María Iraburu Elizalde: "Ser la primera mujer rectora tiene un punto de desarrollo social; creo que hay que visibilizar el talento femenino"

14.01.2022 | 23:56
María Iraburu se asoma a un balcón del edificio Central de la Universidad.

Iraburu afronta el cargo con ilusión. No dejará la docencia ni la investigación y trabajará para visibilizar el talento femenino y hacer de la UN una universidad más sostenible

pamplona Hay al menos dos hitos por los que María Iraburu Elizalde (Pamplona, 1 de diciembre de 1964) pasará a la historia de la Universidad de Navarra: ser la primera mujer y la primera navarra en liderar esta institución. Lo lleva con orgullo pero reconoce que su principal objetivo es contribuir al desarrollo de una universidad que "busca dejar huella en la sociedad, empezando por la navarra".

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Estudió y se doctoró en la Universidad de Navarra y ha sido vicerrectora en los últimos 16 años. Su nombramiento es el colofón a una vida ligada a la UN. ¿Cómo se siente?

–Los rectores, ante todo, somos profesores y nuestra vinculación con la universidad va de la mano de la docencia y la investigación. Y luego, unos pocos, nos dedicamos a tareas directivas o de gestión. He tenido la suerte de vivir todo el arco, desde ser alumna hasta ser rectora. Pero la aspiración de un profesor no es ser rector, la aspiración de un profesor es ser profesor. Dicho esto me considero una privilegiada por estar aquí. Es un encargo muy bonito. Es una gran responsabilidad pero también es un lujo poder contribuir a la universidad y verla crecer y desarrollarse.

Su nombre estaba en todas las encuestas. ¿Quién le comunicó que iba a ser la sucesora de Alfonso Sánchez-Tabernero?

–En la Universidad de Navarra quien nombra al rector o rectora es el gran canciller, la máxima autoridad y el prelado de la Obra, que reside en Roma. La primera noticia la tuve en un encuentro que mantuve a mediados de septiembre con el delegado del gran canciller en Madrid. Me dijo si tenía algún inconveniente en que se propusiera mi nombre. Unas semanas más tarde fui a Roma y me lo confirmó el gran canciller, pero no fue hasta finales de noviembre cuando se confirmó de forma definitiva.

Es la primera mujer al frente del Rectorado de la UN. ¿Se va a notar a la hora de ejercer su liderazgo?

–Se irá viendo, me parece difícil hacer predicciones. Creo que cada persona, sea hombre o mujer, es única y el liderazgo lo marca la persona. Lo que sí me parece bonito es que cada vez haya más mujeres en puestos de responsabilidad. Me hace ilusión ser la primera mujer, tiene un punto de desarrollo social. Este fenómeno de que haya mujeres liderando es relativamente nuevo (sólo hay un 15% de rectoras) y me gustaría que dentro de unos años no sorprendiera, que esta pregunta no tuviera sentido. Sería un gran avance.

¿Qué papel juega la universidad en favor de fomentar la igualdad? Nombrar a una mujer al frente de la institución es un paso adelante.

–El tema de que haya personas de referencia en puestos de responsabildiad es impotante. Creo que hay que esforzarse para visibilizar el talento femenino porque si no las redes de conocimiento siguen siendo entre hombres. Hay que apostar por buscar mujeres, por supuesto competentes, y facilitar que estén en puestos de liderazgo porque tiene efecto en las estudiantes y en los estudiantes. Este es un tema de corresponsabilidad de hombres y mujeres. Si solo ves referentes líderes masculinos puedes pensar que esto no es para mí.

Existe una brecha de género en la elección de las carreras: hay pocas mujeres en ingenierías y pocos hombres en carreras vinculadas a los cuidados. ¿Cómo equilibrar una situación que repercute a nivel profesional al ser las carreras más masculinizadas las más reconocidas social y económicamente?

