Estreno de 'Ciencia forense, atrapando criminales'

Crimen + Investigación estrena una miniserie que presenta la cirujana y escritora inglesa Gabriel Weston

25.06.2020 | 00:33
Gabriel Weston, cirujana y escritora británica.

A las 22.15, Crimen + Investigación estrena Ciencia forense, atrapando criminales, una miniserie de tres episodios que combina la clásica historia policíaca con una meticulosa visión de la ciencia y la historia forense y pone de manifiesto el valioso e increíble proceso de innovación llevado a cabo durante 200 años. De la mano de la cirujana y escritora inglesa Gabriel Weston, el canal muestra las técnicas actuales y cómo se examinan algunos de los casos más extraños que existen en los archivos forenses.

El episodio de hoy es Cuestión de identidad. Donde hay un asesinato, hay un cadáver, la prueba más crucial. En este episodio se muestra la primera investigación en la que se utilizaron las huellas de ADN para condenar a un asesino en serie; se revela un caso histórico donde un conserje de universidad se convirtió en detective; y se explica cómo identificar un cadáver que ha sido disuelto en ácido. La próxima semana se emite Rastro de culpabilidad. La sangre, los cabellos y las fibras son reveladoras señales que a menudo se convierten en la clave para atrapar a los asesinos más cuidadosos. Este episodio muestra el análisis de las salpicaduras de sangre y lo que puede revelar sobre el asesino. Y el 9 de julio concluirá la miniserie con Instrumentos de asesinato. La mayoría de los asesinos utilizan un arma. Una de las prioridades de los detectives es encontrarla, ya que puede conducir al culpable pero también revelar mucho más. Gracias a las técnicas forenses de vanguardia, el arma del crimen puede proporcionar información sobre la mente del asesino. En este episodio se examina el arma que no dejó ningún rastro hasta hace 150 años; cómo la reproducción en 3D de la escena del crimen está revolucionando las investigaciones y por qué lo que se sabía sobre el análisis del fuego y los incendios provocados era erróneo.