Jesús Castilla: "El riesgo de una reinfección es prácticamente como estar vacunado, pero no sabemos cuánto dura la inmunidad"

Aún utilizando varias adversativas, el experto Jesús Castilla es optimista con los datos de protección natural, aunque ésta se resienta frente a las nuevas variantes

01.08.2021 | 18:54
El investigador de Navarrabiomed, Jesús Castilla.

300 casos entre más de 74.000 positivos acumulados representa una escasa tasa de reinfectados, casi anecdótica.

–Sí, se estima que el riesgo de una persona que ya ha pasado de una infección de infectarse ante una nueva exposición es de una décima parte, es prácticamente como si estuviese vacunado. Probablemente esa protección no sabemos cuánto va a durar, con lo cual puede ir decayendo, aunque no de un día para otro. Se irá perdiendo con el tiempo.

Y esas personas que se vuelven a contagiar, ¿cómo pasarán la reinfección?

–Pasará como la vacuna, las reinfecciones tienden a ser menos graves, quizás la persona puede contagiar pero no desarrollar casos graves.

¿Por qué la segunda exposición causa síntomas más leves?

–Hay una cosa que es importante, y es que la respuesta inmune es distinta cuando es una primera exposición que cuando es una reexposición. La primera se tarda más tiempo en generar anticuerpos, y en ese tiempo el virus entra, se multiplica y desarrolla la enfermedad. La segunda vez la respuesta inmune, aunque tengamos anticuerpos, es una generación más rápida, porque hay una memoria inmunológica y se responde más eficazmente. Si se pasa la enfermedad se trunca antes, puede ser más corta y menos grave. No son matemáticas, pero en promedio suelen ser menos graves.

¿Se sabe cuánto duran los anticuerpos?

–Es variable. Ponerle números al final es hacerlo con porcentajes, tal proporción de la población se mantiene durante un tiempo. En algunos se mantiene 1 año, 6 meses, pero habría que tener casuística y para tener los datos habría que hacer pruebas masivas de anticuerpos cada poco tiempo. Pero en el fondo no es distinto a lo que pasa con cualquier otra infección, como con la gripe. Te deja protección para un tiempo e igual a los dos años se vuelve a dar.

¿Es la inmunidad natural mejor de lo que se pensaba?

–Es complejo. Lo primero, hay que tener en cuenta que no todos los que están etiquetados como que han pasado la infección han pasado lo mismo. Probablemente los que han tenido una infección más fuerte probablemente hayan generado una respuesta inmune mayor que los asintomáticos, de hecho en algunos de estos casos se ve que no hay anticuerpos han tenido una colonización transitoria del virus: el virus ha estado en su garganta, se ha detectado una prueba pero no ha llegado a invadir y no ha generado respuesta inmune. Habría que ir haciendo esas distinciones, porque a veces metemos al mismo saco todo, pero no es así. En una persona con cuadro sintomático general la inmunidad puede ser más alta y una persona con contacto transitorio empieza de cero. Además, influye la edad, ya que no se genera la misma respuesta inmune para todas las edades; e influye la variante, si la respuesta que ha generado no es completa si viene una variante que es más diferente a la que infectó la primera vez, puede dar una segunda enfermedad, pero si fuese exactamente la misma igual no te da.

¿Cuál sería el 'calendario' de la inmunidad natural?

–De forma práctica esto se ha operativizado y las personas que han pasado la infección en los tres meses anteriores se considera que no se infectarían y no estarían en riesgo, no es 100% cierto pero la probabilidad de equivocarnos es muy pequeña. Hasta los 6 meses se considera que hay protección y por eso la vacuna se pospone, y a partir de los 6 meses entramos en un terreno menos conocido, pero va bajando. Al haber pasado más tiempo también las variantes son más diferentes y por eso la protección se resiente.

¿Esta escasa tasa de reinfecciones añadida a la extensión de la vacunación es el primer paso para que se convierta en una enfermedad endémica?

–Esa es la evolución que probablemente tendrá. Hay otros coronavirus que están circulando con nosotros y cuando lo contraemos son cuadros leves, y a veces ni siquiera nos afectarán. La evolución de este virus, en la medida de que la población tenga inmunidad por la vacuna o por haberse infectado, tenderá a ser de este estilo. Aunque todavía estamos en un periodo de transición porque parte de la población no tiene todavía nada de inmunidad.

¿Que haya esta pequeño número de reinfectados quiere decir que, aunque con nuevas variantes, el virus no ha cambiado tanto?

–Sí, de hecho se habla de variantes porque es un término que tiene menor entidad que cepas. Las variantes mantienen muchas similitudes al virus original y entonces tienen una protección cruzada, que no es tan alta como al virus original pero si que sirven para atenuar o reducir la gravedad o probabilidad de desarrollar síntomas. Esto sirve también para que la vacuna proteja frente a estas variantes.

En cualquier caso, como con los vacunados, advierten a los infectados no están libres y deben mantener las mismas medidas preventivas.

–Es que conforme vaya pasando el tiempo va a haber más personas que hayan pasado la infección, va a haber transcurrido más tiempo desde su infección y entre tanto los virus han podido mutar más y ha podido haber variantes más diferentes, entonces el número va a tender a ser cada vez más frecuentes. Esas personas van a contagiar, alguna vez tendrán mala suerte y tendrán un cuadro grave. Aunque en conjunto la importancia epidemiológica de la enfermedad vaya a ser menor, a nivel individual alguno puede tener esa mala suerte y tener una infección más grave que la primera.

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