Experto en socioecosistemas ganaderos

Pablo Manzano: "Hay que comer mejor carne y más local, no tanta procesada; el problema no son las emisiones de las vacas"

25.07.2021 | 10:10
Vacas pastando en un prado.

Cree que el ministro Garzón pecó de "poco rigor" y no debió mezclar las emisiones del ganado, pero confía en que se reabra un debate: ¿qué sistema alimentario queremos?

El vídeo del ministro de Consumo, Alberto Garzón, aún colea en el sector primario. Su llamamiento a consumir menos carne para salvar el planeta y tener mejor salud ha generado un profundo malestar en los ganaderos y le ha costado innumerables críticas. No ya solo por la petición, sino por colocar a la ganadería como elemento esencial de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y el calentamiento global, con datos más que discutibles.

Todo ello en un contexto en el que la Comisión Europea acaba de lanzar sus propuestas para combatir el efecto invernadero y ha sentenciado a los combustibles fósiles. Europa quiere que el sector primario sea el primero de la cadena de valor en lograr emisiones neutras. Debe hacerlo para 2035. Pero, ¿qué lugar ocupan la ganadería y la agricultura en la lucha contra el cambio climático?

Hablamos con Pablo Manzano, ecólogo de pastizales con investigación interdisciplinar en sostenibilidad y socioecosistemas ganaderos, afiliado a la Universidad de Helsinki y al Basque Center for Climate Change (BC3).

¿Qué le parecen las declaraciones del ministro Garzón?

?Yo la crítica que tengo a las declaraciones del ministro es que las ha hecho en un tono muy generalista. En realidad está diciendo que se consume mucha carne, pero sin entrar en los detalles. Y lo primero que hay que tener en cuenta es que el consumo de carne está bajando, no rápido, pero sí de forma continuada en los últimos diez años. Pero la mayoría de la que se consume es de pollo y cerdo, que son de producciones industriales, mientras que el consumo de vacuno es bastante más bajo y el de ovino y caprino está en niveles ridículos.

¿Cuál es la situación?

?Están cerrando muchísimas granjas pequeñas y sí que están subiendo las grandes explotaciones industriales y es porque la política no está funcionando. Por un lado, se pierden granjas con alto valor ambiental y se fomentan otras con alto impacto. Lo que vemos en la campañas de los ecologistas, de que se instalan macrogranjas de cerdos y pollos, y alguna de vacas de leche, es porque también el regulador favorece eso.

¿No está la PAC para arreglar eso?

?La PAC nace en 1962, en la Europa occidental de la posguerra, como una política para garantizar el suministro de alimentos. De la misma forma que todas las mascarillas las hace China, en su día se quiso evitar eso con la comida. Y se actúa para tener una política agraria y garantizar el suministro de alimentos. Entonces, la PAC en origen tiene un tono muy productivista. Se paga por la producción. Pero a medida que pasan los años, la sociedad demanda una producción que sí garantice la producción de cercanía y alta calidad, pero que no dañe el medio ambiente.

¿Y no estamos haciendo cambios?

?¡Pero es tan lento! La PAC es fundamental. El 31% del presupuesto de la UE entre 2021 y 2027 es la Política Agraria Común (PAC); antes era el 40%. 375.000 millones de euros en siete años. Es muchísimo dinero y tiene un poder estructural brutal. Los cambios podrían ser muchísimo más ambiciosos, pero tienen miedo.

¿Miedo a qué?

?Las grandes industrias alimentarias no dejan que se avance más en esto. Ahora se asigna la PAC y luego está la competencia estatal y de las comunidades autónomas. Se están haciendo reformas timoratas y que van por detrás de lo que debiéramos.

¿Cómo encaja el mensaje de Alberto Garzón en todo esto?

?La polémica viene muy bien. Yo le critico que no fuera más riguroso con los datos, porque las emisiones de efecto invernadero que dio están basadas más en lo que emite la ganadería extensiva, que en realidad se comporta como los herbívoros salvajes y no son antropogénicas.

Explíqueme eso, por favor.

?El tema de las emisiones es un poco complicado, porque la ganadería industrial produce menos emisiones que la extensiva, pero estas emisiones son añadidas al fondo natural, mientras que la emisión de la ganadería extensiva es natural. Además, cuando tú tienes una huella de combustible fósil muy alta, ese CO2 se queda por miles de años. Sin embargo, el metano que emiten las vacas, aunque tiene un efecto intenso, dura doce años en la atmósfera. Sería más práctico y lógico hablar de huella de combustible fósil. Porque es el marrón que dejamos a las generaciones futuras. No el de las vacas.

Y luego está el dato de consumo de agua. Lamentó Garzón que para consumir un kilo de filetes se necesitan 15.000 litros de agua. ¿Qué me dice de eso?

