Natxo Aldaz, director del Instituto Navarro de Oposiciones: "La Administración ofrece estabilidad y eso es atractivo para los jóvenes"
Los procesos de estabilización de 2022 limpiaron de opositores veteranos las academias. Ahora los jóvenes son abrumadora mayoría en bomberos y policías
A lo largo de 25 años dedicado al empleo público, Natxo Aldaz ha visto de todo y es prudente a la hora de sugerir qué puede haber detrás de este repunte de jóvenes.
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“La Administración sobre todo ofrece estabilidad y eso es algo atractivo para el joven y para el no tan joven que, después de una carrera profesional más o menos precaria, quiere tener algo más de tranquilidad hasta que se jubile”, apunta. Aldaz está al frente del Instituto Navarro de Oposiciones (INOP), una entidad privada dedicada a la preparación de personas que quieren optar a alguna plaza en la Administración.
La mayoría de sus profesores son ya funcionarios y el abanico es enorme: policías, bomberos, médicos, maestros… Efectivamente, desde hace unos años perciben que hay más jóvenes buscando plaza. Tiene explicación. “En 2022, los procesos de estabilización que convocó Gobierno de Navarra hicieron que muchos opositores que habían trabajado durante cierto tiempo en la Administración a través de contrataciones temporales, y por lo tanto ya con cierta edad, pudiesen conseguir plaza dado que, a la nota del examen de la oposición, se añadió de manera puntual y extraordinaria una puntuación por el tiempo previo trabajado en la Administración”. “Eso lo hemos visto con la oposición reina, que es la de administrativo, que por cierto hoy celebra su prueba final”, comenta.
Bomberos y policías, los más jóvenes
Nada que ver con la tendencia que ven en aquellas oposiciones que no pudieron adherirse a la estabilización, como Policía Foral o Bomberos, donde el porcentaje de menores de 30 años se dispara.
El 93% de jóvenes que preparan la oposición de Bombero con el INOP tiene menos de 30 años. El porcentaje sube hasta el 97% si se incluye a los menores de 40 años. Algo parecido pasa en Policía Foral. Ahora mismo llevan a 275 opositores, de los que el 65% tiene menos de 30 años. Son el 91% hasta los 40 años. Tiene sentido que estos sean los cuerpos más jóvenes, porque la oposición incluye unas exigentes pruebas físicas que, si bien no tienen límite de edad, no se hacen igual con 25 que con 45, “aunque todos los años hay excepciones de gente de cuarenta y largos que se saca la de bombero o policía”, apunta. Otra oposición muy rejuvenecida es la de maestro, con el 70% de los opositores por debajo de los 40 años.
Aparte de la estabilización, hay otros motivos lógicos por el que los opositores son más jóvenes. Natxo Aldaz tiene más o menos claro que, a más edad, más difícil es la preparación. “Las oposiciones son procesos complicados, que exigen mucha dedicación. No es lo mismo tener 50 años y una serie de obligaciones familiares que tener 23, no tener hijos y vivir en casa de tus padres, que te hacen la comida”, comenta. Todos los años, asegura, tienen opositores más bien mayores que les transmiten lo difícil que es estudiar y conciliar a la vez.
A Aldaz no le gusta generalizar sobre las motivaciones de cada uno para preparar oposiciones. Sí que concede que la trayectoria más normal de llegada a la Administración había sido la de alguien que ya llevaba algunos años trabajando en otro sector, y decide pasar a lo público. Quizá ahora haya más jóvenes que busquen en la Administración su primer empleo.
Por los motivos que sean, las cifras generales del Gobierno apuntan a que la Administración va poco a poco bajando la media de edad. En 2023, por primera vez en muchos años, la edad media del personal fijo bajó de los 50 años, como también bajó la interinidad. Esto se ha producido después de que en 2017 volvieran a sacarse plazas de empleo público, casi congelado desde 2012 por culpa de la crisis. ¿Qué cabe esperar de los próximos años, donde se van a jubilar mucho baby boomers que entraron también muy jóvenes a la recién creada Administración foral? “La Administración tiende a crecer porque ofrece más servicios y gana más competencias. Lo lógico es que esas plazas se cubran con gente, pero no solo hay que crear el empleo, también hay que mantenerlo”.
