La participación entre los ‘chalecos amarillos’ pierde fuerza

Las protestas dejan decenas de detenidos en París, donde, en un choque con la Policía ante el Parlamento, un joven perdió la mano

08.02.2020 | 18:43
Maxime Nicolle (d), activista francés y líder de los ‘chalecos amarillos’.

París - Tras casi tres meses de protestas, los chalecos amarillos volvieron a manifestarse ayer en las calles de Francia con una participación cada vez menor, marcada por enfrentamientos esporádicos con las fuerzas del orden y con más de 35 personas detenidas en la capital.

En París, el cortejo recorría las principales instituciones del país, desde el Arco del Triunfo hasta los Campos de Marte, pasando por el Ministerio de Exteriores, la Asamblea Nacional y el Senado. Un par de horas después de un comienzo tranquilo, los enfrentamientos entre manifestantes y antidisturbios tuvieron por escenario las puertas de la Asamblea Nacional, cuya fachada se encuentra en obras. Un grupo trató de forzar las vallas del Parlamento a lo que los agentes respondieron con granadas de gases lacrimógenos. Según la versión de uno de los agentes recogida en el canal BFM TV, un hombre de unos treinta años recuperó el artilugio para lanzarlo contra los antidisturbios pero éste le explotó en la mano, lo que le arrancó cuatro de sus dedos, indicó a Efe la Prefectura de Policía.

Estas mismas fuentes señalaron que el hombre fue trasladado a un hospital donde fue intervenido quirúrgicamente, por lo que la Prefectura no pudo dar más detalles sobre su estado de salud. La marcha siguió su recorrido sin incidentes durante un par de horas, hasta media tarde, cuando volvieron a registrarse destrozos en puntos turísticos de la capital. Las tensiones se repitieron en las ciudades de Burdeos y Lyon.

En Burdeos, donde los encontronazos entre fuerzas del orden y manifestantes han sido una constante al final de cada protesta, hubo algunos lanzamientos de proyectiles y objetos hacia los agentes que respondieron con camiones de agua para desalojar la plaza de la catedral, donde se ubica también el ayuntamiento.

En Lyon, la movilización se saldó con 17 detenidos, según la Prefectura, cuando los agentes trataron de impedir con gases lacrimógenos que los manifestantes entraran en la zona comercial del centro de la ciudad.

Desde que el Gobierno de Enmanuel Macron retrasara la subida de los impuestos sobre el carburante al inicio de las protestas, el número de participantes ha caído significativamente. Las demandas también se han multiplicado: ayer, los chalecos llevaban carteles a favor del frexit, la salida de Francia de la Unión Europea, otros pedían "un mundo mejor" y otros reclamaban la dimisión de Macron. Para muchos, la principal denuncia este sábado era contra la respuesta policial a las manifestaciones. La conocida como ley antialborotadores, aprobada esta semana en primera lectura en la Asamblea Nacional con la voluntad de reducir los disturbios en las protestas, fue también uno de los principales blancos de los chalecos, que la califican de liberticida. - Efe