?Que de esos 15.000 litros, 14.000 es agua de lluvia. Ha utilizado una métrica de agua que no es útil. Se llama la huella hídrica agregada, que pone en el mismo plato el agua de lluvia; mete también el agua azul, el que se saca de ríos, lagos y canales, que sí tiene un uso para beber o cultivos; y hay otro tipo de agua, el agua gris, la que se utiliza para diluir un contaminante. Por ejemplo, el purín. Y el ministro no ha entrado a analizar estos tipos de aguas. Ha cogido el dato que circula en Internet y ahí lo deja. Internacionalmente esa medida no se cuenta, pero las ONG hacen un uso interesado de ella. Y precisamente, es la ganadería extensiva la que tiene más huella hídrica agregada, porque pasa más tiempo en el campo. Y es precisamente esta ganadería la mejor ambientalmente y la que él mismo (Alberto Garzón) defiende luego.

¿Cuál debería ser el mensaje?

?Que hay que comer mejor carne, más local, de producciones sostenibles, extensiva, y no tanta procesada. Si el ministro no hubiese mezclado lo de los Gases de Efecto Invernadero, si hubiese hablado de un menor uso de combustible fósil, ahí no habría pisado ningún callo.

El sector ganadero vasco, en concreto, está muy enfadado.

?Pues sí. En el vídeo, no hace más que sacar a las vacas. Y al final, el problema es la ganadería industrial. Tendría que sacar a cerdos y pollos. La vaca en su mayoría es extensiva. Y se está haciendo eco de unas métricas con las que no estamos nada de acuerdo en el BC3, porque no se están teniendo en cuenta las emisiones naturales del ecosistema. Es decir, si quitas la vaca, su lugar lo va a ocupar un ciervo o un corzo. ¿Qué más te da que lo emita una vaca o un ciervo?

¿Si todo el sector primario vasco emite un 3% de las emisiones totales, cómo puede ser que le atribuya un 14% a la ganadería?

?Lo que ha hecho es coger un dato global, y además no es el dato de inventarios. Es un dato que hizo la FAO para todo el proceso productivo y que mide, no solo emisiones de efecto invernadero del metano, sino que también se está contando el gasoil de los tractores para cultivar el pienso y los cereales que comen los animales. Por eso, compararlo con el sector del transporte a nivel mundial no tiene ningún sentido. Estaríamos computando por partida doble las emisiones. El transporte sí es el mayor emisor de Gases de Efecto Invernadero. Los datos que dio son de muy poco rigor y está mal asesorado.

Pero dice usted que la polémica viene bien, ¿por qué?

?Me gustaría que sirva para reflexión de qué sistema alimentario tenemos que tener y que hay diferentes tipos de agricultura y ganadería. También hay agricultura industrial, ultraprocesados de comida vegetariana. Un salchichón con un montón de nitritos y azúcar no es muy diferente a comerte una bolsa de patatas industrial.

Usted sí pediría cambios, entonces.

?Tenemos que reflexionar con la PAC. Si queremos un modelo productivista y no basado en la calidad, con un impacto ambiental brutal. O si queremos financiar un sistema mejor, la carne extensiva, que también tiene mejores capacidades nutricionales. Pero se está fomentando precisamente el consumo intensivo. Que la carne no sepa a nada y cuando sabe a pasto, como tiene que saber, a mucha gente le resulta fuerte. Hay ganaderos que hacen trashumancia en Navarra y Teruel que tienen problemas para vender su producción porque su carne tiene mucho sabor.

En Euskadi hemos hablado de que todo el sector primario emite el 3% de los GEI. ¿Es porque aquí no hay macrogranjas?

?No hay apenas macrogranjas de aviar. Las macrogranjas se instalan en suelos semiabandonados y en Euskadi, con una actividad industrial tan grande, el suelo está cotizado. En Euskadi sí que hay ganadería extensiva y de calidad. El queso de Idiazabal y la oveja latxa son buenos ejemplos de ello. El no valorar la ganadería extensiva es un problema.

¿Es limpiable el CO2 que se emite a la atmósfera?

?Por eso estamos tan preocupados los científicos, porque es difícilmente limpiable. La ganadería extensiva, los pastizales, al regenerar suelo, aumentan la materia orgánica y mucho de ese carbono que emiten los propios animales acaba secuestrado en los suelos. El problema con el calentamiento global es otro. Es que estamos cogiendo el fósil acumulado durante cientos de millones de años debajo de la tierra, combustible fósil, y los estamos quemando y echando al cielo.

¿Y qué solución ve?

?De entrada, dejar ya de usar combustibles fósiles. Para el planeta es una diferencia brutal. Y con la PAC, igual. Lo que hay que hacer es primar esa diferencia entre la producción de alimentos industrial y la más sostenible y acortar la brecha. Hacer más competitiva esa producción extensiva. Si la PAC se orienta a apoyar las funciones más sostenibles, esa comida de buena calidad va a bajar de precio y la gente va a dejar de comer ultraprocesados, que no les vienen bien para la salud. Eso sí está demostrado que es mucho menos sano que un chuletón.

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