–En esta cuestión creo que la familia, la escuela, el instituto... tienen un papel más relevante que la educación superior. Lo importante es que cada persona encuentre su sitio y que no haya unos esquemas rígidos. Es decir que no haya una chica que quiere ser ingeniería desde los 6 años y la estén desanimando diciéndole que no es para ella o que un chico quiera estudiar Enfermería y le digan que eso no es de chicos. No es tanto forzar sino que lo interesante es que haya apertura y que se fomenten el talento y la vocación profesional de cada uno. Es una cuestión educativa pero también cultural. Hay países en los que las mujeres son mayoría en la carrera de Matemáticas. Desde luego no hay ninguna base científica para pensar que a los chicos se les dan mejor las matemáticas, ni al contrario.

En el ámbito no universitario hay una apuesta clara por la coeducación con el plan Skolae y también se van a retirar la financiación a los colegios con educación diferenciada. ¿Cree que es el camino?

–Creo que se necesitan estudios científicos que demuestren las cosas, y, en mi opinión, lo importante de un colegio es que sea bueno ya sea solo con alumnas, con alumnos o mezclados. Yo fui a un colegio de educación diferenciada, en mi época lo eran todos, y recibí una educación excelente. Soy partidaria de la libertad. Hay muchos países en los que hay colegios diferenciados y no pasa nada. Me parece que se le da una importancia excesiva al que hecho de estudiar juntos o separados. No creo que sea tan definitivo y sí me gusta que se respete la libertad de elección de los padres para elegir el modelo educativo que quieren para sus hijos y también para decidir sobre determinados contenidos en los que los primeros responsables de lo que hacen los hijos son los padres.

Entiendo que no le gusta Skolae...

–Para mí lo importante es la libertad de los padres para dar la educación que consideran adecuada para sus hijos. No soy partidaria que se quite ese protagonismo a las familias.

Su antecesor se marcó como reto impulsar la internacionalidad. En 2012 el alumnado extranjero suponía el 14% y se propuso llegar al 25%. En la actualidad ronda el 30%. La matrícula ha crecido en buena parte gracias a estos estudiantes, ¿su objetivo es mantener esta ?

–Nuestro objetivo no es aumentar mucho más el porcentaje. Una buena combinación es un tercio de navarros, un tercio del resto de España y un tercio extranjeros. Queremos ser simultáneamente internacionales y de Navarra. Tenemos margen de mejora, como potenciar la internacionalización de todas las estructuras de la UN o darnos a conocer en algunos países, pero en gran medida el objetivo de la internacionalización está conseguido. Si quisiera poner en valor que la internacionalidad lleva el nombre de Navarra por todo el mundo. Estamos dando una plataforma de relación a los estudiantes navarros con muchísimos países. Es un plus para el alumno navarro que se encuentra en casa con un entorno internacional.

En los últimos ocho años han incorpoado siete nuevos grados. ¿Prevén ofertar nuevas carreras?

–No vamos a crecer de forma indefinida. Estamos alcanzando un punto de madurez y estabilidad en el que habrá ajustes, pero no estamos en fase de crecimiento. La oferta tiene que ser sostenible económicamente. Hay margen de crecimiento en algunos grados y no queremos que disminuya el número de estudiantes, pero tampoco queremos masificarnos.

El precio de la matrícula es un obstáculo para muchas familias. ¿Se plantean bajar las tasas o apuestan por refozar los programas de becas?

–El precio medio de un grado de un año es 12.700 euros, estamos en el rango de las universidades privadas. En la UN se ajusta el precio de la matrícula a las circunstancias de cada estudiante. Tenemos una calculadora de precios. Y el 65% de nuestros estudiantes recibe alguna ayuda, en gran medida ayudas nuestras. Pero tenemos que seguir avanzando porque el sueño del fundador de la UN, y el nuestro, es que ninguna persona por motivos económicos deje sin estudiar aquí si tiene las condiciones. En el tema de becas tenemos margen de mejora pero también pienso que sería bueno que los gobiernos reconociesen el interés por de la educación universitaria y que las becas oficiales fueran más generosas.

¿Qué le diría a aquellas personas que creen que la UN recibe demasiadas ayudas públicas?

