Ángel Martín: "Voy a ser sincero: antes era imbécil"

El cómico Ángel Martín ha conseguido salir del pozo en el que entró cuando en 2017 sufrió un brote psicótico. Tras una hospitalización y una dura lucha de recuperación, deja atrás un pasado en el que hay también una relación intensa con las drogas y retorna a la actualidad con un libro muy personal: 'Por si las voces vuelven'.

27.12.2021 | 08:47
Ángel Martín ha escrito un libro donde cuenta su experiencia tras ingresar en un centro psiquiátrico.

Ángel Martín revolucionó los medios con su trabajo en Sé lo que hicisteis. Presentador y guionista del programa de La Sexta, se encumbró en un mundo de luces y sombras: el de la fama. Ahora no habla de mundos perfectos, de nuevos proyectos ni del maravilloso momento que vive, sino de cómo sufrió un brote psicótico, de cómo ingresó en un hospital psiquiátrico, y sobre todo de cómo se puede salir de un agujero muy negro. A su lado siempre estuvo su chica, Eva Fernández, la mujer que se dio cuenta de que algo muy raro pasaba y dio la voz de alarma. Martín se ha desnudado ahora en un libro para hablar de forma personal de un tema que es tabú en la sociedad actual, la salud mental. Sigue siendo el hombre reservado que siempre ha sido, pero se ha quitado de encima algunas costumbres tóxicas y declara sin compasión hacia sí mismo: "Antes de estar loco era un imbécil".

Está en todos los medios con su libro, y es algo así como uno de los hombres de moda del momento.
La acogida está siendo muy bonita y me están pasando cosas que no pensaba. Uno siempre tiene la esperanza de que los proyectos en los que se embarca puedan salir bien, pero últimamente me están saliendo mucho mejor, quizá porque presto más atención. Intento no ir dando mucho palo de ciego y estoy viviendo un momento bonito, sí.

Vivimos en una sociedad en la que se evita hablar de la muerte y de la salud mental, dos cuestiones ante las que nos ponemos una venda.
Estoy dándome cuenta de que es así después de publicar el libro. Antes no era tan consciente de lo tabú que eran estos temas, quizá porque no me había enfrentado nunca a algo así. En mi entorno no había antecedentes, exceptuando mi caso, y no era tan consciente de algunas situaciones. A raíz de publicar el libro me he dado cuenta de que la salud mental es uno de los grandes tabúes y nos cuesta ponerla sobre la mesa.

Reconoce que en 2017 sufrió un brote psicótico. ¿Sabe por qué?
Es imposible saberlo. Todos tenemos tendencia a hacernos los duros con algunas cosas, probablemente no compartiendo y tragando, tragando€ Eso se va convirtiendo en una carga para el cerebro y al final dice: Oye, tú, aquí no cabe más y yo necesito montar un cerebro dos o llevarte a otro mundo y que suceda algo, porque esta vida no es soportable. Supongo que hay gente a la que un evento concreto le parte en dos, pero no es mi caso y sospecho que no es de la gran mayoría.

¿Fue al hospital engañado por su chica?
Ella fue la que dio la voz de alarma. En redes escribí una publicación en la que le daba la enhorabuena por el éxito de una película que se había estrenado la noche anterior, Wonder woman, con la que ella, por supuesto, no tenía nada que ver, pero por aquel entonces yo pensaba que ella era la persona responsable del éxito de esa película. Esa publicación, que para mi entorno de entonces quedó como una broma entre Ángel y su chica, para ella no era ninguna broma. La felicité de forma pública y de forma privada dejándole una nota en la cocina.

Y ella tomó las riendas, ¿no?
Sí. Yo llegué a casa con el coche cargado de regalos, discutimos, me fui a la habitación y en ese rato llamó a mis padres para contarles lo que estaba pasando. Llamó a un amigo y consiguieron los dos que les acompañara al hospital. Yo pensaba que estaba yendo a acompañar al amigo, no creía que el que iba a quedarse ingresado era yo, y esa fue la suerte.

¿Le salvó el amor?
Tuve la suerte de hacerle caso a ella y a un amigo, pero no creo que en esa parte fuera el amor el que me salvó. Me salvó la cantidad de atención que ella estaba prestando a lo que me sucedía. El amor de ella, de Eva, me salvó después de que saliera del hospital hecho una mierda. Fueron el amor y su infinita paciencia.

¿Tan difícil se había vuelto Ángel Martín?
Digamos que no estaba bien y que no me daba cuenta de ello

Tanto en el libro como en las entrevistas lo que hace es un desnudo integral público.
No creo que tengas otra opción al hablar de las cosas si quieres que todo sea de verdad. Creo que esta entrevista es muy distinta a cuando tú y yo hemos charlado sobre proyectos de televisión.

¿No había verdad en aquellas ocasiones?
No, tampoco es eso, pero en esas ocasiones puedes incluso camuflar las verdades. Todos sabemos que al hacer entrevistas para anunciar que estrenas un proyecto nuevo de televisión tienes que camuflar que a lo mejor a mí ese proyecto tampoco me parecía tan nuevo. En este caso concreto, del que estamos hablando ahora, el tema es tan delicado que merece la pena ese desnudo. Quizá mi experiencia le puede servir de algo a alguien y creo que es imprescindible ser honesto al 200% con las respuestas. Ahora presto mucha atención, escucho mucho€

¿Antes no escuchaba?
No tanto como hubiera sido necesario. Ahora intento ser totalmente sincero. No creo que haya otra manera de enfrentarse a algo así que no sea hablando de verdad.

