El 14% de los navarros tiene problemas de daños o retrasos con sus maletas en vacaciones

11.07.2020 | 13:30
Un pasajero con sus maletas en un aeropuerto

El 14% de los navarros tiene problemas con sus maletas en las vacaciones por retrasos, desaparición o daños, según una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.

La asociación ha incidido así en la importancia de rellenar el Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR) antes de salir del aeropuerto de destino.

Estos problemas, si bien llegan durante todo el año, son especialmente habituales durante el verano, en la época en la que la mayor parte de los ciudadanos se va de vacaciones. Se dan en todos los medios de transporte pero la mayor parte que llegan a la asociación suceden en el transporte aéreo. En ocasiones la maleta no llega a la cita de equipajes del aeropuerto y otras veces aparece a tiempo, pero dañada, con abolladuras, agarres descosidos o cierres estropeados.

Irache ha explicado que lo primero que debe hacer el afectado es, antes de salir del aeropuerto, buscar el mostrador de su compañía aérea (o quien la represente) y rellenar allí el Parte de Irregularidad de Equipaje (PIR). "Este documento es imprescindible para tramitar la queja. Si no se formula el PIR, la compañía puede presumir que el equipaje se ha entregado a tiempo y en buen estado, tal y como ha sucedido en varios casos atendidos en Irache", ha explicado la asociación.

Es conveniente rellenar un PIR por cada maleta extraviada y no hacerlo de forma conjunta aunque se viaje en grupo. En algunos casos, la compañía se vale de esta circunstancia para pagar una sola indemnización aunque se trate de varias maletas de una familia o amigos que viajaban juntos, ha precisado Irache.

A partir de la presentación del PIR, hay unos plazos limitados para realizar la reclamación correspondiente a la compañía aérea. En el caso de daño en la maleta, el pasajero dispone solo de siete días desde que la recibe para reclamar a la compañía aérea. Siempre es conveniente atestiguar los daños con fotografías, si es posible.

Si se trata de un retraso, dispone de veintiún días. Si en este plazo no ha aparecido la maleta, se da por perdida. En este último caso, no hay un plazo concreto pero conviene hacer la reclamación lo antes posible. Si no hay respuesta, el consumidor cuenta con dos años desde la llegada del avión para reclamar judicialmente sus derechos. Si el viaje tiene una conexión y vuela con más de una compañía aérea, éstas deben responder solidariamente.

La asociación considera que "estos plazos son insuficientes" y por eso ha reclamado una ampliación para "garantizar el amparo de los derechos de los consumidores". "En ocasiones, cuando el afectado quiere reclamar el retraso o el daño en sus maletas a la vuelta de vacaciones, las compañías rechazan la reclamación por haber sobrepasado el límite temporal que marca la normativa", ha explicado.

Por otro lado, Irache ha señalado que "es importante hacer todas las reclamaciones por escrito y mejor de forma fehaciente -correo certificado con acuse de recibo, burofax- para poder demostrar posteriormente que se efectuaron".

En los casos de daños en la maleta, puede ayudar documentarlos con fotografías. Cuando haya retraso o pérdida de maletas, "es muy importante que el consumidor conserve los justificantes de pago de la ropa o artículos que se ha visto obligado a comprar durante su estancia por no disponer de su equipaje".

El Convenio de Montreal limita la responsabilidad máxima del transportista a 1.131 Derechos Especiales de Giro (DEG) por pasajero, que actualmente equivaldrían a 1.382 euros.

Si el pasajero cree que este límite no cubre el valor de su equipaje o lleva objetos de especial valor y quiere asegurarlos, puede realizar una declaración especial de valor antes de viajar, pero esto le supondrá pagar un suplemento.

Por otro lado, algunas personas acuden a Irache molestas porque han tenido que pagar más al facturar las maletas. "Es muy recomendable que antes de adquirir un billete de avión se consulte con la compañía las limitaciones concretas al número de bultos, las medidas y los pesos máximos que aplican para los equipajes. Muchas de ellas han ido limitando las maletas que se pueden llevar y que van incluidas en el precio del billete. Varias solo permiten el transporte de un equipaje de mano y cualquier otra maleta que se lleve supone un sobrecoste, que puede ser de cuarenta euros o más", ha explicado.

En el caso del equipaje de mano, no facturado, la compañía solo será responsable del daño si éste se debe a su culpa o a la de sus empleados.