pamplona - Como cada año por estas fechas, el alumnado del último curso de la Escuela Navarra de Teatro apura los ensayos para lo que será su primer estreno con parámetros profesionales. Esta vez, Ramón Vidal, director del taller que da lugar a este montaje final, ha escogido una serie de textos de Angélica Liddell, “una de las voces más potentes del panorama teatral español y europeo”, y los ha fundido en uno solo, Eché mi corazón a freír en la sartén, una historia habitada por mujeres solas, tristes, maltratadas, muertas. La primera función será el próximo jueves 24 de mayo en la sala de la calle San Agustín de Pamplona, donde esta propuesta podrá verse también los días 25, 26, 27 y 31 de mayo y el 1, 2 y 3 de junio, siempre a las 20.00 horas.

Para quien quiera ir abriendo boca y conocer mejor el estilo de teatro que defiende Liddell, la Escuela proyectará esta tarde, a las 20.00 horas, el documental Angélica. Una tragedia, con la presentación a cargo de Javier García-Clavel. Precisamente, fue este doctor en Filología Hispánica quien sugirió a los programadores de la ENT lo interesante que sería exhibir este trabajo de Manuel Fernández-Valdés. Le hicieron caso y lo mostraron en otoño, “pero mucha gente se quedó con ganas de verlo y hemos decidido volver a programarlo unos días antes del estreno del montaje basado en textos suyos”, contó ayer Ramón Vidal. En esta película se intenta reflejar cómo prepara sus proyectos una de las principales figuras europeas del teatro autobiográfico y del dolor. “Manuel vio una pieza corta de Angélica Liddell en la que se cortaba en directo y pensó que sería interesante conocer cómo se ensayan ese tipo de obras, así que habló con ella, a la que le pidió poner una cámara en su estudio y que llevara un micrófono mientras trabajaba”, indica el director. La actriz accedió y el documental pudo captar de cerca los primeros momentos del montaje de El síndrome de Wendy, en el trabajaba con actores no profesionales, “lo cual era muy interesante porque tenía que transmitirles su visión personal del teatro”. Sin embargo, a mitad del proceso Liddell cambió de opinión, aunque finalmente consintió la presencia de la cámara y de la microfonía, pero más lejos del elenco. Y hay más, porque el documental recorre todo la puesta en escena hasta el mismo estreno de una obra que, tal y como le comunicó la autora al finalizar esta primera representación, “nunca más iba a volver a representar de ese modo”. En este sentido, el documental que exhibirá la ENT esta tarde recoge una pieza única. Las entradas cuestan 4 euros (3 para personas en situación de desempleo).

desde las tripas En cuanto a Eché mi corazón a freír en la sartén, es el resultado de mezclar dos textos cortos -Te haré invencible con mi derrota y Anfaegtelse- y uno largo -La casa de la fuerza- de Angélica Liddell. Textos que hablan de mujeres solas, tristes, asesinadas... De cómo el amor fracasa, la inteligencia fracasa y nos destrozamos los unos a los otros por cobardía, y humillamos y somos humillados hasta el final. En ese sentido, es una descarnada reflexión sobre la condición de la mujer en el siglo XXI y, por extensión, sobre el machismo. “Al empezar el taller -pasada la Semana Santa-, opté por esta autora al ver que casi todo el grupo estaba compuesto por mujeres, pero luego vinieron los temores; no sabía si iba a ser capaz. Luego vi que sí, que era fácil, solo hay que dejar a las actrices con el texto, con lo que les sugiere y les provoca, con sus propias experiencias, sin más adornos”, señala Vidal, que admite que el teatro de Angélica Liddell es “excesivo”, “barroco”, y que con esos extremos “busca poner al espectador en un brete, removerle, incomodarle”. Y es que esta creadora apuesta por “un teatro vivo, hecho desde las tripas, desde las heridas, los traumas, las frustraciones. Pone su corazón en la boca de los actores”, agrega el director del montaje, que, a la vez, subraya la intención de Liddell de “transformar el dolor, el odio y el sufrimiento en algo bello”, de ahí que haya “partes muy hermosas” en este montaje.

unas palabras que marcan Los intérpretes de Eché mi corazón a freír en la sartén han vivido experiencias muy intensas durante la preparación de este trabajo. “Nos ha exigido coger emociones en lo más profundo y eso se nota; al final de cada ensayo necesitábamos un momento para estar solas”, comenta Ana Etxeberria. Coincide Elur Olabide, para quien los textos “te conectan tanto con las historias de los personajes que las emociones que van surgiendo”. En su caso, Lydia Ruiz tuvo que manejar miedos que creía ya superados para dar vida a una mujer acomplejada con su cuerpo a la que su pareja maltrata psicológicamente. “Al trabajar a Lucía vi que esos prejuicios seguían ahí, pero no tanto en mí como en la sociedad”, afirma. Para Clara Sánchez, lo más complicado ha sido comprender “cómo se siente quien sufre ese dolor y cómo lo gestiona para poder seguir viviendo”, y el proceso de ensayos la ayudó a apartar el lado racional y a dejarse llevar por los sentimientos.

Tere Sarriguren parafrasea a la misma Angélica Liddell cuando comparaba sus textos con los autorretratos de Frida Kahlo. “Y es así, porque en esas pinturas ves su dolor, su miseria”, señala la actriz, que abunda en las palabras de la autora cuando dice que, como no puede disparar, “escribe y dispara desde el escenario, y la verdad es que sí, es un gusto decir algunas de estas frases”. Lo mismo opina Eneko Pérez, que da vida a una mujer transgénero para la que se ha inspirado en el personaje de Maura, protagonista de la serie de televisión Transparent. “Me gusta dar voz a este colectivo porque, muchas veces, cuando se habla de mujeres, no se les incluye”, dice. Y añade: “Hay aspectos del texto que al principio no entendía, pero como tengo la suerte de tener muchas mujeres en mi vida, me han contado muchas cosas que me han dolido como persona”; por eso con esta obra quiere aprovechar la oportunidad de sumar su voz a la reivindicación de las mujeres.

La obra. Eché mi corazón a freír en la sartén, basada en textos de Angélica Liddell.

Dirección. Ramón Vidal.

Intérpretes. Ana Etxeberria, Elur Olabide Izquierdo, Eneko Pérez, Lydia Ruiz, Clara Sánchez, Teresa Sarriguren Germán.

Escenografía. Los Quel.

Vestuario. María Sagüés Irigoyen, Leire Mendizábal Pagola.

Diseño gráfico. Laguru.

Producción. ENT-NAE.

Fechas. 24, 25, 26, 27 y 31 de mayo y 1, 2 y 3 de junio (20.00). 10 euros (8 anticipada y parados).