Dermatología

Así debemos cuidar nuestra piel en tiempos de confinamiento

La dermatóloga Nerea Landa nos da las claves de cómo cuidar nuestra piel durante el aislamiento

27.04.2020 | 17:31
La piel sufre más de lo habitual con el aislamiento.

No estar a la luz directa es importante para la piel, y por eso en tiempos de enclaustramiento sufre más de lo habitual. "Esto no quiere decir que haya que exponerse siete horas al sol, basta con estar en contacto unos veinte minutos al día; no se trata de estar moreno, sino de tener suficiente vitamina D para formar el calcio que nuestros huesos necesitan", explica Nerea Landa, dermatóloga de la Clínica Dermitek-Grupostop. Y el confinamiento que se sufre por el coronavirus no va a ayudar en nada a mejorar la salud del órgano más grande del cuerpo humano.

Estamos en cuarentena y notamos la falta de sol.
Claro, pero el sol favorece la fabricación de vitamina D en la piel, la vitamina D transporta calcio a los huesos, y estos se fortalecen. Con una alimentación adecuada es rara la falta de vitamina D, y sin embargo se aconseja tomar el sol para aumentarla. Hay estudios que demuestran que es suficiente tomar el sol durante veinte minutos al día. Y respecto a esto, hay que saber que no por estar más tiempo se fabrica más vitamina D, es decir, que a partir de esos veinte minutos, aunque estemos horas tomando el sol solo conseguiremos quemarnos y tener cáncer de piel.

La dermatóloga Nerea Landa.

¿Hay que tomar el sol en todo el cuerpo?
Es suficiente con tomarlo en una zona pequeña, por ejemplo en los antebrazos, las manos o en las medias piernas, y con eso ya se fabrica para todo el cuerpo. Yo evitaría la cara, que es la zona más envejecida y con mayor tendencia al cáncer. Y una tercera cosa a tener en cuenta es que los rayos que fabrican la vitamina D son los ultravioleta B (UVB), y estos rayos no pasan a través del cristal de la ventana, o sea que hay que tomarlo al aire, salir al balcón o a la ventana. Por otro lado, las personas que no estén en el campo o no dispongan de la posibilidad de tomar el sol pueden ingerir suplementos de vitamina D en pastillas.

¿Hay dolencias que mejoran con el sol?
Sí, por ejemplo la psoriasis y algunos eccemas, como el eccema seborreico. También influye en el aspecto del pelo y las uñas. Además, los huesos necesitan sol. La falta de calcio asociado a la inmovilidad hace que los huesos se debiliten y favorece que las personas mayores tengan fracturas, así que lo ideal es andar cada día y tomar un poquito el sol. Por otro lado, la vitamina D se asocia con mejores defensas, porque el ánimo de las personas mejora con el sol.

¿Cuáles son los problemas de piel que se detectan ahora mismo? ¿Y los que llegarán?
Ahora surgen los problemas de piel propios de la primavera como urticarias (alergias), eccema atópico, picaduras, erupciones víricas infantiles que cursan con manchas rojas (pitiriasis rosada y otras)... También pueden aumentar los problemas de piel agravados por la ansiedad, como diversos eccemas, dermatitis seborreica (caspa, descamación en cara), psoriasis, algunas alopecias por estrés o lesiones autoinflingidas, entre otros.

¿Si los problemas económicos continúan crecerán las dolencias de piel?
Sin lugar a dudas, porque estas patologías se ven agravadas por la ansiedad debida a la crisis económica, pérdidas familiares, personal sanitario estresado, miedo al contagio, etc. Los especialistas en dermatología tenemos que prepararnos ya para atender y comprender adecuadamente enfermedades agudizadas por la ansiedad. Las personas que noten que un lunar ha cambiado en esta época es mejor que consulten por vía de telemedicina con unas fotos. No es lo habitual que un cáncer aparezca de repente, pero hay que consultar.

¿Se dan más eccemas de manos por lavado frecuente?
Sí, durante esta crisis sanitaria están aumentado mucho, y también las dermatitis irritativas en la cara por usar las mascarillas prietas muchas horas. En dermatología, dermatitis y eccema son la misma cosa.

¿Qué se puede hacer para aliviar la dermatitis o eccema de manos?
La piel se seca mucho, se enrojece y pica. Por lo tanto, hay que utilizar cremas hidratantes con frecuencia e intentar que el bote sea de uso individual, porque el coronavirus puede permanecer en el plástico hasta tres días. También se recomienda utilizar jabones poco agresivos (por ejemplo, jabonetas con aceite añadido o los llamados syndet, que son menos alcalinos). Los geles de limpieza quirúrgicos llevan alcohol y también secan la piel, pero son imprescindibles en estas circunstancias.

