Condenada una dentista en Iruña por hacer extracciones innecesarias

La odontóloga, ahora huida, tiene que pagar 6.155 € por el tratamiento incorrecto y daños morales

08.02.2020 | 22:36
Un dentista y una auxiliar, en una clínica odontológica.

La odontóloga, ahora huida, tiene que pagar 6.155 € por el tratamiento incorrecto y daños morales

PAMPLONa - La titular del Juzgado de Primera Instancia número 9 de Pamplona ha estimado la demanda presentada por un paciente de 25 años de una clínica dental de la capital navarra por el que dicha mercantil y la odontóloga titular del establecimiento, que se encuentra huida y por tanto se le declaró en rebeldía en la sentencia y no se presentó al juicio, deben abonarle 6.155 euros tanto por haberle extraído piezas dentales, en concreto dos premolares, de manera injustificada. El paciente ha pasado un calvario que se prolonga ya desde hace tres años para tratar de corregir con un tratamiento en otros especialistas la mala praxis llevada a cabo. En la indemnización la jueza estima 3.155 euros por el tratamiento incorrecto que desembocó en las extracciones de las piezas y le abona otros 3.000 euros por los daños morales causados.

La resolución contempla que el joven paciente, defendido por ADM Abogados, contrató y abonó a la clínica dental el dinero que ahora se le estima con indemnización (3.155 euros) por la realización de un tratamiento odontológico insatisfactorio en noviembre de 2015, lo que quedó acreditado con la presentación de las facturas correspondientes. En las mismas se desglosaban los gastos por el estudio completo de la boca, por la realización de dos extracciones, posteriormente de otras dos y por el empaste de otro diente. La juez resuelve que el tratamiento resultó incorrecto a la vista de los informes médicos posteriores y por la prueba pericial propuesta por el demandante. Así, en enero de 2018, transcurridos más de dos años del inicio del tratamiento, el paciente acudió a la consulta de otro dentista que informó de que la queja principal del joven era "que los huecos generados tras las extracciones realizadas por motivos ortodóncicos no se cerraban". Así, el plan de tratamiento era volver a abrir dichos espacios para colocar implantes que los rellenasen. Por ello, el fallo resalta que la extracción de los premolares que llevó a cabo la dentista demandada como continuación del tratamiento ortodóncico "fue incorrecta e inadecuada", debiendo ser reinstaurado el estado anterior mediante la colocación de implantes, "con el coste económico y sufrimiento que ello conlleva. Tras valorarle otro especialista, el dictamen emitido destaca que como objetivos del nuevo tratamiento se debe "mejorar el resalte y la sobremordida" y la "mecánica de cierre de espacios de extracción" que no fueron corregidos por la demandada. El informe pericial reseña cómo "ambos profesionales coinciden en recomendar corregir una situación que debería haber sido subsana por el tratamiento previo".

3.000 EUROS POR DAÑOS MORALES En cuanto a la estimación de los daños morales, la sentencia entiende que "las concretas circunstancias acaecidas permiten tener por acreditada una situación de angustia, zozobra e incertidumbre ante el resultado deseado y sufrimiento" que debe por tanto el reconocimiento de que al paciente se le produjo un daño moral. "El paciente constata cómo le ha sido extraída de forma indebida, al menos, una pieza dental y que debe someterse a un tratamiento de implantología, a todas luces doloroso y económicamente costoso como consecuencia de una mala praxis médica".

los detalles

Dos años después, un nuevo tratamiento. Después de someterse al tratamiento con la clínica demandada, el joven de Berriozar tuvo que acudir a otros dos especialistas en odontología para corregir las extracciones que resultaban innecesarias. Lo hizo dos años después ante los problemas que presentaba en la boca al haberse sometido al primer tratamiento.

Un tratamiento doloroso. La sentencia que le reconoce tanto la indemnización como la cantidad prevista por daños morales estima que el sufrimiento padecido por el paciente y, sobre todo, las necesarias intervenciones a las que posteriormente tuvo que someterse deben repararse. Se trata de un tratamiento de implantología, a todas luces doloroso y económicamente costoso por la mala praxis médica efectuada en la clínica de Pamplona demandada. Por ello, deben abonar 3.155 euros por la indemnización y otros 3.000 por daños morales.