Los rectores piden orientar al alumnado hacia carreras científicas y tecnológicas

Plantean limitar de forma gradual la oferta de grados con baja inserción laboral "sin afectar a las vocaciones"

06.02.2020 | 06:19
Alumnos universitarios de primero de carrera, en el primer día de clase del nuevo curso académico de la UPNA.

pamplona - Los rectores propusieron ayer limitar la oferta de titulaciones y de plazas en aquellas enseñanzas que registren una baja inserción laboral o baja calidad de la misma con el objetivo de que los universitarios encuentren la mejor empleabilidad para realizarse profesionalmente. Esta medida, junto a la de orientar" a los escolares desde los colegios hacia carreras de ciencias, las conocidas como STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) con mayor empleabilidad, se recoge en el informe La Universidad española en cifras 2017-18.

La CRUE sostuvo que "la Universidad no solo no ha sido una fábrica de parados", sino que durante la crisis y la recuperación ha sido "el principal vector de creación de empleo y de reducción del paro". No obstante los rectores reconocieron "desajustes" respecto a la empleabilidad y, en concreto, la de los graduados tampoco "se sustrae a la debilidad del conjunto del mercado laboral español".

El presidente de la CRUE y rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Villamandos, explicó que los "ajustes" en los planes de estudios y la oferta educativa es "un trabajo a medio y largo plazo" ya que no se pueden cambiar las titulaciones de un día para otro sino "gradualmente" y que no se afecte a las vocaciones. Asimismo, Villamandos advirtió de la falta de demanda de alumnos para carreras STEM, en especial entre mujeres, e instó a que se oriente hacia las ingenierías y las tecnologías pues son campos donde hay demanda laboral.

El estudio también constata que el mercado laboral "no absorbe, al menos con rapidez, el nivel de cualificación de los egresados universitarios y los subemplea o les ofrece unas condiciones de trabajo precarias". Por ejemplo, temporalidad en la contratación y retribuciones y base de cotización inferiores al trabajo que realizan. Entre el 62 y el 68% de los contratos son temporales en las ramas de Ciencias, Ciencias de la Salud y Artes y Humanidades, mientras que en Ingeniería y Arquitectura se reduce al 37 %.

No obstante, en España los trabajadores con educación universitaria mejoran su empleabilidad un 17,4% respecto a la del mercado de trabajo en general, frente a un 11,3 % en la OCDE y un 12,4 % en la UE-23. Además un adulto con un grado o equivalente percibe, como media, unos ingresos anuales 52 % superiores a los de una persona con nivel de formación secundaria superior.

cambiar el sistema de becas Por otra parte, los rectores advirtieron de que el actual sistema de becas, que tildaron de "restrictivo, excluyente y no suficientemente dotado económicamente", está provocando la "desmotivación" y "abandono" de muchos universitarios. Es un sistema, afirmaron, "demasiado exigente y excluyente que está llevando al colapso al ascensor social que siempre ha sido el sistema universitario". A su juicio, la estructura de ayudas con cuantía fija y variable, que introdujo el PP en 2013, "añade una inaceptable demora en la concesión e incertidumbre en el montante económico" .

Además, el informe expone que 45.000 alumnos que cumplen las condiciones económicas para acceder y permanecer en la condición de becario no logran las ayudas por el requisito de la nota de corte, que aumentó durante la crisis, lo que aboca "a que sus familias realicen un esfuerzo económico extra, y, en muchos casos, a tener que abandonar los estudios". Por eso, la CRUE exigió al nuevo Gobierno un cambio en el sistema de becas. - Efe/E.P.

esfuerzo económico

4,6% de la renta para la carrera

Diferencias por CCAA. Los rectores recordaron que las universidades públicas presentan notables diferencias en los niveles de financiación pública que reciben de su CCAA así como la variedad en los precios de las carreras. Por ejemplo estudiar un grado una universidad pública catalana cuesta 2,8 veces más que en una gallega. Además el esfuerzo que supone para las familias el pago de los precios públicos universitarios sobre la capacidad de renta familiar difiere por CCAA, siendo de media del 4,6 % de la renta. En Cataluña requiere un esfuerzo del 7 % y, en el extremo opuesto, se sitúa la CAV, con un 3,2 %.