La NASA ha iniciado la cuenta atrás de 'Artemis II', una misión histórica que marcará el regreso de astronautas a la órbita lunar por primera vez en más de medio siglo. Cuatro astronautas volarán a bordo de la nave espacial 'Orion' tras el éxito de Artemis I, que probó la nave sin tripulación, y supone un paso clave antes de futuras misiones que buscarán regresar a la superficie lunar y preparar el camino hacia Marte. Sus resultados serán determinantes para 'Artemis III', la misión que buscará llevar de nuevo astronautas a la superficie lunar.
El lanzamiento seguirá un perfil similar al de Artemis I, con el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) impulsando 'Orion' al espacio. Sin embargo, en esta ocasión habrá tripulación a bordo, lo que permitirá evaluar en tiempo real aspectos críticos.
En una primera fase, 'Orion' realizará dos órbitas alrededor de la Tierra, alcanzando una órbita elíptica de gran altitud. Este entorno cercano permitirá comprobar que los sistemas funcionan correctamente antes de alejarse del planeta.
Uno de los momentos clave será una demostración de pilotaje manual, en la que los astronautas tomarán el control de la nave para ejecutar maniobras de proximidad respecto a la etapa superior del cohete. Esta prueba es fundamental para futuras operaciones en órbita lunar, como acoplamientos y desacoplamientos.
Comprobaciones vitales antes del viaje lunar
Durante esta fase inicial, la tripulación evaluará elementos esenciales como los sistemas de soporte vital, encargados de generar aire respirable, así como los sistemas de comunicaciones y navegación. Incluso se pondrán a prueba las capacidades de comunicación más allá del alcance habitual de los satélites cercanos a la Tierra, utilizando la Red del Espacio Profundo.
Una vez completadas estas verificaciones, Orion ejecutará la maniobra de inyección translunar, iniciando un viaje de unos cuatro días hacia la Luna.
Un sobrevuelo histórico del lado oculto lunar
La misión no aterrizará en la Luna, pero sí realizará un sobrevuelo alrededor de su cara oculta, alcanzando una distancia superior a los 370.000 kilómetros de la Tierra. En ese punto, los astronautas estarán más lejos que cualquier ser humano en más de medio siglo.
Durante el trayecto, continuarán evaluando los sistemas de la nave, practicarán procedimientos de emergencia, probarán un refugio contra la radiación y participarán en experimentos científicos. También podrán observar la Luna y la Tierra desde una perspectiva inédita en décadas.
Regreso aprovechando la gravedad
El retorno no requerirá un gran consumo de combustible. La nave seguirá una trayectoria de “retorno libre”, aprovechando la gravedad combinada de la Tierra y la Luna para regresar de forma natural. Finalmente, Orion amerizará en el océano Pacífico, donde será recuperada con apoyo de la Marina de Estados Unidos, en otra prueba clave de cara a futuras misiones.