–La estructura económica de la UN no tiene ánimo de lucro y tiene separada la docencia de la investigación y proyectos. El alumno con la matrícula paga los costes de docencia pero no paga por la investigación ni los proyectos. La investigación, en gran medida, se financia con fondos competitivos que tienen que ver con la productividad y la calidad. El dinero que recibe la Universidad está vinculado a investigación, en base a criterios objetivos, pero en docencia no recibimos financiación directa. En cualquier caso las tareas de la UN son la docencia, la investigación y la asistencia. ¿Interesa que tengamos una buena docencia, investigación y asistencia? Creo que interesa a todos y esta crisis del covid nos ha demostrado que somos una comunidad con unas capacidades extraordinarias cuando trabajamos juntos. Nadie se lucra con esta universidad y lo que se consigue se vuelve a invertir para mejorar la sociedad. Te puede gustar o no gustar, la gente es libre. Pero nosotros queremos dejar una huella buena en la sociedad, empezando por la navarra.

En algunos momentos hubo rumores de que la UN podría trasladarse a otra ciudad. ¿Está en entredicho el compromiso de la UN con la Comunidad Foral?

–En absoluto. Hubo algún run run cuando se abrió el campus en Madrid y la sede de la CUN. Ambos proyectos estaban pensados desde el inicio para reforzar la actividad de Pamplona. La UN tiene campus en San Sebastián, en Barcelona... Pero la Universidad es de Navarra. En la toma de posesión dije que no era un mero accidente geográfico. Y es así. Es de Navarra y quiere serlo, y quiere colaborar con las demas instituciones, públicas y privadas. Las relaciones con la UPNA son muy buenas, de colaboración.

Más personal

Fecha y lugar de nacimiento. Pamplona, 1 de diciembre de 1964.

Familia. Soltera y miembro del Opus Dei. Es la tercera de los cinco hijos del matrimonio formado por Fernando Iraburu y María Jesús Elizalde (ya fallecidos).

Formación académica. Bióloga por la Universidad de Navarra, defendió su tesis doctoral en el departamento de Bioquímica y Biología Molecular en 1992 y entre 1993 y 1996 realizó una estancia post-doctoral en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York. En 2018-19 cursó el Programa de Alta Dirección de Empresas (PADE) del IESE de la UN.

Carrera Profesional: Se incorporó a la UN en 1996 y ha compatibilizado su carrera investigadora con la docencia y el gobierno universitario. Ha sido investigadora principal de 7 proyectos y ha dirigido 8 tesis doctorales. Profesora titular de Bioquímica y Biología Molecular, ha impartido docencia en las facultades de Medicina y Ciencias. Actualmente es profesora de dos asignaturas de Bioquímica. Integró las juntas de las facultades de Medicina y Ciencias, y en 2005 fue nombrada vicerrectora de Alumnos. Desde 2012 era vicerrectora de Profesorado.

 

Un libro... Still Life de Sarah Winman, el último que he leído.

Una canción... Fool's Overture de Supertramp, un clásico de mi adolescencia.

Una película... Las dos que más me han gustado últimamente son Nomadland y BlackWidow.

Una ciudad para vivir... Nueva York.

Una ciudad para huir de la rutina... Florencia.

Un equipo de fútbol... Osasuna.

¿Mar o montaña? Montaña.

¿Vino o cerveza? Los dos.

Redes sociales, ¿sí o no? Sí (Twitter, Instagram, Linkedin).

¿Docencia o investigación? Las dos. Creo no pueden estar separadas una de la otra.

"Queremos ser de forma simultánea internacional y de Navarra. Estar aquí no es un mero accidente geográfico"

"Se le da mucha importancia a estudiar juntos o separados; hay que respetar la libertad de elección de los padres"

"Nadie se lucra con esta universidad. Queremos dejar una huella en la sociedad, empezando por la navarra"

"En las becas tenemos margen de mejora, pero el 65% de nuestros estudiantes recibe alguna ayuda"


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