Y ha tenido conversaciones con la muerte.
Tuve una, y con el universo, para convencerles de que morir podía ser algo optativo, que no tenía que ser algo obligado.

¿Y les convenció?
Sí, les convencí. Por lo tanto me siento muy orgulloso, porque no fue tan fácil. La muerte y el universo tenían sus argumentos muy firmes en contra de lo que yo proponía, pero al final se convencieron.

"Antes de estar loco era imbécil". Es una frase suya que hemos leído por ahí.
Voy a ser sincero y más breve: antes era imbécil, totalmente imbécil. Cuando pasas por algo así y tienes la posibilidad de reconstruirte te das cuenta de que muchas cosas que tenía tu personalidad de antes te hacían imbécil. Si te quieres reconstruir, te das cuenta de cómo eras y descubres que muchas cosas estaban mal en ti y había algunas en tu personalidad que te convertían en un imbécil muy profundo. Antes era un imbécil; no es que fuera un ogro, pero había cosas en mi vida que no estaban bien. No sabía escuchar ni tenía el valor de la empatía.

Sorprende ahora, porque anteriormente se cerraba como una ostra.
Siempre he sido bastante reservado, y sigo siendo también así ahora. No soy la persona más abierta del mundo, pero no es ni por miedo ni por vergüenzas, simplemente es por la sensación de no exponerme demasiado. Hablo si tengo algo que aportar.

Ha hablado de su relación con las drogas: "Me abrían puertas para llegar a donde no llegaba". Explique esta reflexión. ¿A dónde no llegaba?
No son sitios concretos, simplemente son reflexiones que haces mientras estás drogado. Quien haya consumido anteriormente drogas lo entenderá fácilmente. De repente reflexionas sobre cosas que quizá no hubieras hecho en otro estado, o te parece que construyes bromas que son mucho más divertidas de las que serías capaz de construir si no estuvieras drogado.

¿Falsas ilusiones?
Puede ser. Probablemente esas reflexiones sean mentira. Mucha gente, cuando alguien menciona a grandes artistas, dicen: Con las drogas consiguió estas genialidades. Tengo tendencia a pensar ahora que quizá si ese artista no se hubiera drogado quizá hubiera conseguido cosas mucho más geniales. ¡Cuidado! Tenemos mucha tendencia a relacionar la genialidad con el consumo de drogas, y a lo mejor ese tío del que hablamos era un genio ya de por sí.

¿Por qué se planteó este libro?
Porque yo no encontré este libro cuando lo necesité. Cuando salí del hospital traté de saber cómo salir del pozo en el que estaba metido y busqué un libro donde alguien me contara cómo cojones se remonta cuando te pasa algo así. ¿Cómo se hace para volver a estar bien? No encontré que nadie me dijera: He pasado por eso, he estado en esos sitios y esta es mi caja de herramientas. Y como no encontré esa caja de herramientas, cuando surgió la posibilidad de escribir un libro hablé con Planeta y les dije que lo único que me apetecía escribir ahora era esta historia, por si a alguien le sirve de algo conocer el proceso y el desierto en el que yo había vivido durante años.

Por si las voces vuelven es el título del libro. ¿Sigue escuchando voces?
Las tengo esclavizadas. Todos tenemos voces, absolutamente todos, sin excepción, pero otra cosa es que las tengas controladas o no. Yo las tengo controladas, pero ahí están.

¿Siguen en pie los amigos del pasado, aquellos que le rodeaban cuando gozaba de una intensa popularidad?
¿Tú qué crees? Para nada. Alguno de los amigos que tenía desaparecieron de la noche a la mañana. Se quedaron los de verdad, son los que realmente merecen la pena. El resto desapareció. 

PERSONAL
Edad: 44 años (5 de octubre de 1977).
Lugar de nacimiento: Barcelona.
Familia: Desde hace varios años comparte su vida con Eva Fernández.
Inicios: Siempre estuvo muy cerca del mundo artístico. Siendo joven trabajaba junto a su padre y un amigo de este en grupo musical dando conciertos para la tercera edad. El dinero que sacaba lo invertía en pagarse clases de interpretación.
Trayectoria: Fue fichado para integrar el listado de cómicos de Paramount Comedy, pero la popularidad más intensa la vivió en los cinco años que presentó y guionizó (2006-2011) Sé lo que hicisteis. Su humor y su cinismo conquistaron a los espectadores. Tras abandonar el programa antes de que este fuera cancelado se metió en otras aventuras. Colaboró en el espacio de Buenafuente y presentó con Lara Álvarez En el aire. Durante dos temporadas presentó en La 1 Órbita laika. En 2018 volvió a ser pareja de Patricia Conde en Movistar+ con WifiLeaks y en 2019 volvieron a formar tándem en Dar Cera, Pulir #0. En estos momentos promociona su libro Por si las voces vuelven.  
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