La última riada de Tafalla reaviva el recuerdo del 43

Quienes padecieron aquella inundación no la olvidan, y las generaciones más jóvenes oyeron sobre ella

09.02.2020 | 23:28

pamplona - Resulta evidente que, con índices de alerta roja por precipitaciones como los 64 litros por metro cuadrado que cayeron el pasado 8 de julio en Tafalla, la condición histórica de la inundación de hace un mes en la localidad está más que justificada. No obstante, los más mayores del lugar recuerdan un episodio que se le acerca, hace 76 años; mientras las generaciones posteriores, que han crecido escuchando sobre el famoso desbordamiento del Cidacos del 23 de septiembre de 1943, enseguida lo nombran al preguntar por alguna vivencia parecida.

Es cierto que, en ese intervalo de casi seis décadas, ha habido numerosas crecidas del río, pero ninguna comparable a las dos grandes del último siglo. El asador Brasas, con una puerta trasera que da al paseo fluvial las Ruedas y una principal a la avenida Sangüesa, es uno de los que más riesgos corre por su ubicación. Sin embargo, está dotado de "una resistente puerta con paraderas" y los trabajadores están prevenidos por si "hay que achicar agua" ante posibles inundaciones, tal y como explicó su dueño. Esta vez, por desgracia, el agua astilló la entrada trasera y arrasó con todo lo que encontró en su camino.

agua por todas partes En los establecimientos de la calle plaza de Cortes, junto al puente de la Estación, también saben bien lo que es sufrir las consecuencias del agua, que baja con fuerza desde lo alto de Tafalla cada vez que cae una gran tromba. Esta vez, sin embargo, el agua no solo vino por arriba, sino también por abajo, desde el propio Cidacos.

Javier Iturralde y Amaia Pérez Lasa, de la óptica Aros; así como Ana y Natalia Álvarez, de la zapatería Ópalo, están acostumbradas a ello y, aunque no sufrieron grandes daños, esperan "no volver a ver una inundación así". La peluquería Zabalza, por el contrario, quedó destrozada y sus trabajadoras se vieron sorprendidas con agua que venía de todas partes.

No es de extrañar, por lo tanto, que las inundaciones del 8 de julio de 2019 sustituyan a las de 1943 como recuerdo de las personas que la sufrieron y como historia para las generaciones venideras; cuantas más, mejor. - M.U.O.