¿Como actúan los jabones en esta crisis sanitaria?
El jabón es una herramienta potente contra el virus, porque está encerrado en una capa de grasa y el jabón rompe esa grasa y lo deja incapaz de infectar. Con los movimientos mecánicos del lavado de manos arrastramos los virus de la piel. Por eso es tan importante el lavado concienzudo de las manos, incluso más que el tipo de jabón. A menudo no nos lavamos bien entre los dedos, ni tampoco el dedo gordo. Cualquier jabón parece ser eficaz para eliminar el coronavirus si el lavado se hace concienzudamente.

¿El coronavirus afecta directamente a la piel?
No lo sabemos con seguridad. Una compañera dermatóloga de Madrid, la doctora Cristina Galván, tiene en marcha un estudio de investigación sobre manifestaciones dermatológicas del Covid-19. Se ha observado que aparecen diferentes tipos de erupciones en los pacientes infectados por el coronavirus, y con el estudio se quiere conocer si el virus afecta a la piel y de qué forma.

¿Cómo se puede aliviar el daño de las mascarillas en la piel?
Aplicando un poco de crema hidratante o vaselina donde más roza. Si se enrojece la piel o pica se puede tratar con una crema de cortisona.

¿Cree que tendremos que usar la mascarilla tras el confinamiento?
Sí, y además toda la población deberá hacerlo en cuanto nos incorporemos a la vida normal. Hay una cosa obvia: el coronavirus se contagia por vía respiratoria, por las gotas de saliva que echamos al hablar, y la mascarilla es una barrera imprescindible para que no entre en las vías respiratorias. O sea, para no contagiarnos y para no contagiar. No se entenderá por ejemplo que las cajeras de un supermercado no la lleven, o que estemos en una reunión presencial sin ellas.

Tipos de mascarillas


¿Qué tipo de mascarilla se recomienda?
Para la población general, hasta el momento y con los datos que tenemos será suficiente con las llamadas mascarillas quirúrgicas. Tienen tres capas y son las habituales del quirófano. Mejor las que tienen el marcado CE (Comunidad Europea), que es una garantía de calidad. Serán accesibles en el mercado, aunque hasta ahora ha habido dificultades y poca información. Las máscaras FFP2 o FFP3 filtran mejor el aire y los aerosoles que se inhalan del exterior. Muchas incorporan una válvula para respirar mejor. Esta válvula permite exhalar (echar hacia fuera) un poquito del aire del pulmón. Por ello las personas enfermas infectadas por virus es mejor que usen las mascarillas quirúrgicas, porque contagian menos a los demás.

¿Se pueden desinfectar para reutilizarlas?
Se está levantando mucha polémica en cuanto a este tema, pues será imposible usar una al día. El virus muere con el calor, muere por sí solo si no tiene un huésped donde habitar. Hay un estudio curioso reciente sobre desinfectarlas con luz ultravioleta€ En fin, tendremos una respuesta en el futuro, porque ahora existe mucha especulación.

¿La distancia social de dos metros entre una persona y otra no es suficiente?
Es imprescindible, pero no suficiente. Países asiáticos han demostrado que hay menos contagios donde se ha implantado el uso generalizado de las mascarillas en la población. Las gotas de saliva de tamaño normal no viajan más de dos metros cuando las expulsamos al hablar, pero hay microgotas muy pequeñitas que permanecen más tiempo flotando en el ambiente. Por ello se aconseja ventilar regularmente los espacios donde estamos abriendo dos puntos para que corra el aire y esas gotitas se vayan.

¿Cómo va a cambiar el coronavirus la dermatología?
Va a aumentar la teledermatología. Las consultas por foto o vídeo (no presenciales) sustituirán a gran parte de nuestras consultas presenciales. Ya podemos diagnosticar muchas cosas por foto o por vídeo, pero existen limitaciones por ejemplo con la calidad de las fotos, que no permite llegar a afinar tanto como nuestros ojos. Y legalmente no está bien regulada la receta a través de internet.

¿Cuánto van a durar las medidas de seguridad?
Calculo y deseo que hasta que llegue la vacuna a la población general, que esperemos sea en el primer semestre de 2021. Mientras tanto, la atención no debe bajar.