Dos asaltos en noches consecutivas al mismo establecimiento hostelero, una fuga temeraria que atravesó media Navarra y un acusado que llegó a reclamar el robo de su propio coche para desvincularse de los hechos. La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Navarra ha confirmado las condenas dictadas en febrero por el Tribunal de Instancia de Pamplona contra tres personas por los dos robos con fuerza cometidos en junio de 2023 en un bar de Los Arcos.

La primera noche

Según recoge la sentencia, la madrugada del 20 de junio de 2023 –hacia las 2.30 horas–, un varón –mayor de edad y sin antecedentes penales computables– accedió al interior del bar rompiendo el bombín de la puerta de entrada "mediante el uso de algún tipo de herramienta, causando daños valorados en 199,65 euros". Una vez dentro, intentó forzar la máquina recreativa sin éxito, aunque sí logró abrir la máquina de tabaco y se apoderó de cajetillas por valor de 1.200 euros y de la recaudación en monedas, que ascendía a 1.000 euros. Los daños en la máquina se valoraron en 650 euros adicionales. Para completar el botín, fracturó también el cajetín de la caja registradora y se llevó los 380 euros que contenía, causando daños por 65,59 euros más en el aparato. Esa misma mañana, sobre las 10.00 horas, encontraron al encausado en un aparcamiento de Bilbo, localidad de la que es oriundo. En el maletero de su vehículo encontraron 75 cajetillas de tabaco de distintas marcas que correspondían con las sustraídas en Los Arcos, "134 euros en monedas de diferentes importes compatibles con la recaudación robada, y una bolsa con herramientas: dos destornilladores, una palanca, guantes, dos bufandas, un gorro negro, una llave inglesa y un alicate".

El día después

Apenas veinticuatro horas después, sobre las 2.25 horas del 21 de junio de 2023, otro hombre y otra mujer regresaron al mismo establecimiento "con idéntico ánimo de enriquecimiento ilícito". Rompieron el cristal de una de las puertas de acceso, fracturaron la máquina recreativa y se apoderaron de toda su recaudación. Al salir, montaron en el vehículo del encausado, que tomó la A-12 en dirección a Pamplona a gran velocidad. Un coche de la policía localizó el turismo a la altura de Puente la Reina/Gares y se inició una persecución ignorada por el acusado. Al llegar a Zizur, giró bruscamente para incorporarse a la A-15 dirección San Sebastián, cruzó el peaje de Sarasa sin abonar los 2,45 euros del importe y continuó huyendo hasta que detuvo el coche en Etxarri-Aranatz, donde ambos acusados lo abandonaron a pie. Horas después, el encausado denunció ante la Guardia Civil el robo de su propio vehículo para desvincularse de los hechos de esa noche, pero la maniobra no prosperó, ya que los agentes lo reconocieron como el conductor del vehículo.

Condenas diferenciadas

Ante lo ocurrido, el Tribunal de Instancia de Pamplona dictó, el 12 de febrero de 2026, una sentencia distinta para cada acusado. En primer lugar, el autor del primer robo ha sido condenado a dos años y tres meses de prisión. En concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar al propietario de la máquina de tabaco con 650 euros por los daños y 1.000 euros por la recaudación, además de abonar el valor del tabaco sustraído descontando los 1.200 euros correspondientes al género recuperado. También deberá indemnizar a la aseguradora por los daños causados en el bar y en la caja registradora. Por otro lado, el segundo encausado acumuló cuatro condenas por los hechos de la segunda noche, con la atenuante analógica de toxicomanía reconocida en todas ellas –era consumidor de estupefacientes que limitaban sus facultades sin llegar a anularlas–. También deberá cumplir cinco años de prisión por la suma de cuatro delitos: un delito de atentado con vehículo a motor contra los agentes, por el robo con fuerza y por conducción temeraria con privación del permiso de conducir durante dos años. Asimismo, deberá pagar una multa de 280 euros por un delito leve de estafa, por no abonar el peaje de Sarasa. Y, junto con la otra encausada, deberá también indemnizar a la aseguradora por los daños causados en el establecimiento la noche del 21 de junio. Por último, en el caso de la imputada, deberá cumplir un año y medio de prisión como coautora del segundo robo, aunque verá suspendida la pena por un periodo de tres años siempre y cuando no reincida, abone 446 euros en concepto de responsabilidad civil y pague una multa de 1.744 euros.