Los incendios forestales son un motivo de preocupación, principalmente en verano, y cada año se suceden en este país, con más o menos intensidad y consecuencias pero sin que parezca que se toman medidas efectivas de prevención. Se vio el año pasado con los devastadores fuegos que arrasaron grandes zonas de Castilla y León sin que se les pudiera hacer frente de forma rápida, ya que el cambio climático favorece que los incendios sean cada vez más incontrolables.
Innovación tecnológica
Si en la prevención parece que no se avanza mucho, al menos sí se está innovando en la forma de combatirlos, incorporando para ello, cómo no, la inteligencia artificial, junto a la robótica y la simulación, para revolucionar la gestión forestal y la extinción de incendios. Y la gran novedad es un robot cuadrúpedo que, a modo de perro-bombero (eso sí, sin cabeza), puede operar en entornos extremos y facilita las labores en zonas de difícil acceso.
El robot, diseñado por el Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL), se ha presentado esta semana en el Congreso Internacional de Digitalización Forestal, que ha reunido en Burgos a 400 profesionales, entre expertos, instituciones y empresas, para analizar el impacto de la tecnología en la gestión forestal.
Sistemas de visión y cámaras térmicas
Es un dispositivo que cuenta con sensores avanzados y sistemas de visión, y es capaz de desplazarse de forma estable por terrenos complejos, lo que facilita labores de reconocimiento, monitorización y apoyo a los equipos de emergencia en zonas de alto riesgo.
El robot cuadrúpedo, con manguera incorporada similar a la que usan los bomberos para las labores de extinción de incendios, mejora la seguridad de las intervenciones, dado que puede acceder a zonas de difícil acceso, y permite anticiparse a situaciones críticas mediante la recogida de datos en tiempo real.
Está equipado con cámaras térmicas capaces de detectar focos de calor que no son visibles a simple vista, y también puede ir por delante de las unidades de extinción cuando los incendios tienen demasiado calor. De este modo, sirven de apoyo a los bomberos de carne y hueso para que puedan avanzar en condiciones de seguridad sin poner sus vidas en riesgo.
De este modo, las nuevas tecnologías, y en este caso la robótica aplicada a incendios forestales, sirven para mejorar la planificación y gestión de incendios, también para abordar una extinción más segura, en un contexto marcado por el cambio climático y los denominados incendios de quinta generación.