatento a la conducción", sin percatarse de la presencia de la motocicleta. El resultado fue una colisión en la que la moto impactó con su parte frontal-lateral delantera izquierda contra la parte trasera del vehículo.
Lesiones y secuelas
El motorista, representado por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal, sufrió la fractura de tres costillas, así como fractura del tercio distal de la clavícula izquierda, además de cervicalgia y lumbalgia. Las lesiones, que requirieron tratamiento médico-quirúrgico, le supusieron 70 días de perjuicio personal básico y 38 días de pérdida temporal de calidad de vida moderada, y le dejaron varias secuelas reconocidas, que incluyen perjuicio estético moderado por asimetría en la articulación acromio-clavicular, así como artrosis postraumática, hombro doloroso y limitación de la movilidad del hombro.
La Fiscalía califica los hechos como delito de lesiones por imprudencia grave y solicita para el acusado una pena de 2.700 euros de multa, la privación del derecho a conducir durante 15 meses y el abono de las costas procesales. Por su parte, la acusación particular solicita una pena de 2 años de prisión por un delito de conducción temeraria y 2 años de retirada del carné, y 1 año de prisión y 3 años de retirada del carné por un delito de lesiones por imprudencia grave. El juicio se celebrará próximamente en un Juzgado de lo Penal.