Barreras contra la infección

El verano ya está aquí, y el calor y la humedad causada por el sudor excesivo y los baños en la piscina y la playa incrementan la posibilidad de sufrir infecciones e irritaciones. Pero con unos simples consejos no te amargaran las merecidas vacaciones. Estas son las molestias más comunes en esta época

10.07.2020 | 17:09
El calor y la humedad causada por el sudor excesivo y los baños en la piscina y la playa incrementan la posibilidad de sufrir infeccione

problemas vaginales

La candidiasis vaginal se origina a partir de un hongo llamado Candida Albicans y afecta a mujeres de cualquier edad. Una de las principales manifestaciones es la inflamación de la vulva y de la vagina, donde la piel se irrita y se enrojece. Sin embargo, también pueden aparecer otros síntomas como picazón, dolor, flujo maloliente y ardor al orinar.

¿Qué se puede hacer?

Estar durante mucho tiempo en bañador y húmeda puede provocar que aparezca este tipo de hongo, por lo que es clave cambiarte pronto y secarte con frecuencia.

pies


El llamado pie de atleta es una de las infecciones más habituales en verano. Afecta, claro está, a los pies, y se localiza generalmente en los pliegues de los dedos, en la planta, los talones y los bordes de los mismos. La piel se agrieta o se escama y también pueden aparecer ardor, picor y/o ampollas.

¿Qué se puede hacer?

Después del baño hay que procurar no dejar los pies mojados y comprobar que la piel entre los dedos esté bien seca. No se debe olvidar utilizar siempre chancletas al ir a piscinas públicas, baños, o en las duchas del gimnasio. Igualmente, es imprescindible utilizar el calzado correcto en verano. Muchos problemas de los pies se dan por el uso de zapatos inadecuados. Según el Colegio Oficial de Podólogos, el calzado se ha de adaptar al pie y no al revés, así que lo mejor es usar zapatos ligeros y flexibles, que no opriman el pie, y con la puntera y horma amplias, así como procurar que sean transpirables y evitar los tacones altos y las sandalias 100% planas. También debemos vigilar que el zapato sujete bien el pie para evitar riesgos de torceduras. Las chanclas de dedo no deben usarse cada día ni para dar caminatas largas.

ojos


Las piscinas son un importante foco de irritaciones oculares, ya que el cloro afecta a la conjuntiva del ojo, haciendo que la membrana de la superficie se enrojezca y se inflame. Además, algunos patógenos que se hallan en el agua de las piscinas pueden provocar una inflamación de la conjuntiva de ojo, lo que provoca picor y ardor.

¿Qué se puede hacer?

Las gafas de agua para proteger los ojos del cloro son una buena solución. También hay que evitar nadar con las lentes de contacto puestas, y si lo haces, mejor usar lentillas desechables de un sol uso.

piel


La pitiriasis es una infección superficial de la piel provocada por una proliferación aumentada de un hongo denominado Malassezzia Furtur. Se caracteriza por la aparición, sobre todo, de unas manchas irregulares de coloración marrónea con una fina descamación en el cuello, pecho o espalda. En verano, tras la exposición solar, las manchas pueden hacerse bastante más visibles y adoptar un color blanco, en contraste con la piel morena de alrededor.

¿Qué se puede hacer?

El problema se suele tratar con antifúngicos tópicos de dos a cuatro semanas. Si pasado ese tiempo no ha surtido efecto, o si las manchas afectan a una gran extensión, será mejor el tratamiento por vía oral.

uñas


La paroniquia es una infección que afecta a la piel que rodea a las uñas, tanto de las manos como de los pies, y suele estar causada por bacterias y hongos. Se produce cuando las uñas están expuestas al agua por tiempo prolongado, cuando suele aparecer un área rojiza, hinchada y dolorosa alrededor de la uña.

¿Qué se puede hacer?

Mantener siempre las uñas secas, exponerlas al sol cuando se sale del agua y protegerlas de las sustancias químicas. Y por las noches, lo ideal es ponerles aceites hidratantes.